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Final histórico y de locura en el tercer partido: Craig es el héroe de San Luis por una obstrucción
Final histórico y de locura en el tercer partido: Craig es el héroe de San Luis por una obstrucción

Por Eric Núñez, de AP, y lasmayores.com

SAN LUIS, Missouri.- En uno de los desenlaces más extraños en la historia de la Serie Mundial, una obstrucción del tercera base Will Middlebrooks a Allen Craig en el noveno episodio permitió a los Cardenales de San Luis llevarse el sábado una victoria 5-4 sobre los Medias Rojas de Boston e irse al frente 2-1 en el Clásico de Otoño.
Con corredores en tercera y segunda con un aut, así como el infield adelantado, Jon Jay bateó una rola que el segunda base Dustin Pedroia controló y acto seguido tiró al plato para poner fuera al boricua Yadier Molina. Luego, el tiro del receptor Jarrod Saltalamacchia se fue al jardín izquierdo y Middlebrooks, tirado de estómago sobre la grama, levantó ambas piernas, lo que impidió el avance de Craig.
Jim Joyce, el ompáyer de la antesala, decretó de inmediato la obstrucción. Aunque el guante de Saltalamacchia tocó primero a Craig al deslizarse en el plato tras el tiro del jardinero Daniel Nava, el ompáyer principal Dana DeMuth cantó quieto y apuntó hacia la tercera base, señalando que había ocurrido una obstrucción.
“Con el jugador defensivo en el terreno, con o sin intención, sigue siendo obstrucción”, afirmó Joyce. “Habrá que preguntarle a Middlebroks sobre eso, si es que podría haber hecho algo. Pero a nosotros no nos toca esa determinación”.
Las reacciones de los jugadores fueron contrastantes:
-- “No podía hacer otra cosa que quedarme tirado. Traté de atrapar la pelota”, dijo Middlebrooks. “Cuando trataba de levantarme, él (Craig) intentaba pasar por encima”.
--“Son cosas que pasan en este juego. Alguien se interpuso... es una victoria y es buena”, indicó Matt Holliday, el jardinero de los Cardenales.
--“Estoy en shock ahora mismo, es algo totalmente increíble”, añadió el cátcher de los Cardenales, Yadier Molina.
--“Esa no es forma de acabar un juego de Serie Mundial”, afirmó el dominicano David Ortiz, el primera base de los Medias Rojas.
Por su final inusual y polémico, la parte baja del noveno acto en el Busch Stadium no será olvidada. Molina conectó un sencillo con aut ante el relevista Brandon Workman, quien fue el pitcher derrotado. Craig entró a batear como emergente y conectó el primer lanzamiento de Koji Uehara por la raya del izquierdo para un doble.
Y luego, la obstrucción que dejó a los Medias Rojas tendidos en el terreno. Craig, quien reapareció en el Clásico tras perderse el último mes por una lesión en el pie izquierdo, salió renqueante del terreno. “No sé si me hizo trastabillar o no, yo sólo quería pasar por encima de él”, dijo Craig al comentar sobre la jugada con Middlebrooks. “Fue como una carrera con obstáculos”.
De acuerdo con el reglamento, específicamente la regla 2.00, los ompáyer DeMuth y Joyce tomaron la decisión correcta, ya que Middlebrooks sí impidió la carrera de Craig rumbo al plato después de un intento en vano por atrapar la pelota. La definición de obstrucción es la siguiente: “es la acción de un fildeador, que al no tener la pelota o no estar en la acción de fildear una pelota, impide el avance de un corredor”.
“El corredor tiene todo el derecho de dirigirse sin ninguna obstrucción a jom”, apuntó Joyce, “y desafortunadamente para Middlebrooks, él estaba en el camino. Y hubo contacto, así que no pudo avanzar a jom naturalmente”. Los ompáyers están apoyados en esta instancia por la revisión en vídeo y el reglamento, que específicamente cubre esta instancia. A Craig se le dio el jom porque, según la regla 7.06, “si una jugada se está haciendo que involucra al corridor obstruido… la pelota está muerta y todos los corredores avanzan, sin el riesgo de ser puestos aut, a las bases que hubieran alcanzado, de acuerdo con el juicio del ompáyer, si no hubiera habido una obstrucción”.
Pese a dejarse remontar dos veces y desperdiciar varias oportunidades para despegarse, los Cardenales quedaron en una posición envidiable en el Clásico de Otoño. De las 55 instancias previas que el duelo por el título de las Grandes Ligas tuvo un empate 1-1, el ganador del tercer juego se coronó campeón en 37 ocasiones, y en 11 de las últimas 12. La excepción se dio en 2003 cuando los Marlines de la Florida remontaron ante los Yanquis de Nueva York. El cuarto juego será hoy domingo, a las 18 horas (de Mérida) con Lance Lynn abriendo por San Luis, ante Clay Buchholz. Los bateadores de San Luis dejaron a seis corredores en posición de anotar y a 12 estancados en las bases. También tuvieron dos oportunidades con un corredor en la antesala sin aut y en ambas no pudieron impulsarlo al plato.
Boston había empatado el juego 4-4 al anotar dos veces en el octavo, respondiendo luego del doble de dos carreras de Holliday que puso al frente 4-2 a San Luis en la baja del séptimo.
Luego que los Medias Rojas llenaron las bases en el octavo con un sencillo de Jacoby Ellsbury, un pelotazo a Shane Victorino (su sexto de esta postemporada) y un boleto intencional a David Ortiz, el piloto de los Cardenales Mike Matheny apeló al cerrador Trevor Rosenthal en busca de un rescate de cinco autes.
Intratable todo este octubre, el novato Rosenthal --a la postre el lanzador acreditado con el triunfo-- no pudo completar la misión. Daniel Nava remolcó la anotación del 4-3 al batear un roletazo hacia el camarero Kolten Wong, quien tiró a segunda para el aut. Pero Nava pisó primero la inicial para evitar el doblepléi. Un sencillo de Xander Bogaerts por el centro del diamante empató la pizarra.
En el séptimo, el relevista Craig Breslow se metió en problemas cuando Matt Carpenter se embasó con un sencillo dentro del cuadro, en el que el tiro del torpedero fue muy abierto a la inicial. Carlos Beltrán caminó a la inicial cuando un lanzamiento rozó el protector de su codo.
Junichi Tazawa entró a relevar y Holliday lo saludó con un fuere rodado que Middlebrooks no pudo atrapar. La pelota se fue hasta el fondo del bosque izquierdo y Holliday llegó a tercera con el tiro al plato. Tazawa recetó un par de anestesias para impedir que el daño fuese más grave.
 

PRÁCTICA DE BATEO
Los Cardenales atacaron de inmediato, con sus primeras anotaciones en el acto inicial de este octubre tras sencillos remolcadores de Holliday y Molina.
En lo que parecía una práctica de bateo, el abridor de los Medias Rojas, Jake Peavey, fue zarandeado con tres jits en cuatro lanzamientos. El couch de pitcheo Juan Nieves fue a visitarlo en el montículo y Félix Doubront se puso a calentar en el bulpén.
Peavy, sin embargo, se recuperó del primer episodio de 21 pitcheos y luego salió bien librado de un atolladero con las bases llenas sin autes en el cuarto. Eso sí, con algo de complicidad de los Cardenales y su couch de tercera base José Oquendo.
Con hombres en primera y segunda, Jay conectó un sencillo al central. Los Medias Rojas parecían dispuestos a ceder la carrera, pero Oquendo hizo frenar a Molina, un corredor lento. Peavy procedió a ponchar a Pete Kozma y retiró a Joe Kelly y Carpenter con elevados.
Boston despertó en el quinto con un triple del novato Bogaerts, quien anotó tras una rola del emergente Mike Carp. El empate transitorio 2-2 se produjo cuando Nava, titular en el bosque izquierdo por Jonny Gomes, saludó al relevista Seth Maness con un sencillo remolcador.
En el triple de Bogaerts, el jardinero derecho Beltrán no pudo inclinarse lo suficiente para recoger la pelota. Beltrán se lesionó las costillas del lado derecho en el primer juego, al robarle un grand slam a Ortiz, y pudo actuar en el segundo tras recibir la inyección de un analgésico.
Kelly, el abridor de San Luis, retiró a los primeros nueve bateadores y cubrió cinco episodios y un tercio, permitiendo dos carreras y dos imparables, con seis ponches y tres pasaportes. Peavy toleró dos carreras y seis jits en cuatro capítulos. El venezolano Doubront colgó un par de ceros al relevar al abridor.
Tras comenzar el juego con un despliegue abrumador de rectas de hasta 98 millas por hora, Kelly fue perdiendo velocidad. Luego que Victorino abrió el sexto con un boleto y Pedroia bateara una línea que Freese engarzó en la antesala, Randy Choate entró en relevo para el duelo zurdo contra zurdo frente a Ortiz. El dominicano, quien jugó en la inicial debido a que no se puede alinear el bateador designado en el estadio de la Liga Nacional, conectó un sencillo al derecho con el que Victorino avanzó a tercera. Nava vino a batear y empalmó el primer ofrecimiento de Manness a la grama del izquierdo.
Con 21 años, Bogaerts se convirtió en el tercer jugador más joven en batear un triple en una Serie Mundial, puesto que Ty Cobb y Mickey Mantle lo hicieron cuanto tenían 20 años.
Molina extendió a seis su racha de juegos seguidos bateando de jit en el Clásico.
 

COSTOSOS ERRORES DE BOSTON
Para los Medias Rojas de Boston, sentenciar un juego de la Serie Mundial tras una obstrucción no fue lo justo.
“Creo que es una vergüenza que una decisión de ese tipo decida un juego de Serie Mundial. Es un chiste”, fustigó el lanzador abridor Jake Peavey.
Y así, en coro, fue el punto de vista de los jugadores de los Medias Rojas tras sufrir el sábado la derrota. Luego de ganar el primer partido en su casa, Boston ahora se encuentra en una situación comprometida en el Clásico de Otoño: abajo 2-1.
Fue un final que debió evocar varios episodios amargos en la historia de los Medias Rojas en la Serie Mundial, como el roletazo de Mookie Wilson que Bill Buckner dejó escapar entre sus piernas, sellando una remontada de los Mets en el sexto juego de la edición de 1986. También cuando en 1975 el ompáyer del plato no cantó interferencia contra Ed Armbrister de Cincinnati al entorpecer al receptor Carlos Fisk al dar un toque en el décimo acto y luego Joe Morgan remolcó con sencillo la carrera de la victoria en el tercer juego.
En realidad, pese a la indignación de los Medias Rojas, el fallo del ompáyer de tercera base Jim Joyce está avalado en las reglas. No importa que Middlebrooks no hubiese tenido la intención de entorpecer el avance de Craig, la obstrucción se produce en el momento que hay un contacto entre los dos.
Lo controversial se debe esencialmente a que fue la última jugada del partido, no antes.
De repente, los Medias Rojas deberían tomar en cuenta que por segundo en fila cavaron su propia fosa por un mal tiro a la tercera base.
El relevista Craig Breslow fue el responsable en el segundo encuentro, con un disparo directo a las gradas del Fenway Park que transformó un elevado de sacrificio de Matt Carpenter en dos carreras. No se estaría hablando de la obstrucción de Middlebrooks si el receptor Jarrod Saltalamacchia hubiese hecho un tiro preciso al tercera base en vez de mandarlo al jardín izquierdo.
Además, el mánager John Farrell se despistó en la parte alta del noveno, cuando le tocaba turno de batear a su lanzador. El relevista Brandon Workman fue a batear por primera vez en su carrera, ante Rosenthal, y se ponchó para el segundo aut. Boston tenía en el banco a Mike Napoli, quien disparó 23 jonrones en la campaña regular.
Farrell reconoció después que debió haber realizado un doble cambio al terminar el octavo.
Boston se encuentra en apuros. Para el cuarto juego el domingo, tendrán que cruzar los dedos para una buena apertura de Buchholz, de quien no hay certeza cuánto podrá lanzar debido a que ha acusado dolores en el hombro las últimas semanas.
Félix Doubront, un zurdo venezolano, asomaba como una alternativa en lugar de Buchholz, pero el sábado cubrió dos episodios con 25 pitcheos debido a Peavy no pasó del cuarto episodio.
“Hemos sufrido una dura derrota. Volveremos mañana (por hoy). Esto no nos va a frenar”, dijo el segunda base Dustin Pedroia.
 

CRAIG, LA BUJÍA
Allen Craig luchó durante un mes y medio para recuperarse lo suficiente de un esguince en el pie izquierdo y tener la oportunidad de volver a la acción en la Serie Mundial para los Cardenales.
San Luis puso de su parte, conquistando el banderín de la Liga Nacional para llegar al Clásico de Otoño. El sábado en el Juego 3, Craig fue el catalizador de uno de los finales más extraños que se puede ver de un partido de esta magnitud. Craig, quien sigue algo limitado por los dolores en un pie, no estuvo como titular en la primera base el sábado. Pero en el cierre del noveno, con el partido empatado 4-4, el toletero fue a la caja de bateo como emergente. Conectó un doble contra el difícil derecho japonés Koji Uehara para echarle leña al fuego de una amenaza de San Luis.
Con la última jugada del partido --el batazo de Jon Jay, Yadier Molina puesto aut en el plato por la vía 4-2, el tiro del receptor Jarrod Saltalamacchia que no pudo atrapar al tercera base Will Middlebrooks y la resultante apreciación de interferencia con la que Craig anotó la carrera del triunfo--, los Cardenales agregaron otro capítulo a la lista de sus emocionantes victorias de postemporada en años recientes.
Todo eso lo puso en movimiento Craig, quien esencialmente llegó al rescate de un equipo que en el partido había desperdiciado varias oportunidades de anotar y que al final dejó a 12 corredores en circulación.
“Ese muchacho ha sido nuestro caballo de hierro este año”, dijo el infielder Kolten Wong, quien se hizo sentir en el juego tres con una buena jugada en la intermedia, un sencillo y una base robada. “Se lesionó, volvió y ahora conectó ese batazo…fue grandioso”.
Craig, quien ha regresado a la acción en esta ronda de la postemporada luego de ausentarse desde el 4 de septiembre, va de 8-3 (.375) en la Serie Mundial. Ninguno de sus tres indiscutibles fue tan importante como el que le bateó a Uehara. “Los bateadores batean, hombre”, comentó el segunda base de San Luis, Matt Carpenter. “Él es uno de esos muchachos. Sabe llegar a la caja de bateo y realizar un buen turno en cualquier momento. Esa es la clase de bateador que es”.
De su parte, Craig, quien en la Serie Mundial de 2011 también un factor como emergente, describió varias veces su trayectoria de la tercera base al “home plate” como una “carrera de obstáculos”.
“Fue una de las jugadas más locas de las que he sido parte”, comentó el toletero. “Es una locura terminar un juego de la Serie Mundial de esa manera”.
La gran preocupación por ahora, sin dudas, es el estado del pie de Craig. Se le vio corriendo con bastante dolor en esa última jugada y llegó cojeando a la cueva de los Cardenales después de anotar la carrera del gane. El californiano reconoció que se resintió de la lesión, pero no quiso elaborar mucho.
“Está bien, pero con algunos dolores”, dijo. “Vamos a ver cómo me siento (el domingo).
“Simplemente trataba de llegar al ‘home’ y no me quedaba mucho en el tanque, para ser honesto. Es probablemente lo más duro que he tratado de correr (después de sufrir la lesión)”.
¿Cree Craig que la jugada se apreció de la manera correcta de parte de Jim Joyce y los otros árbitros? “Voy a tener que ver qué pasó”, contestó. “Pasó tan rápido, yo ni sé. Me deslicé en la tercera y trataba de llegar a la base. Fue una jugada loca, porque tuve que navegar los obstáculos y correr hacia el home lo más rápido posible”.
No hay manera de cambiarlo. Opine lo que opine usted sobre la jugada, los esfuerzos de Craig, viniendo de la banca, marcaron la diferencia.
“Es increíble, es un gran pelotero”, dijo Jay. “Su meta primordial era que nosotros llegáramos a la Serie Mundial para que él pudiera ser designado. Él nos decía, 'Hey, ayúdennos a llegar, ayúdennos a llegar'. Llegamos y él pudo contribuir. Fue algo grande”.

 

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Wacha establece un récord y se consolida como el mejor pítcher novato en pléiofs
Wacha establece un récord y se consolida como el mejor pítcher novato en pléiofs

Por Tom Verducci, de Sports Illustrated

BOSTON .- La verdadera grandeza se anuncia con un grito, no con un susurro. Fue en Jupiter, Florida, la pasada primavera, donde Michael Wacha, la primera selección de los Cardenales en el draft apenas ocho meses antes, comenzó su primer entrenamiento de primavera profesional. El novato no tardó en llamar la atención.
“Este muchacho”, les dijo el cátcher veterano Yadier Molina a sus compañeros, “puede lanzar en las Grandes Ligas en este momento”.
“Era un partido en Port St. Lucie”, contó el jardinero Jon Jay. “Estaba en el jardín cental. El (Wacha) estaba lanzando. Recuerdo haber pensado, ‘esto es increíble’”.
“Estábamos jugando en casa”, comentó el couch de pitcheo Derek Lilliquist. “Durante el partido, Angel Hernández, el ompáyer que estaba detrás del plato ese día, se acercó a nuestro dógaut y señaló, ‘nunca había visto en mi vida un mejor cambio de velocidad que ese’”.
Hoy, el mundo entero del béisbol sabe de la maravilla de Wacha. El derecho ganó anoche su cuarta apertura consecutiva en pléiofs, al superar 4-2 a los Medias Rojas en el segundo partido de la Serie Mundial en el Fenway Park, gracias a seis sólidas entradas y a un ataque de tres carreras en la séptima, en el que sus compañeros mostraron muchos recursos.
A un lado, Fernando (Valenzuela) y Liván. Wacha, de 22 años, está armando un convincente caso para ser considerado el mejor lanzador recluta en la historia de los pléiofs. Su récord es 4-0, con un porcentaje de carreras limpias admitidas de 1.00 en cuatro aperturas en los pléiofs y la Serie Mundial. Empató la marca de las Mayores con su cuarto triunfo como abridor en unos pléiofs, y es el más joven en conseguirlo. Este mes todavía no acepta un jit con corredores en posición de anotar. Si el Clásico llega a un sexto encuentro, Wacha recibiría la pelota de nuevo en un partido en el que su equipo buscará asegurar el título o evitar la eliminación. Tiene la mitad de los ocho éxitos de San Luis este mes.
Ahora piensen en lo que hicieron los Cardenales para asegurar la Victoria para Wacha: el mánager Mike Matheny les dio los últimos nueve autes a otros dos novatos, Carlos Martínez y Trevor Rosenthal. En un total de 35 lanzamientos, la dupla ponchó a 6 de los 11 bateadores de Boston a los que se enfrentó. Tan extraordinaria fue la demostración de pitcheo de poder por parte de brazos jóvenes que pueden poner este juego en una cápsula de tiempo, un partido que habrá que recordar una y otra vez.
La Serie Mundial, en su edición 109, nunca ha visto algo como esto. San Luis, abajo 1-0 en la serie, llegó al pequeño Fenway Park para enfrentar al equipo que más anotó en las Ligas Mayores este año y usó a tres novatos –ninguno mayor de 23 años-, para superar los patirrojos con pelota de cuatro jits. Sólo una vez anterior Boston había sido dejado en menos incogibles en un encuentro del Clásico de Otoño, el séptimo de 1967, obra del icónico Bob Gibson.

“FUTURO FUERTE”
“El futuro es fuerte”, manifestó John Mozeliak, gerente general de los Cardenales. “El aquí y ahora son importantes, pero cuando estás en mi asiento, piensas mucho en lo que es posible con estos brazos más adelante”.
Wacha no fue elegido por nadie en el reclutamiento durante su época en la preparatoria. Fue a la Universidad de Texas A&M y literalmente creció y se consolidó como un prospecto importante. San Luis, en la posición 19 en el draft de 2012 –la compensación por perder a Albert Pujols-, estaba convencido de que Wacha ya no estaría disponible cuando le tocara elegir. Pero 18 clubes lo dejaron ir, incluyendo a siete que se decidieron por otro serpentinero que les gustaba más que Wacha. “No sabía nada de él en el entrenamiento de primavera”, comentó el as de la rotación, Adam Wainwright. “Sólo que se suponía que era muy bueno y un gran prospecto. Pienso que Yadier es un muy buen evaluador de talento, así que cuando dijo que podía lanzar en Grandes Ligas en ese momento, eso me llamó la atención”.
El experimentado relevista Randy Choate añadió, “Michael es muy humilde y realista. Su actitud es mejor que su pitcheo”.
No se olvide: Wacha había abierto sólo nueve partidos en la Gran Carpa antes de estos pléiofs. Ya ganó tres veces luego de una derrota de los Cardenales este mes, incluyendo un partido de eliminación en Pittsburgh en la serie divisional. Lo que separa de otros en su feroz recta de alrededor de 95 millas por hora y su cambio, ese raro don.
Su cambio es tan bueno que lo puede lanzar para un straic por el centro del plato sin movimiento y aun así hacer que los bateadores hagan swing y fallen. Muchas veces parece que va a lanzar una bola de 97 millas y la pelota sale de su mano a 85, engañando por completo a los bateadores. El único pítcher que recientemente podía engañar con cambios por el centro del plato era Johan Santana en su mejor momento. Wacha perdía anoche 2-1 luego de seis entradas por un error: un cambio de velocidad que quedó alto y que David Ortiz lo convirtió en un jonrón de dos carreras. Tal es la confianza que le tiene Wacha a su cambio que fue la cuarta vez seguida que le realizó ese envío a Ortiz, la cuarta en cuenta llena. “Estaba viendo el encuentro por televisión”, apunto Wainwright, “y hubo un turno al bate previo en el que en cuenta de 3-2 lanzó un tremendo cambio. Pensé, ‘¿qué muchacho de 22 años tiene las agallas para lanzar un cambio en 3-2, en la Serie Mundial?’ Ese es Michael”.

“NO PUEDES COMETER ERRORES”
Acerca del cuádruple de Ortiz, el recluta comentó, “con esta alineación que tiene Boston, no puedes cometer errores o te van a hacer pagar. Un buen bateador como Ortiz, me equivoqué, un cambio arriba en la zona en 3-2, e hizo que lo pague. Estaba enojado, pero “Yadi” se acercó y me dijo, ‘no te preocupes. Sólo aguántalos aquí (en dos carreras). Vamos a anotar en la séptima’. Y así fue, anotamos tres”.
Abajo 2-1, San Luis rescató a su major abridor este mes. John Farrell, mánager de Boston, aguantó demasiado a su abridor John Lackey en la séptima. Lackey dio pasaporte a David Freese y aceptó un sencillo del zurdo Jon Jay. El corredor emergente Pete Kozma, en lugar de Freese, cambió el partido –y quizá la serie-, al comenzar un doble robo contra el relevista Craig Breslow, quien había aceptado sólo cuatro estafas de tercera base en su carrera, ninguna en los últimos dos años. Un pasaporte, un elevado de sacrificio, dos errores y un sencillo dieron ventaja de 4-2 a los Cardenales en la “Noche de los Niños” en el Fenway.
“Los nervios no estuvieron tan mal”, indicó Wacha. “Sólo estaba ansioso por lanzar. Es la Serie Mundial, partido importante. Simplemente traté de usarlo como una ventaja, lanzar con algo de adrenalina y tratar de bloquear a los aficionados”.
Pasó muy rápido. La postemporada tiene a su nueva estrella. San Luis ya espera grandeza de un joven que lanzaba en la universidad hace un año. Y ahora la figura de Wacha es un factor en esta serie. Los siguientes tres partidos se jugarán en el Busch Stadium y ambos equipos saben que el sexto juego es de Wacha, quien ha sido invencible en la postemporada y por momentos imbateable. No todo escucharon los gritos de grandeza que venían de Jupiter, Florida, en la primavera. Pero ahora todos los oyen en la final.
Esta es la Serie Mundial de Wacha. Este es su momento.
Esta serie comenzó con un tema: ¿Quién ganaría la batalla entre los pítchers que lanzan straics de San Luis, los lanzadores de poder, y la alineación de Boston a la que le encanta esperar su lanzamiento, hacer trabajar al pítcher rival?
El primer partido fue para los Medias Rojas, pero en el segundo, los Cardenales demostraron que cuando están en su mejor nivel serán difíciles de vencer.


“BIG PAPI”, TITULAR MAÑANA
Ya es oficial: el encendido cañonero David Ortiz será el primera base titular de Boston mañana, cuando el Clásico se reanude en San Luis. El que no haya bateador designado y batee el pítcher juega en contra de los campeones de la Americana, pero en 2004 y 2007 tuvieron un problema similar y lo superaron en ruta al campeonato. Con Ortiz en la inicial, Mike Napoli, uno de los bateadores más productivos de los patirrojos, se irá a la banca. La defensiva del dominicano, quien raras veces ve acción a la defensiva, es mala y eso puede ser un factor en los encuentros en Busch Stadium. Además, Daniel Nava, bateador zurdo, será titular en el bosque izquierdo en lugar de Jonny Gomes. El abridor programado por los Cardenales es el derecho Joe Kelly. El abridor de los visitantes, Jake Peavy, jugó de 2002 a 2009 en la Nacional y en su carrera batea .173, con 2 jonrones y 27 impulsadas en 502 apariciones en el plato.

 

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“Daniel Descalso es el pelotero que todo mánager quisiera tener. Juega cualquier posición en el cuadro, y lo hace bien. Toca la bola, controla el bate, mueve a los corredores, puede ser peligroso en el plato y generalmente contribuye a un béisbol ganador”.

Al béisbol ganador al que los Cardenales nos tienen acostumbrados.

Mike Matheny, mánager de San Luis, colocó al utility nacido en Redwood City, California como su torpedero titular, una noche después de la jornada difícil de Pete Kozma, y, aunque no bateó jit, sí tuvo un aporte importante en el momento decisivo del partido y fue uno de varios héroes con los que los campeones de la Liga Nacional empataron la Serie Mundial, con un triunfo 4-2 frente a los Medias Rojas, ante poco más de 38,000 aficionados en el Fenway Park.

La racha de victorias de los patirrojos en Serie Mundial terminó en nueve. No habrá barrida de Boston a San Luis como hace nueve años. El Clásico de Otoño se traslada a San Luis, donde mañana a las 18:30 horas (T.V.: ESPN, Fox Sports, canal 2 local), Joe Kelly (10-5, 2.69 en la temporada regular) tratará darles ventaja a los pájaros rojos; su contrapelo será Jake Peavy (12-5, 4.17). El domingo, a las 18 horas, los monarcas de la Liga Americana enviarán a la loma a Clay Buchholz; los Cardenales aún no deciden.

El béisbol ganador con el que colaboran Descalso y el resto de sus compañeros se vio en todo su esplendor anoche. El raund 2 del Clásico fue para el pitcheo de poder, que esta vez sí aplacó a la ofensiva tenaz de los Medias Rojas. Si el segundo juego de la final de 2004 es recordado por el calcetín ensangrentado que usó Curt Schilling, el ganador en aquella ocasión, el de ayer lo será por la muestra de calidad de los brazos jóvenes de San Luis. A su estilo, los locales obligaron al abridor novato Michael Wacha a realizar 114 lanzamientos en sólo seis entradas y parecían encaminarse al triunfo cuando David Ortiz pescó un cambio de 85 millas y depositó la pelota por encima del “Monstruo Verde”, el cuadrangular 17 de su carrera en postemporada, que le dio la vuelta a la pizarra, 2-1. Ese fue, sin embargo, el único daño que le pudieron hacer al extraordinario derecho de 22 años. Apoyado en su poderosa recta, que mezcló con su slider y curva, lanzó pelota de tres incogibles, dio cuatro bases y ponchó a seis para consolidarse como uno de los mejores reclutas en la historia de la postemporada: su marca es 4-0, con efectividad de 1.00. Una vez que los pájaros rojos recuperaron la ventaja en la séptima, Carlos Martínez y Trevor Rosenthal, jóvenes estrellas en el bulpén de Matheny, se encargaron del resto, al combinarse para servir seis chocolates en los últimos tres episodios. Martínez salió de un atolladero para apuntarse “hold” y Rosenthal ponchó a tres para el salvamento. En total, a Boston le recetaron 12 anestesias.

“Me encanta. Es béisbol clásico de pléiofs. En una serie corta se ve la importancia del pitcheo de poder. Necesitas pitcheo de poder para vencer a buenos equipos”, comentó el ex pítcher Pedro Martínez, analista de la cadena TBS, en una entrevista con Tom Verducci. “Los pítchers de poder pueden adueñarse de un partido”.

EL ATAQUE DE LOS CARDENALES

Wacha no se adueñó precisamente del juego ni se vio tan dominante como en la Serie de Campeonato contra los Dodgers, pero fue suficientemente bueno para mantener en la pelea a su equipo y éste respondió. En la cuarta entrada, los visitantes tomaron la ventaja. Matt Holliday, quien fue parte de las Rocas de Colorado que fueron barridas por los patirrojos en la Serie Mundial de 2007, abrió con triple. Tras un aut, el cátcher Yadier Molina bateó una rola suave a la intermedia que mandó al plato la carrera de la quiniela.

Abajo 2-1 en la séptima, los Cardenales reaccionaron gracias a los acertados movimientos de su timonel y a la titubeante defensiva de los de casa. Con uno fuera, David Freese, quien batea apenas .186 en estos pléiofs, pero sabe crecerse y pelear turnos al bate a la hora cero en octubre, negoció una transferencia ante el derrotado John Lackey; se mantuvo con vida en la caja de bateo con un par de batazos de faul en cuenta de 2-2, antes de recibir base por bolas, y Jon Jay siguió con sencillo. Lackey se fue a las regaderas e ingresó el zurdo Craig Breslow. Matheny decidió dejar que batee el zurdo Descalso y mandó a Kozma a correr por Freese. Un doble robo de Kozma y Jay –aprovechando el movimiento lento de Breslow-, aumentó la presión sobre el relevista y Descalso, con otro turno al bate de calidad, de los que caracterizan a su club, complicó más las cosas para los Medias Rojas al recibir un pasaporte que llenó la casa. A continuación, Matt Carpenter bateó un elevado al jardín izquierdo que hizo anotar a Kozma, y en la jugada hubo un par de errores, del cátcher Jarrod Saltalamacchia y de Breslow, quien tiró mal a tercera, lo que permitió timbrar a Jay la tercera y que Descalso avance a la antesala. Carlos Beltrán, quien no permitió que un golpe en las costillas lo margine, remolcó la cuarta con sencillo. Uno de los mejores bateadores en la historia de los pléiofs conectó su primer imparable e impulsó su primer registro en Serie Mundial.

Descalso es uno de los jugadores que mejor simboliza el estilo de estos Cardenales, un conjunto con todo tipo de recursos para ganar y en el que lo colectivo siempre está por encima de las individualidades. El californiano comenzó como torpedero, participó en una doble matanza, y terminó defendiendo la antesala.

El encuentro de anoche confirmó que estar contra la pared saca lo mejor de los pájaros rojos. A partir de la Serie Mundial de 2011, disputaron siete partido de eliminación en postemporada, incluidos dos en esta, y su marca es 6-1. Ayer no afrontaban la eliminación, pero una derrota les hubiera complicado mucho el panorama. “Volteas la página, regresas al día siguiente y peleas”, afirmó Freese. “Fue un partido importante para nosotros”. De los últimos 16 equipos en caer 0-2 en la Serie Mundial, sólo uno (Yanquis, 1996) se repuso para coronarse. Los Cardenales ya no tienen que preocuparse de eso. Los Medias Rojas dejaron a seis en base y dejaron ir una gran oportunidad en la cuarta, cuando tuvieron corredores en primer y segunda sin aut. “Esto es béisbol. Nadie puede decir que va a ganar cuatro en fila cada vez que llega a la Serie Mundial. Jugamos contra el mejor equipo de la Nacional, así que esto es de esperarse”, expresó Ortiz.

EL EQUIPO IDEAL DE LA LIGA NACIONAL

Dos peloteros de los Cardenales, el receptor Molina y el segunda base Carpenter, líder de las Mayores en jits (199) y anotadas (126), aparecen en el equipo de estrellas 2013 de la Liga Nacional para Sporting News, seleccionado por un panel de 14 gerentes generales del Viejo Circuito y sus asistentes. Molina, Clayton Kershaw, zurdo de los Dodgers, y Andrew McCutchen, jardinero de Pittsburgh, recibieron un abrumador respaldo. Completan el conjunto ideal, Paul Goldschmidt (Arizona, 1B); Chris Johnson (Atlanta, 3B); Troy Tulowitzki (Colorado, PC); Jayson Werth (Washington, J); Michael Cuddyer (Colorado, J) y Craig Kimbrel (Atlanta, cerrador).

Cortos de octubre.- Mariano Rivera, el retirado cerrador de los Yanquis de Nueva York, fue homenajeado en la antesala del segundo juego de la Serie Mundial. El Comisionado Bud Selig le entregó un trofeo por sus logros históricos y lo llamó un “modelo ejemplar" del béisbol… Jon Lester afirmó ayer que la única sustancia en su guante era resina, lo cual es legal, cuando venció a los Cardenales en el primer partido. El zurdo se vio involucrado en una polémica cuando un pítcher de ligas menores de los Cardenales mostró en su cuenta de Twitter una imagen en la que se aprecia una sustancia verde en el guante de Lester. Las Grandes Ligas informaron que “no pudimos determinar nada con respecto a este video. Los Cardenales no presentaron ninguna queja y los ompáyers no detectaron nada que indicara una sustancia ilegal durante el juego”.

El numerito: De las 13 ocasiones anteriores que los Cardenales estuvieron 1-1 en Serie Mundial, en 11 acabaron llevándose el campeonato.

SANTOS HERNÁNDEZ SERÍA EL COUCH DE PITCHEO LEÓN

Los Leones podrían tener un cuerpo técnico de lujo en la próxima temporada de la Liga Mexicana, uno que incluiría a dos de los que son considerados entre los mejores peloteros en la historia del béisbol de este país. En su columna Zona de Contacto, Fernando Ballesteros, de Puro Béisbol, escribió que “todavía faltan cinco meses y una semana para el arranque de la Liga Mexicana de Beéisbol”, pero los Leones de Yucatán ya tienen armado su cuerpo técnico: Matías Carrillo regresa al timón y sus couches serán ‘El Canelo’ Canizalez (bateo), el panameño Santos Hernández (pitcheo) y Daniel Fernández (tercera base), quien el año pasado inició como timonel”. Canizales, como piloto, y Fernández están actualmente a cargo del conjunto melenudo que participa en la Liga del Noroeste, donde participan varios elementos de la LMB y algunos de los mejores prospectos de la organización. Ese equipo, Tecuala, marcha con récord de 2-3; ayer cayó 3-2 frente a Tepic. Hernández fue un destacado cerrador en la liga y trabajó varios años al lado de Carrillo con los Tigres de Quintana Roo.

Bien los yucatecos: Anoche en la Liga Mexicana del Pacífico, los Naranjeros de Hermosillo (9-1) del “Coyote” Carrillo, con Luis Borges de torpedero titular, mantuvieron su gran paso al imponerse 5-1 a Culiacán. Borges se fue de 4-1. Oswaldo Morejón conectó su primer cuadrangular y bateó de 4-3, con una impulsada y dos anotadas, en el triunfo de Mazatlán, 5-0, sobre Navojoa. José Orozco, jardinero de los Leones en el verano, se fue de 1-1 por los Venados. Otro yucateco, Fernando Villalobos, sacó cinco autes sin carrera en un revés de su equipo, Guasave, 7-3, frente a Mexicali.

Fin de semana intenso: La actividad en el béisbol invernal local se inicia hoy, cuando los Caimanes de Cholul visiten a las Estrellas Yucatecas, en el Parque Kukulcán, dentro de la Liga Invernal. Mañana, a la 13 horas, los líderes Indios visitan a Timucuy. Mañana, a las 14 horas, en la Meridana, los Constructores reciben a los Diablos en Cordemex, los Zorros a los líderes Senadores en Pacabtún y los Rookies a los Azulejos en la Madero.









 

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Boston toma ventaja ante unos erráticos Cardenales; Wacha, bajo presión hoy en el Fenway
Boston toma ventaja ante unos erráticos Cardenales; Wacha, bajo presión hoy en el Fenway

Casi una década después, David Ortiz y los Medias Rojas siguen siendo un obstáculo insuperable para los Cardenales en la Serie Mundial.

Parecido a lo que sucedió en un día como anoche hace exactamente nueve años, el 23 de octubre de 2004, en el primer partido del Clásico de Otoño entre estos equipos, en el Fenway Park, los patirrojos pegaron temprano, duro y frecuentemente. ¿El resultado? Una victoria contundente, 8-1, guiada por “Big Papi” y Mike Napoli, dos de los barbones de los campeones de la Liga Americana, que produjeron tres carreras cada uno, frente a un irreconocible equipo de San Luis.

No fue el comienzo que se esperaba en una final que se cree será larga y pareja. Boston hizo lo suyo. Apoyado en un pitcheo brillante del zurdo Jon Lester y en su ofensiva insaciable, que no deja ir oportunidades, hilvanó su novena victoria en Serie Mundial, una impresionante racha que empezó justamente con el encuentro inaugural del Clásico de 2004, que quedó 11-9.

Los Cardenales no se vieron como los Cardenales. Un club que normalmente hace muy bien los fundamentos del béisbol dejó mucho que desear y sus problemas con la majagua a los largo de estos pléiofs fueron remarcados por Lester, quien espació cinco imparables en siete entradas y dos tercios, en las que dio sólo un pasaporte y ponchó a ocho. En las dos aperturas de su carrera en Serie Mundial (13 entradas y un tercio) no le han hecho carrera.

Abajo en la serie, la presión será fuerte esta noche, a las 19 horas (T.V.: ESPN, Fox Sports y canal 2 local), para el novato fenómeno de San Luis, Michael Wacha, aunque el derecho ya tuvo una apertura de alta tensión esta postemporada, cuando casi dejó sin jit a los Piratas en Pittsurgh, en un partido que era de eliminación para los pájaros rojos. Su mánager Mike Matheny tiene toda la confianza en Wacha, de 22 años. “Tiene la habilidad de cumplir con su trabajo de forma muy profesional”, indicó. Su rival en el segundo juego será John Lackey, quien busca su segundo anillo (ayudó a los Serafines a coronarse en 2002) y viene de dominar a los Tigres en la Serie de Campeonato de la Liga Americana.

TITUBEOS CLAVES DE LOS CARDENALES

En el primer encuentro del Clásico de 2004, Ortiz, el único pelotero patirrojo que queda del conjunto campeón de ese año, se fue de 3-2, con un cuadrangular y cuatro impulsadas. Anoche, el dominicano bateó de 3-2, con tres remolcadas y un bambinazo. Desde el primer capítulo, estuvo involucrado en un jugada clave que marcó el rumbo del partido. Con Jacoby Ellsbury (pasaporte) y Dustin Pedroia (sencillo) en segunda y primera, Ortiz bateó una rola a la intermedia, ideal para doblepléi. Sin embargo, el torpedero Pete Kozma nunca tuvo control del tiro de Matt Carpenter; inicialmente el ompáyer marcó aut, pero correctamente se cambió la decisión y quedó la casa llena con un aut. Napoli no perdonó y con un doble al jardín central impulsó las tres primeras anotaciones frente a Adam Wainwright. Napoli busca un desquite personal ante los Cardenales, ya que hace dos años fue parte del equipo de los Vigilantes de Texas que perdió frente a San Luis una de las finales más dramáticas de todos los tiempos.

En el duelo inaugural de hace nueve años, Boston se convirtió en el primer club en 52 años en cometer cuatro pecados en un choque de Serie Mundial y aun así llevarse el triunfo. Los Cardenales, con tres pifias, no corrieron con la misma suerte ayer. En la segunda, Boston aprovechó de nuevo la titubeante defensiva de su rival para adelantarse 5-0. Un elevado que increíblemente dejaron caer Wainwright y el cátcher Yadier Molina y el segundo yerro de Kozma contribuyeron a congestionar los senderos de nuevo y Pedroia impulsó el cuarto registro con sencillo. Ortiz conectó a continuación un profundo elevado que tenía la pinta de “grand slam” hasta que el jardinero derecho Carlos Beltrán atrapó la pelota estrellándose en la barda. Todo quedó en un largo elevado de sacrificio. Para San Luis fue la continuación de una noche de pesadilla; Beltrán, el nuevo “Mr. Octubre”, uno de los mejores, sino es que el mejor bateador estadísticamente en la historia de los pléiofs, tuvo que salir del partido por un golpe en las costillas y está en duda su participación para el encuentro de hoy. Las pruebas que le aplicaron en un hospital salieron negativas y antes del partido de hoy se decidirá si juega.

Matheny, quien en el primer partido de 2004 fue el cátcher titular de San Luis, produjo dos anotaciones y colaboró a una reacción de su equipo después de verse abajo 7-2 luego de tres actos, no vio nada parecido a eso esta vez. Sus pupilos dejaron a seis en base y su única carrera llegó por un cuadrangular de Matt Holliday sobre el “Monstruo Verde”, en la novena, cuando lanzaba Ryan Demspter. El timonel cardenal usó a Allen Craig, quien no jugaba desde hace varias semanas por un problema en un pie, en su tradicional puesto de cuarto en el orden y se fue de 4-1, con un ponche. Al salir Beltrán, Jon Jay quedó como segundo en la alineación y bateó de 2-0, con un pasaporte.

La tenacidad de los bateadores patirrojos se impuso al poder de los pítchers cardenales y de ahí el resultado. Además de obligar a Wainwright a hacer 95 lanzamientos en sólo cinco entradas (en total los serpentineros de San Luis realizaron 141 disparos) –con ayuda de los autes extra que les dieron los errores-, le hicieron daño a un bulpén poderoso. El zurdo Kevin Siegrist toleró un bombazo de dos registros de Ortiz en la séptima y Carlos Martínez permitió otra anotación. Xander Bogaerts, considerado por Baseball America como el mejor prospecto de la Liga Internacional de Triple A este año (llegó a las Mayores en la recta final de la campaña), impulsó un circuito por Boston.

“Relentless” (Implacable).

Ninguna palabra define mejor a esta edición de los Medias Rojas, que cuentan con un orden al bate perfectamente bien construido, que tiene de todo: velocidad, habilidad, chocadores de bola, poder y paciencia. Darles autes de más es una receta para el desastre.

“Me encanta este escenario, disfruto esta época del año”, señaló Napoli, quien brilló para Texas en el Clásico de 2011. Los Medias Rojas al parecer también comparten ese sentimiento.

“Si les das autes extra, van a anotar”, lamentó Kozma.

San Luis espera que no se repita la historia de 2004, cuando fueron barridos por los Medias Rojas luego de una temporada de 105 victorias.

“Esto fue una llamada de atención. Este no es el equipo que fuimos a lo largo de la campaña. Están (los jugadores) frustrados y un poco avergonzados”, expresó Matheny.

EL EQUIPO IDEAL DE LA LIGA AMERICANA

Ayer, Sporting News dio a conocer su equipo ideal de la Liga Americana en 2013, seleccionado por 17 gerentes generales y asistentes de éstos del Viejo Circuito. En el conjunto estelar aparece un patirrojo, Jacoby Ellsbury, quien se robó 52 bases. Otro jardinero es Mike Trout, de los Serafines, quien para algunos debe ser el Jugador Más Valioso de la liga. El resto de los seleccionados son Joe Mauer (cátcher, Minnesota); Chris Davis (primera base, Baltimore), líder de las Mayores en jonrones (53) y producidas (138); Robinson Canó (segunda base, Yanquis); Miguel Cabrera (tercera base, Detroit); J.J. Hardy (torpedero, Baltimore); Adam Jones (jadinero, Baltimore); Max Scherzer (abridor, Detroit) y Greg Holland (relevista, Kansas City).

Cortos de octubre.- El arubeño Bogaerts, quien defendió la antesala, se convirtió en el jugador más joven en la historia de Boston en iniciar un partido del Clásico de Otoño. Con 21 años y 22 días, rompió la marca que estaba en manos de nada más y nada menos que Babe Ruth, abridor de los Medias Rojas en la Serie Mundial de 1916 a sus 21 años y 246 días de nacido… Ortiz se convirtió en el jugador que más series de postemporada ha disputado por Boston, con 15, rompiendo la marca de su ex compañero Jason Varitek… Don Mattingly regresará como timonel de los Dodgers en 2014, se anunció ayer… Según una fuente de las Mayores, Matt Williams, couch de Arizona, es el favorito para ser el nuevo piloto de Washington… Mariano Rivera recibirá un reconocimiento de las Grandes Ligas antes del partido de hoy.

El numerito: En la historia del Clásico de Otoño, el ganador del primer juego se coronó en el 62% de las veces.
 

LUTO EN EL BÉISBOL: FALLECE ROMEO MAGAÑA

Romeo Magaña Carrillo, empresario pesquero de Isla Mujeres y quien fue propietario de los Leones de Yucatán y principal artífice del campeonato de 1984, falleció ayer. Milenio Novedades publicó que aunque no se reveló su edad, tendría al fallecer unos 85 años de edad.

En 1986, Magaña vendió a los Leones a la Cervecería Yucateca. Su primer gran logro en el béisbol se dio en 1977 cuando siendo dueño de los Tecolotes obtuvo su primer título venciendo a los Diablos Rojos del México. Luego de conseguir la hazaña con Yucatán, Romeo llevó en 1996 el béisbol a Quintana Roo teniendo como equipo a los Langosteros que estuvieron hasta antes del arribo de los Tigres.

Los Leones expresaron sus condolencias a través de una nota en su página de internet.

Brilla Rivera: Oscar Rivera consolidó anoche a los Naranjeros de Hermosillo (8-1) como líderes de la Liga Mexicana del Pacífico, al guiar una victoria 1-0 sobre los Tomateros de Culiacán. El zurdo de los Leones de Yucatán en el verano se apuntó su primer éxito con labor de seis entradas, dos jits, una base y cinco ponches.




 

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¿La tenacidad del bateo patirrojo o la potencia del pitcheo cardenal? Se inicia el Clásico
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Pájaros Vs. barbas.

A partir de esta noche en el Fenway Park de Boston (el primer lanzamiento está programado para las 19:07 horas, tiempo de Mérida), en la Serie Mundial 109, dos clubes tradicionales que dominaron las Ligas Mayores esta temporada disputarán no solamente el título sino el derecho a ser llamado el más ganador del siglo XXI, ya que con dos campeonatos están empatados con los Yanquis de Nueva York y Gigantes de San Francisco.

Tom Verducci, especialista de Sports Illustrated, comenta que después de 32 partidos de postemporada, tendremos un Clásico de Otoño con dos campeones divisionales que fueron líderes de sus ligas en triunfos y diferencia entre carreras anotadas y permitidas, algo que no ocurría desde hace 34 años, desde que Piratas y Orioles sostuvieron una batalla de siete partidos por la supremacía en 1979. Boston y San Luis llegaron a este punto, añade el periodista, un duelo de indiscutibles número uno, siguiendo rutas muy diferentes. Los Medias Rojas –luego de una campaña para el olvido en 2012, en la que perdieron 93 partidos por primera vez en 47 años- reconstruyeron con un nuevo mánager y nuevos peloteros. Los Cardenales, respaldados por el mejor sistema de desarrollo de peloteros en el béisbol, obtuvo el banderín de la Liga Nacional con 18 jugadores formados en sus sucursales.

Los patirrojos ganan con astutos veteranos, cuyas barbas son tan grandes que el primera base Mike Napoli usa “shampoo” y acondicionador en la suya. Los Cardenales ganan con lanzadores jóvenes, que apenas tienen barba.

Boston se roba bases (cuarto lugar en Grandes Ligas); San Luis no lo hace (29). Boston batea jonrones (sexto); San Luis no (27). Boston se poncha mucho (8); San Luis no (26). Los Cardenales tienen pítchers jóvenes (los segundos más jóvenes) y los Medias Rojas tienen pítchers veteranos (los terceros de mayor edad). Los lanzadores de los pájaros rojos obligan a que les bateen muchos roletazos (segundo lugar en la proporción de rolatazos y elevados) y los Medias Rojas no lo hacen (23). Los Cardenales juegan en un estadio de pitcheo (en el Busch Stadium se dio la tercera menor cantidad de bases recorridas) y los Medias Rojas lo hacen en un parque de bateo (Fenway Park vio la quinta mayor cifra de bases recorridas).

Ambos finalistas, apunta Verducci, también se convirtieron en los mejores en sus ligas al ser fieles a sus etos dominantes (conjunto de rasgos y modos de comportamiento que conforman el carácter o la identidad de una persona o una comunidad).

Para Boston, fue la tenacidad colectiva en su alineación. El dejarse crecer las barbas mejoró la química en el equipo y es un ejemplo de su mentalidad de todos para uno. Al despachar a los Tigres en seis encuentros en la final de la Americana, Boston superó a Detroit 12-1 después de la sexta entrada y obligaron a los lanzadores bengalíes a hacer 146 lanzamientos por juego, un poco menos de los 158 que promedió Boston en la temporada regular, la máxima cifra en las Mayores. Los peloteros patirrojos comenzaron a usar playeras que decían “Implacables” durante el entrenamiento de primavera y durante ocho meses así se han visto en el diamante.

PODER Y AGRESIVIDAD

Los etos de San Luis se basan en el poder y agresividad de sus jóvenes serpentineros. Los Cardenales derrotaron 9-0 a los Dodgers en el partido decisivo de la final de la Nacional con una blanqueada de dos jits de tres reclutas –Michael Wacha, de 22 años, Carlos Martínez, 22, y Trevor Rosenthal, 23-, cada uno de los cuales lanza entre 95 y 100 millas por hora. Junto con los relevistas Kevin Siegrist y Seth Maness, San Luis utilizó a cinco novatos en la Serie de Campeonato que se combinaron para permitir una carrera limpia en 25 actos y dos tercios, en los que poncharon a 26.

En un promedio de nueve entradas esta postemporada, los bateadores de Boston han forzado 157.1 pitcheos y los pítchers de los Cardenales han hecho sólo 130.6 envíos. La Serie Mundial, señala Verducci, se decidirá dentro de esa diferencia de 27 lanzamientos. Todo dependerá de si los juegos están más cerca de los etos de los pájaros rojos o los de los patirrojos, de si Boston puede agotar a los pítchers de los Cardenales, o si San Luis nulifica la tenacidad de Boston al golpear la zona de straic con un reportorio de primera.

En esta Serie Mundial abundan las posibilidades. San Luis tendrá de regreso a su bateador más oportuno, Allen Craig. Boston no contará en su alineación con Mike Napoli o a David Ortiz cuando no haya bateador designado en los encuentros en San Luis. La pérdida del designado ayuda a explicar por qué los equipos de la Americana tienen marca de 11-22 en parques de la Nacional en el Cláscio desde 2001. Los patirrojos abrirán en casa y potencialmente cerrarán allá; conjuntos de la Americana ganaron 14 de 17 finales con esa ventaja. Xander Bogaerts, el novato de 21 años de Boston, quien desplazó a Babe Ruth como el jugador más joven de los Medias Rojas en ser titular en un partido de pléiofs, es calmado y talentoso, una combinación que hace recordar a Andruw Jones en 1996 y Miguel Cabrera en 2003. Para Verducci, el mejor duelo posible en la final, merece el mayor drama: los Medias Rojas, en siete juegos.

Pero es esa brecha de 27 lanzamientos entre los bateadores de Boston y los pítchers de San Luis la que contará la historia. La diferencia debe ser mínima, lo que presagia una serie larga. Ese escenario favorecería a los Medias Rojas, ya que un Clásico prolongado significaría más entradas para los jóvenes brazos cardenales. Y con Boston siendo sede de los partidos seis y siete, la falta de territorio de faul en el pequeño Fenway Park propiciará batazos de faul que extienden turnos al bate. Los Medias Rojas batearon .340 en pelotas puestas en juego en casa este año, la mejor cifra en la Gran Carpa. En cinco intentos –dos contra San Luis-, Boston nunca ha ganado un séptimo y decisivo partido en Serie Mundial. Es lo que falta a la colección de logros de una orgullosa franquicia. Fenway es el estadio más antiguo del béisbol, con 102 temporadas. Los patirrojos tienen la gran oportunidad de escribir otro capítulo de gloria en él.

Para el choque inicial no puede haber una mejor confrontación en la loma. El zurdo Jon Lester, quien hace unos años se impuso a una forma de cáncer y ganó el partido decisivo del Clásico de Otoño de 2007, triunfó 15 veces en el rol regular y tiene un destacado historial en octubre: 4-4, 2.49, 61.1IP, 53K, 20BB. Su contrapelo, Adam Wainwright, quien se perdió todo 2011 por la cirugía “Tommy John”, es un “monstruo” de postemporada: 4-1, 2.10, 55.2IP, 62K, 7BB, 4SV. Para el segundo desafío, San Luis anunció a Michael Wacha, quien de acuerdo con Verducci es un novato que da certeza en octubre como Liván Hernández en 1997, Fernando Valenzuela en 1981 e incluso Babe Adams en 1909, y Boston a John Lackey, otro veterano de pléiofs.

Los ordenes al bate probables para hoy son: San Luis, Matt Carpenter (2B), Carlos Beltrán (JD), Matt Holliday (JI), Yadier Molina (C), Matt Adams (1B), Allen Craig (BD), David Freese (3B), Jon Jay (JC), Pete Kozma (PC). Boston, Jacoby Ellsbury (JC), Shane Victorino (JD), Dustin Pedroia (2B), David Ortiz (BD), Mike Napoli (1B), Jarrod Saltalamacchia (C), Jonny Gomes (JI), Stephen Drew (PC) y Xander Bogaerts (3B). Después de los dos primeros partidos en Boston, el Clásico se trasladará a San Luis para los 3, 4 y 5, del sábado 26 al lunes 28; el quinto encuentro, en caso de ser necesario. El sexto y séptimo serían en Boston el miércoles 30 y el jueves 31. El canal 2 local, ESPN y Fox Sports transmitirán todos los partidos en vivo.

Mike Matheny, mánager de San Luis, ve similitudes en ambos clubes y espera una gran serie. “Pelear cada turno al bate, jugar duro, jugar las nueve entradas. Esas son las cosas que creo separan a los buenos equipos”, indicó. Y desde hoy, dos buenos clubes lucharán con todo.

LOS PRONÓSTICOS
Seis de los siete especialistas de Sports Illustrated creen que los Cardenales serán los monarcas; sólo Verducci da como campeones a los patirrojos. Los analistas señalan que la serie se decidirá en seis o siete encuentros. Verducci pone como el Jugador Más Valioso al veloz Ellsbury; dos de los periodistas piensan que Wainwright será el más valioso y otros elegidos como más valiosos son Beltrán, Carpenter y Wacha.

LOS MEJORES TIMONELES

John Farrell, de Boston, y Clint Hurdle, de Pittsburgh, son los managers del año para Sporting News, tras ser seleccionados por un panel de 19 pilotos de las Mayores. Ambos llevaron a la postemporada a equipos que terminaron debajo de los .500 en 2012.

Cortos de octubre.- Los Rojos contrataron a Bryan Price como su nuevo mánager. El pacto es de tres temporadas. Price, de 51 años de edad, fue el couch de pitcheo de Cincinnati durante las últimas cuatro campañas y reemplazará a Dusty Baker… Los Dodgers despidieron al couch de banca Trey Hillman, brazo derecho de Don Mattingly, lo crea más tensión entre la directiva y el mánager… -- En un sorprendente movimiento, los Gigantes llegaron a un acuerdo de dos años por 35 millones de dólares con el serpentinero Tim Lincecum, lo que impide que el dos veces Cy Young de la Liga Nacional se convierta en agente libre… John Farrell tiene una rara oportunidad. Si sus Medias Rojas vencen a los Cardenales, se convertirá en apenas el quinto lanzador en la historia de Grandes Ligas en guiar a un equipo al título… Farrell confirmó que en San Luis David Ortiz jugará en la inicial, pero no sabe cuánto.
 

El numerito: La Liga Americana ha ganado 62 de 108 series mundiales, pero la Nacional se impuso en las tres últimas y en cinco de las últimas siete, con éxitos de los Cardenales en 2006, los Filis, 2008, los Gigantes en 2010, los Cardenales, 2011, y de nuevo los Gigantes en 2012.

BORGES, TITULAR EN EXITO NARANJERO

En La Liga Mexicana del Pacífico, los líderes Naranjeros de Hermosillo de Matías Carrillo mantuvieron anoche su buen paso al imponerse 9-5 a los Tomateros de Culiacán. Carlos Gastélum, Luis Alfonso García y Jesse Gutiérrez batearon cuadrangulares. Ganó Juan Oramas (2-0) y perdió Rodrigo López (0-1). Luis Borges fue el torpedero titular de Hermosillo y se fue de 3-1, con una anotada y una base por bolas. Mazatlán le ganó 3-2 a Navojoa, en 10 episodios, apoyado en Oswaldo Morejón, quien bateó de 4-2, con una remolcada.

Nieblas, intratable: La tercera jornada de la Liga Meridana de Invierno dejó claro que el derecho Omar Nieblas sigue siendo el mejor lanzador del campeonato 2013, una de las razones por las que Senadores de la Morelos siguen siendo los líderes indiscutidos con marca de 5-1.
Nieblas se agenció, el fin de semana pasado, su tercera victoria al hilo, y marcha con un récord de 3-0, seguido del zurdo Alvaro Pacho (Zorros de Pacabtún), de 2-0, y Dustin Heredia (Diablos de la Bojórquez), con 2-1. El abridor senador ha lanzado un promedio de 7 entradas en los 3 juegos que ha participado. En efectividad, Nieblas va tercero, luego de que esta semana permitió tres carreras, aunque sólo una de ellas fue limpia, así que tiene 0.436. El departamento está encabezado por el zurdo Pacho, de los Zorros, y el venezolano Ronald Martínez (Senadores de la Morelos), ambos sin haber permitido carrera limpia, aunque el primero recibió dos sucias este fin de semana; el venezolano lleva 15 episodios en blanco.

 

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