Final histórico y de locura en el tercer partido: Craig es el héroe de San Luis por una obstrucción
Por Eric Núñez, de AP, y lasmayores.com
SAN LUIS, Missouri.- En uno de los desenlaces más extraños en la historia de la Serie Mundial, una obstrucción del tercera base Will Middlebrooks a Allen Craig en el noveno episodio permitió a los Cardenales de San Luis llevarse el sábado una victoria 5-4 sobre los Medias Rojas de Boston e irse al frente 2-1 en el Clásico de Otoño.
Con corredores en tercera y segunda con un aut, así como el infield adelantado, Jon Jay bateó una rola que el segunda base Dustin Pedroia controló y acto seguido tiró al plato para poner fuera al boricua Yadier Molina. Luego, el tiro del receptor Jarrod Saltalamacchia se fue al jardín izquierdo y Middlebrooks, tirado de estómago sobre la grama, levantó ambas piernas, lo que impidió el avance de Craig.
Jim Joyce, el ompáyer de la antesala, decretó de inmediato la obstrucción. Aunque el guante de Saltalamacchia tocó primero a Craig al deslizarse en el plato tras el tiro del jardinero Daniel Nava, el ompáyer principal Dana DeMuth cantó quieto y apuntó hacia la tercera base, señalando que había ocurrido una obstrucción.
“Con el jugador defensivo en el terreno, con o sin intención, sigue siendo obstrucción”, afirmó Joyce. “Habrá que preguntarle a Middlebroks sobre eso, si es que podría haber hecho algo. Pero a nosotros no nos toca esa determinación”.
Las reacciones de los jugadores fueron contrastantes:
-- “No podía hacer otra cosa que quedarme tirado. Traté de atrapar la pelota”, dijo Middlebrooks. “Cuando trataba de levantarme, él (Craig) intentaba pasar por encima”.
--“Son cosas que pasan en este juego. Alguien se interpuso... es una victoria y es buena”, indicó Matt Holliday, el jardinero de los Cardenales.
--“Estoy en shock ahora mismo, es algo totalmente increíble”, añadió el cátcher de los Cardenales, Yadier Molina.
--“Esa no es forma de acabar un juego de Serie Mundial”, afirmó el dominicano David Ortiz, el primera base de los Medias Rojas.
Por su final inusual y polémico, la parte baja del noveno acto en el Busch Stadium no será olvidada. Molina conectó un sencillo con aut ante el relevista Brandon Workman, quien fue el pitcher derrotado. Craig entró a batear como emergente y conectó el primer lanzamiento de Koji Uehara por la raya del izquierdo para un doble.
Y luego, la obstrucción que dejó a los Medias Rojas tendidos en el terreno. Craig, quien reapareció en el Clásico tras perderse el último mes por una lesión en el pie izquierdo, salió renqueante del terreno. “No sé si me hizo trastabillar o no, yo sólo quería pasar por encima de él”, dijo Craig al comentar sobre la jugada con Middlebrooks. “Fue como una carrera con obstáculos”.
De acuerdo con el reglamento, específicamente la regla 2.00, los ompáyer DeMuth y Joyce tomaron la decisión correcta, ya que Middlebrooks sí impidió la carrera de Craig rumbo al plato después de un intento en vano por atrapar la pelota. La definición de obstrucción es la siguiente: “es la acción de un fildeador, que al no tener la pelota o no estar en la acción de fildear una pelota, impide el avance de un corredor”.
“El corredor tiene todo el derecho de dirigirse sin ninguna obstrucción a jom”, apuntó Joyce, “y desafortunadamente para Middlebrooks, él estaba en el camino. Y hubo contacto, así que no pudo avanzar a jom naturalmente”. Los ompáyers están apoyados en esta instancia por la revisión en vídeo y el reglamento, que específicamente cubre esta instancia. A Craig se le dio el jom porque, según la regla 7.06, “si una jugada se está haciendo que involucra al corridor obstruido… la pelota está muerta y todos los corredores avanzan, sin el riesgo de ser puestos aut, a las bases que hubieran alcanzado, de acuerdo con el juicio del ompáyer, si no hubiera habido una obstrucción”.
Pese a dejarse remontar dos veces y desperdiciar varias oportunidades para despegarse, los Cardenales quedaron en una posición envidiable en el Clásico de Otoño. De las 55 instancias previas que el duelo por el título de las Grandes Ligas tuvo un empate 1-1, el ganador del tercer juego se coronó campeón en 37 ocasiones, y en 11 de las últimas 12. La excepción se dio en 2003 cuando los Marlines de la Florida remontaron ante los Yanquis de Nueva York. El cuarto juego será hoy domingo, a las 18 horas (de Mérida) con Lance Lynn abriendo por San Luis, ante Clay Buchholz. Los bateadores de San Luis dejaron a seis corredores en posición de anotar y a 12 estancados en las bases. También tuvieron dos oportunidades con un corredor en la antesala sin aut y en ambas no pudieron impulsarlo al plato.
Boston había empatado el juego 4-4 al anotar dos veces en el octavo, respondiendo luego del doble de dos carreras de Holliday que puso al frente 4-2 a San Luis en la baja del séptimo.
Luego que los Medias Rojas llenaron las bases en el octavo con un sencillo de Jacoby Ellsbury, un pelotazo a Shane Victorino (su sexto de esta postemporada) y un boleto intencional a David Ortiz, el piloto de los Cardenales Mike Matheny apeló al cerrador Trevor Rosenthal en busca de un rescate de cinco autes.
Intratable todo este octubre, el novato Rosenthal --a la postre el lanzador acreditado con el triunfo-- no pudo completar la misión. Daniel Nava remolcó la anotación del 4-3 al batear un roletazo hacia el camarero Kolten Wong, quien tiró a segunda para el aut. Pero Nava pisó primero la inicial para evitar el doblepléi. Un sencillo de Xander Bogaerts por el centro del diamante empató la pizarra.
En el séptimo, el relevista Craig Breslow se metió en problemas cuando Matt Carpenter se embasó con un sencillo dentro del cuadro, en el que el tiro del torpedero fue muy abierto a la inicial. Carlos Beltrán caminó a la inicial cuando un lanzamiento rozó el protector de su codo.
Junichi Tazawa entró a relevar y Holliday lo saludó con un fuere rodado que Middlebrooks no pudo atrapar. La pelota se fue hasta el fondo del bosque izquierdo y Holliday llegó a tercera con el tiro al plato. Tazawa recetó un par de anestesias para impedir que el daño fuese más grave.
PRÁCTICA DE BATEO
Los Cardenales atacaron de inmediato, con sus primeras anotaciones en el acto inicial de este octubre tras sencillos remolcadores de Holliday y Molina.
En lo que parecía una práctica de bateo, el abridor de los Medias Rojas, Jake Peavey, fue zarandeado con tres jits en cuatro lanzamientos. El couch de pitcheo Juan Nieves fue a visitarlo en el montículo y Félix Doubront se puso a calentar en el bulpén.
Peavy, sin embargo, se recuperó del primer episodio de 21 pitcheos y luego salió bien librado de un atolladero con las bases llenas sin autes en el cuarto. Eso sí, con algo de complicidad de los Cardenales y su couch de tercera base José Oquendo.
Con hombres en primera y segunda, Jay conectó un sencillo al central. Los Medias Rojas parecían dispuestos a ceder la carrera, pero Oquendo hizo frenar a Molina, un corredor lento. Peavy procedió a ponchar a Pete Kozma y retiró a Joe Kelly y Carpenter con elevados.
Boston despertó en el quinto con un triple del novato Bogaerts, quien anotó tras una rola del emergente Mike Carp. El empate transitorio 2-2 se produjo cuando Nava, titular en el bosque izquierdo por Jonny Gomes, saludó al relevista Seth Maness con un sencillo remolcador.
En el triple de Bogaerts, el jardinero derecho Beltrán no pudo inclinarse lo suficiente para recoger la pelota. Beltrán se lesionó las costillas del lado derecho en el primer juego, al robarle un grand slam a Ortiz, y pudo actuar en el segundo tras recibir la inyección de un analgésico.
Kelly, el abridor de San Luis, retiró a los primeros nueve bateadores y cubrió cinco episodios y un tercio, permitiendo dos carreras y dos imparables, con seis ponches y tres pasaportes. Peavy toleró dos carreras y seis jits en cuatro capítulos. El venezolano Doubront colgó un par de ceros al relevar al abridor.
Tras comenzar el juego con un despliegue abrumador de rectas de hasta 98 millas por hora, Kelly fue perdiendo velocidad. Luego que Victorino abrió el sexto con un boleto y Pedroia bateara una línea que Freese engarzó en la antesala, Randy Choate entró en relevo para el duelo zurdo contra zurdo frente a Ortiz. El dominicano, quien jugó en la inicial debido a que no se puede alinear el bateador designado en el estadio de la Liga Nacional, conectó un sencillo al derecho con el que Victorino avanzó a tercera. Nava vino a batear y empalmó el primer ofrecimiento de Manness a la grama del izquierdo.
Con 21 años, Bogaerts se convirtió en el tercer jugador más joven en batear un triple en una Serie Mundial, puesto que Ty Cobb y Mickey Mantle lo hicieron cuanto tenían 20 años.
Molina extendió a seis su racha de juegos seguidos bateando de jit en el Clásico.
COSTOSOS ERRORES DE BOSTON
Para los Medias Rojas de Boston, sentenciar un juego de la Serie Mundial tras una obstrucción no fue lo justo.
“Creo que es una vergüenza que una decisión de ese tipo decida un juego de Serie Mundial. Es un chiste”, fustigó el lanzador abridor Jake Peavey.
Y así, en coro, fue el punto de vista de los jugadores de los Medias Rojas tras sufrir el sábado la derrota. Luego de ganar el primer partido en su casa, Boston ahora se encuentra en una situación comprometida en el Clásico de Otoño: abajo 2-1.
Fue un final que debió evocar varios episodios amargos en la historia de los Medias Rojas en la Serie Mundial, como el roletazo de Mookie Wilson que Bill Buckner dejó escapar entre sus piernas, sellando una remontada de los Mets en el sexto juego de la edición de 1986. También cuando en 1975 el ompáyer del plato no cantó interferencia contra Ed Armbrister de Cincinnati al entorpecer al receptor Carlos Fisk al dar un toque en el décimo acto y luego Joe Morgan remolcó con sencillo la carrera de la victoria en el tercer juego.
En realidad, pese a la indignación de los Medias Rojas, el fallo del ompáyer de tercera base Jim Joyce está avalado en las reglas. No importa que Middlebrooks no hubiese tenido la intención de entorpecer el avance de Craig, la obstrucción se produce en el momento que hay un contacto entre los dos.
Lo controversial se debe esencialmente a que fue la última jugada del partido, no antes.
De repente, los Medias Rojas deberían tomar en cuenta que por segundo en fila cavaron su propia fosa por un mal tiro a la tercera base.
El relevista Craig Breslow fue el responsable en el segundo encuentro, con un disparo directo a las gradas del Fenway Park que transformó un elevado de sacrificio de Matt Carpenter en dos carreras. No se estaría hablando de la obstrucción de Middlebrooks si el receptor Jarrod Saltalamacchia hubiese hecho un tiro preciso al tercera base en vez de mandarlo al jardín izquierdo.
Además, el mánager John Farrell se despistó en la parte alta del noveno, cuando le tocaba turno de batear a su lanzador. El relevista Brandon Workman fue a batear por primera vez en su carrera, ante Rosenthal, y se ponchó para el segundo aut. Boston tenía en el banco a Mike Napoli, quien disparó 23 jonrones en la campaña regular.
Farrell reconoció después que debió haber realizado un doble cambio al terminar el octavo.
Boston se encuentra en apuros. Para el cuarto juego el domingo, tendrán que cruzar los dedos para una buena apertura de Buchholz, de quien no hay certeza cuánto podrá lanzar debido a que ha acusado dolores en el hombro las últimas semanas.
Félix Doubront, un zurdo venezolano, asomaba como una alternativa en lugar de Buchholz, pero el sábado cubrió dos episodios con 25 pitcheos debido a Peavy no pasó del cuarto episodio.
“Hemos sufrido una dura derrota. Volveremos mañana (por hoy). Esto no nos va a frenar”, dijo el segunda base Dustin Pedroia.
CRAIG, LA BUJÍA
Allen Craig luchó durante un mes y medio para recuperarse lo suficiente de un esguince en el pie izquierdo y tener la oportunidad de volver a la acción en la Serie Mundial para los Cardenales.
San Luis puso de su parte, conquistando el banderín de la Liga Nacional para llegar al Clásico de Otoño. El sábado en el Juego 3, Craig fue el catalizador de uno de los finales más extraños que se puede ver de un partido de esta magnitud. Craig, quien sigue algo limitado por los dolores en un pie, no estuvo como titular en la primera base el sábado. Pero en el cierre del noveno, con el partido empatado 4-4, el toletero fue a la caja de bateo como emergente. Conectó un doble contra el difícil derecho japonés Koji Uehara para echarle leña al fuego de una amenaza de San Luis.
Con la última jugada del partido --el batazo de Jon Jay, Yadier Molina puesto aut en el plato por la vía 4-2, el tiro del receptor Jarrod Saltalamacchia que no pudo atrapar al tercera base Will Middlebrooks y la resultante apreciación de interferencia con la que Craig anotó la carrera del triunfo--, los Cardenales agregaron otro capítulo a la lista de sus emocionantes victorias de postemporada en años recientes.
Todo eso lo puso en movimiento Craig, quien esencialmente llegó al rescate de un equipo que en el partido había desperdiciado varias oportunidades de anotar y que al final dejó a 12 corredores en circulación.
“Ese muchacho ha sido nuestro caballo de hierro este año”, dijo el infielder Kolten Wong, quien se hizo sentir en el juego tres con una buena jugada en la intermedia, un sencillo y una base robada. “Se lesionó, volvió y ahora conectó ese batazo…fue grandioso”.
Craig, quien ha regresado a la acción en esta ronda de la postemporada luego de ausentarse desde el 4 de septiembre, va de 8-3 (.375) en la Serie Mundial. Ninguno de sus tres indiscutibles fue tan importante como el que le bateó a Uehara. “Los bateadores batean, hombre”, comentó el segunda base de San Luis, Matt Carpenter. “Él es uno de esos muchachos. Sabe llegar a la caja de bateo y realizar un buen turno en cualquier momento. Esa es la clase de bateador que es”.
De su parte, Craig, quien en la Serie Mundial de 2011 también un factor como emergente, describió varias veces su trayectoria de la tercera base al “home plate” como una “carrera de obstáculos”.
“Fue una de las jugadas más locas de las que he sido parte”, comentó el toletero. “Es una locura terminar un juego de la Serie Mundial de esa manera”.
La gran preocupación por ahora, sin dudas, es el estado del pie de Craig. Se le vio corriendo con bastante dolor en esa última jugada y llegó cojeando a la cueva de los Cardenales después de anotar la carrera del gane. El californiano reconoció que se resintió de la lesión, pero no quiso elaborar mucho.
“Está bien, pero con algunos dolores”, dijo. “Vamos a ver cómo me siento (el domingo).
“Simplemente trataba de llegar al ‘home’ y no me quedaba mucho en el tanque, para ser honesto. Es probablemente lo más duro que he tratado de correr (después de sufrir la lesión)”.
¿Cree Craig que la jugada se apreció de la manera correcta de parte de Jim Joyce y los otros árbitros? “Voy a tener que ver qué pasó”, contestó. “Pasó tan rápido, yo ni sé. Me deslicé en la tercera y trataba de llegar a la base. Fue una jugada loca, porque tuve que navegar los obstáculos y correr hacia el home lo más rápido posible”.
No hay manera de cambiarlo. Opine lo que opine usted sobre la jugada, los esfuerzos de Craig, viniendo de la banca, marcaron la diferencia.
“Es increíble, es un gran pelotero”, dijo Jay. “Su meta primordial era que nosotros llegáramos a la Serie Mundial para que él pudiera ser designado. Él nos decía, 'Hey, ayúdennos a llegar, ayúdennos a llegar'. Llegamos y él pudo contribuir. Fue algo grande”.
