El ABC del Béisbol

Wacha establece un récord y se consolida como el mejor pítcher novato en pléiofs

Por Tom Verducci, de Sports Illustrated

BOSTON .- La verdadera grandeza se anuncia con un grito, no con un susurro. Fue en Jupiter, Florida, la pasada primavera, donde Michael Wacha, la primera selección de los Cardenales en el draft apenas ocho meses antes, comenzó su primer entrenamiento de primavera profesional. El novato no tardó en llamar la atención.
“Este muchacho”, les dijo el cátcher veterano Yadier Molina a sus compañeros, “puede lanzar en las Grandes Ligas en este momento”.
“Era un partido en Port St. Lucie”, contó el jardinero Jon Jay. “Estaba en el jardín cental. El (Wacha) estaba lanzando. Recuerdo haber pensado, ‘esto es increíble’”.
“Estábamos jugando en casa”, comentó el couch de pitcheo Derek Lilliquist. “Durante el partido, Angel Hernández, el ompáyer que estaba detrás del plato ese día, se acercó a nuestro dógaut y señaló, ‘nunca había visto en mi vida un mejor cambio de velocidad que ese’”.
Hoy, el mundo entero del béisbol sabe de la maravilla de Wacha. El derecho ganó anoche su cuarta apertura consecutiva en pléiofs, al superar 4-2 a los Medias Rojas en el segundo partido de la Serie Mundial en el Fenway Park, gracias a seis sólidas entradas y a un ataque de tres carreras en la séptima, en el que sus compañeros mostraron muchos recursos.
A un lado, Fernando (Valenzuela) y Liván. Wacha, de 22 años, está armando un convincente caso para ser considerado el mejor lanzador recluta en la historia de los pléiofs. Su récord es 4-0, con un porcentaje de carreras limpias admitidas de 1.00 en cuatro aperturas en los pléiofs y la Serie Mundial. Empató la marca de las Mayores con su cuarto triunfo como abridor en unos pléiofs, y es el más joven en conseguirlo. Este mes todavía no acepta un jit con corredores en posición de anotar. Si el Clásico llega a un sexto encuentro, Wacha recibiría la pelota de nuevo en un partido en el que su equipo buscará asegurar el título o evitar la eliminación. Tiene la mitad de los ocho éxitos de San Luis este mes.
Ahora piensen en lo que hicieron los Cardenales para asegurar la Victoria para Wacha: el mánager Mike Matheny les dio los últimos nueve autes a otros dos novatos, Carlos Martínez y Trevor Rosenthal. En un total de 35 lanzamientos, la dupla ponchó a 6 de los 11 bateadores de Boston a los que se enfrentó. Tan extraordinaria fue la demostración de pitcheo de poder por parte de brazos jóvenes que pueden poner este juego en una cápsula de tiempo, un partido que habrá que recordar una y otra vez.
La Serie Mundial, en su edición 109, nunca ha visto algo como esto. San Luis, abajo 1-0 en la serie, llegó al pequeño Fenway Park para enfrentar al equipo que más anotó en las Ligas Mayores este año y usó a tres novatos –ninguno mayor de 23 años-, para superar los patirrojos con pelota de cuatro jits. Sólo una vez anterior Boston había sido dejado en menos incogibles en un encuentro del Clásico de Otoño, el séptimo de 1967, obra del icónico Bob Gibson.

“FUTURO FUERTE”
“El futuro es fuerte”, manifestó John Mozeliak, gerente general de los Cardenales. “El aquí y ahora son importantes, pero cuando estás en mi asiento, piensas mucho en lo que es posible con estos brazos más adelante”.
Wacha no fue elegido por nadie en el reclutamiento durante su época en la preparatoria. Fue a la Universidad de Texas A&M y literalmente creció y se consolidó como un prospecto importante. San Luis, en la posición 19 en el draft de 2012 –la compensación por perder a Albert Pujols-, estaba convencido de que Wacha ya no estaría disponible cuando le tocara elegir. Pero 18 clubes lo dejaron ir, incluyendo a siete que se decidieron por otro serpentinero que les gustaba más que Wacha. “No sabía nada de él en el entrenamiento de primavera”, comentó el as de la rotación, Adam Wainwright. “Sólo que se suponía que era muy bueno y un gran prospecto. Pienso que Yadier es un muy buen evaluador de talento, así que cuando dijo que podía lanzar en Grandes Ligas en ese momento, eso me llamó la atención”.
El experimentado relevista Randy Choate añadió, “Michael es muy humilde y realista. Su actitud es mejor que su pitcheo”.
No se olvide: Wacha había abierto sólo nueve partidos en la Gran Carpa antes de estos pléiofs. Ya ganó tres veces luego de una derrota de los Cardenales este mes, incluyendo un partido de eliminación en Pittsburgh en la serie divisional. Lo que separa de otros en su feroz recta de alrededor de 95 millas por hora y su cambio, ese raro don.
Su cambio es tan bueno que lo puede lanzar para un straic por el centro del plato sin movimiento y aun así hacer que los bateadores hagan swing y fallen. Muchas veces parece que va a lanzar una bola de 97 millas y la pelota sale de su mano a 85, engañando por completo a los bateadores. El único pítcher que recientemente podía engañar con cambios por el centro del plato era Johan Santana en su mejor momento. Wacha perdía anoche 2-1 luego de seis entradas por un error: un cambio de velocidad que quedó alto y que David Ortiz lo convirtió en un jonrón de dos carreras. Tal es la confianza que le tiene Wacha a su cambio que fue la cuarta vez seguida que le realizó ese envío a Ortiz, la cuarta en cuenta llena. “Estaba viendo el encuentro por televisión”, apunto Wainwright, “y hubo un turno al bate previo en el que en cuenta de 3-2 lanzó un tremendo cambio. Pensé, ‘¿qué muchacho de 22 años tiene las agallas para lanzar un cambio en 3-2, en la Serie Mundial?’ Ese es Michael”.

“NO PUEDES COMETER ERRORES”
Acerca del cuádruple de Ortiz, el recluta comentó, “con esta alineación que tiene Boston, no puedes cometer errores o te van a hacer pagar. Un buen bateador como Ortiz, me equivoqué, un cambio arriba en la zona en 3-2, e hizo que lo pague. Estaba enojado, pero “Yadi” se acercó y me dijo, ‘no te preocupes. Sólo aguántalos aquí (en dos carreras). Vamos a anotar en la séptima’. Y así fue, anotamos tres”.
Abajo 2-1, San Luis rescató a su major abridor este mes. John Farrell, mánager de Boston, aguantó demasiado a su abridor John Lackey en la séptima. Lackey dio pasaporte a David Freese y aceptó un sencillo del zurdo Jon Jay. El corredor emergente Pete Kozma, en lugar de Freese, cambió el partido –y quizá la serie-, al comenzar un doble robo contra el relevista Craig Breslow, quien había aceptado sólo cuatro estafas de tercera base en su carrera, ninguna en los últimos dos años. Un pasaporte, un elevado de sacrificio, dos errores y un sencillo dieron ventaja de 4-2 a los Cardenales en la “Noche de los Niños” en el Fenway.
“Los nervios no estuvieron tan mal”, indicó Wacha. “Sólo estaba ansioso por lanzar. Es la Serie Mundial, partido importante. Simplemente traté de usarlo como una ventaja, lanzar con algo de adrenalina y tratar de bloquear a los aficionados”.
Pasó muy rápido. La postemporada tiene a su nueva estrella. San Luis ya espera grandeza de un joven que lanzaba en la universidad hace un año. Y ahora la figura de Wacha es un factor en esta serie. Los siguientes tres partidos se jugarán en el Busch Stadium y ambos equipos saben que el sexto juego es de Wacha, quien ha sido invencible en la postemporada y por momentos imbateable. No todo escucharon los gritos de grandeza que venían de Jupiter, Florida, en la primavera. Pero ahora todos los oyen en la final.
Esta es la Serie Mundial de Wacha. Este es su momento.
Esta serie comenzó con un tema: ¿Quién ganaría la batalla entre los pítchers que lanzan straics de San Luis, los lanzadores de poder, y la alineación de Boston a la que le encanta esperar su lanzamiento, hacer trabajar al pítcher rival?
El primer partido fue para los Medias Rojas, pero en el segundo, los Cardenales demostraron que cuando están en su mejor nivel serán difíciles de vencer.


“BIG PAPI”, TITULAR MAÑANA
Ya es oficial: el encendido cañonero David Ortiz será el primera base titular de Boston mañana, cuando el Clásico se reanude en San Luis. El que no haya bateador designado y batee el pítcher juega en contra de los campeones de la Americana, pero en 2004 y 2007 tuvieron un problema similar y lo superaron en ruta al campeonato. Con Ortiz en la inicial, Mike Napoli, uno de los bateadores más productivos de los patirrojos, se irá a la banca. La defensiva del dominicano, quien raras veces ve acción a la defensiva, es mala y eso puede ser un factor en los encuentros en Busch Stadium. Además, Daniel Nava, bateador zurdo, será titular en el bosque izquierdo en lugar de Jonny Gomes. El abridor programado por los Cardenales es el derecho Joe Kelly. El abridor de los visitantes, Jake Peavy, jugó de 2002 a 2009 en la Nacional y en su carrera batea .173, con 2 jonrones y 27 impulsadas en 502 apariciones en el plato.

 

Wacha establece un récord y se consolida como el mejor pítcher novato en pléiofs