El ABC del Béisbol

Maeda domina y muestra que su futuro podría estar en las Mayores

Por David Venn, de LasMayores.com

OSAKA, Japón.- Kenta Maeda podría ser el próximo nombre mencionado en rumores del sistema de “posting”, para un posible traslado del béisbol nipón a las Grandes Ligas. Si fue un indicio de lo que podría estar por venir el primer juego de la Serie de Estrellas entre la selección de Grandes Ligas y la japonesa, el derecho daría de qué hablar en el béisbol del Hemisferio Occidental.
Maeda, de 26 años, dejó en blanco durante 5 entradas a los ligamayoristas en el Kyocera Dome de Osaka esta madrugada (tiempo de Mérida), para ayudar a Japón a llevarse por 2-0 el primer choque de la serie de cinco juegos. El diestro permitió apenas dos jits, ponchó a dos y dio dos bases por bolas para adjudicarse la victoria.
“Maeda es un lanzador que luce bastante bien”, dijo el mánager del equipo de MLB, John Farrell. “Tiene una buena variedad con la que puede estropearle el ‘timing’ al bateador”.
Después de un sencillo del dominicano Robinson Canó y una base otorgada a Evan Longoria, el equipo de MLB parecía tener oportunidad de picar adelante en el primer episodio. Pero Maeda dominó a Justin Morneau y al cubano Yasiel Puig para apagar lo que sería la única amenaza seria de los ligamayoristas.
“Estoy contento de terminar con buen resultado, sobre todo siendo éste el primer juego oficial de la serie”, comentó Maeda, quien lleva récord de 82-59 y efectividad de 2.44 en siete temporadas con el Hiroshima de la Liga Central de Japón. “Me obligaron a hacer más pitcheos de los que hubiera querido tirar en el primer acto, pero después de eso recuperé el ritmo. “Fue bueno completar los cinco capítulos, lo cual era mi responsabilidad mínima”.
La única ofensiva necesaria para el “Samurái Japón” fue un elevado de sacrificio de Nobuhiro Matsuda en el segundo episodio, más un sencillo remolcador de Tetsuto Yamada en la cuarta entrada. Ambas carreras se anotaron frente al derecho de losSerafines, Matt Shoemaker.
“Hice algunos buenos pitcheos, pero ellos pudieron realizar algunos buenos turnos y dar batazos importantes”, comentó Shoemaker, quien cargó con la derrota al conceder seis imparables y las dos carreras de Japón en cinco entradas. “Me quito la gorra ante ellos”.
El partido del miércoles fue un gran contraste con el de exhibición del martes, cuando la escuadra de Grandes Ligas le ganó 8-7 a una selección tomada de los equipos Tigres de Hanshin y Gigantes de Yomiuri en el Koshien Stadium. Para el choque del miércoles y el resto de los cuatro juegos oficiales de la serie, el equipo de MLB está midiéndose a la propia selección japonesa, la que ganó los Clásicos Mundiales de Béisbol tanto en 2006 como en 2009.
“Claramente vimos una mejor clase en cuanto a los lanzadores y la calidad de material que tiene cada pítcher”, comentó al respecto Farrell.
El mánager del Samurái Japón, Hiroki Kokubo, resaltó la importancia de ganar el primer encuentro de esta serie, luego de que los nipones fueron barridos por la representación de MLB en la última versión del evento en 2006. “Hace ocho años perdimos todos los juegos ante el equipo de Grandes Ligas. Entonces, queríamos ganar este primer juego y por eso elegí al as de Japón2, dijo Kokubo sobre Maeda, quien recibió la ayuda de tres relevistas para blanquear al grupo de las Ligas Mayores.
“Para mí era bien importante ganar el primer partido con nuestro as en el montículo. Esa era la meta y estoy bien contento de que hayamos podido ganar el encuentro”. La Serie de Estrellas se traslada ahora de Osaka a Tokio, donde desde el viernes se jugará en tres días corridos. El viernes en el juego dos, se subirá a la lomita Chihiro Kaneko por el equipo nipón, mientras que el japonés Hisashi Iwakuma, estelar de los Marineros de Seattle, lanzará por MLB ante su público nacional.
Ayer, el conjunto de la Gran Carpa fue limitado a tres incogibles, uno de ellos un doblede Dexter Fowler, de los Astros de Houston. Longoria bateó un sencillo en la novena, pero Yuji Nishino, quien se apuntó el salvamento, obligó a Morneau a batear una línea que se convirtió en una doble matanza que puso punto y final de la confrontación. Por los visitantes también lanzaron Tommy Hunter (Orioles), Héctor Santiago (Serafines) y Mark Melancon (Piratas), quienes colgaron un cero cada uno. Farrell usó como su primer bate a Ben Zobrist, de Tampa Bay, y se fue de 4-0. Alcides Escobar, de octavo, bateó de 3-0.
Kazuhisa Makita colgó dos argollas por los nipones.

LOS MÁNAGERS DEL AÑO
Cada diez años, hay algo fijo en cuanto al premio al Mánager del Año: Buck Showalter es el ganador.
El piloto de los Orioles de Baltimore fue consagrado el martes por tercera vez con el galardón de la Liga Americana. Matt Williams se llevó el honor en la Liga Nacional tras su primera temporada al mando de los Nacionales de Washington.
Con 25 de los 30 votos al primer lugar y un total de 132 puntos, Showalter se impuso en la elección de la Asociación de Cronistas de Béisbol de Norteamérica. “No volveré a hacer esto dentro de diez años”, dijo Showalter al bromear sobre sus triunfos con los Yanquis de Nueva York en 1994 y con los Vigilantes de Texas en 2004. Showalter, de 58 años, emuló a Tony La Russa como los únicos timoneles que han ganado el premio con tres equipos distintos. La Russa lo hizo con los Cardenales (2002), Atléticos (1992) y Medias Blancas (1983). Los Orioles completaron una temporada con marca de 96-66, alzándose con su primer banderín de la División Este desde 1997. Hasta que fue barrido por los Reales de Kansas City en la Serie de Campeonato del circuito, Baltimore no perdió cuatro juegos en fila desde mayo.
Lo notable fue que Showalter sacó a flote al equipo pese a un sinfín de contratiempos. Primero perdió a su estelar receptor Matt Wieters, en mayo, por una lesión en el codo derecho. Después se quedó sin los servicios del tercera base Manny Machado, el pelotero más talentoso en el róster, quien se lesionó la rodilla derecha en agosto. Además, el primera base Chris Davis pasó de una campaña de 2013 en la que fue candidato al Jugador Más Valioso a tener un porcentaje de bateo de .196. Su temporada se terminó cuando se le impuso una suspensión al dar positivo por consumo de anfetaminas.
Showalter fue escoltado en la votación por Mike Scioscia (Serafines), quien obtuvo cuatro votos al primero y 61 puntos.
Williams, quien jugó bajo las órdenes de Showalter en Arizona entre 1998 y 2000, se convirtió en el cuarto piloto galardonado en su primer año. Los otros fueron Hal Lanier (Astros en 1986), Dusty Baker (Gigantes en 1993) y Joe Girardi (Marlins en 2006). La votación en la Nacional fue más estrecha.
Williams registró 18 votos para el primer lugar y acumuló un total de 109 puntos. Clint Hurdle, quien ganó el premio el año pasado con los Piratas de Pittsburgh, quedó segundo esta vez con ocho votos al primero y 80 puntos. Los Nacionales arrasaron en el Este de la Nacional, con una marca de 96-66, sacándole 17 juegos de ventaja a sus perseguidores inmediatos, el margen más abultado en las Mayores. Williams le dio el crédito a sus jugadores por el premio: “Ellos me hicieron fácil mi transición”.
Consolidó su autoridad desde el principio, cuando sentó a Bryce Harper a mitad de un juego por correr con desgano tras batear un rodado.
La opinión de 11AM: Tanto Showalter como Williams superaron expectativas y por eso, de manera merecida, se llevan la distinción. El timonel de los Orioles condujo magistralmente a su equipo en una de las divisiones más duras del béisbol, con Yanquis, Medias Rojas, Azulejos y Rayas, y una vez que tomaron el control no lo soltaron. Además de lidiar de forma efectiva con lesiones importantes en su plantel, el veterano estratega sacó lo mejor de un cuerpo de serpentinas sin grandes nombres y su excelente manejo del bulpén fue una de las claves para que Baltimore gane su división y llegue hasta la final de la Liga Americana. Williams, como piloto novato, se enfrentó a las altas expectativas que acompañaban a su equipo –a quien algunos señalaban como candidato para ir a la Serie Mundial- y lo hizo en gran forma al conducirlo a una campaña regular dominante. Sólo los Serafines de Los Angeles (98) ganaron más juegos en el rol regular. El equipo de Williams igual padeció por las lesiones, pero guiado por una rotación estelar logró la mejor marca del Viejo Circuito.

NOTA: Se usó información de AP.

Maeda domina y muestra que su futuro podría estar en las Mayores