El ABC del Béisbol

Bumgarner, el artífice de un título gigante

Bruce Bochy no pudo describir mejor a sus Gigantes de San Francisco durante la ceremonia de entrega del trofeo de la Serie Mundial.

El mánager se refirió a su equipo como un “grupo de guerreros” y eso fue exactamente lo que fueron a lo largo de la postemporada.

Los campeones no se suponía que iban a llegar a estas alturas: su rotación fue décima en efectividad en la Liga Nacional; dejaron escapar una ventaja de 10 partidos en la División Oeste de la Liga Nacional, donde terminaron a seis juegos de los Dodgers, en partidos definidos por una carrera su récord fue 18-22, y contra equipos con .500 en ganados y perdidos o mejor compilaron marca de 27-31. Sin embargo, desde que arrollaron a los Piratas de Pittsburgh en el juego de comodines con un grand slam del torpedero Brandon Crawford y una joya de Bumgarner, se sabía que los Gigantes iban a ser un rival formidable para cualquiera por su tenacidad y experiencia. Y esos fueron dos factores que los llevaron a obtener su tercer campeonato en cinco años. ¿Es ya una dinastía San Francisco?

Creemos que para ser una dinastía hay que ganar primero títulos en años seguidos, algo que no han podido hacer los Gigantes (además de que en 2011 y 2013 ni siquiera clasificaron a la postemporada), pero no hay duda de que este conjunto es lo más cercano que tiene el béisbol a una dinastía desde los Yanquis de Joe Torre de 1996-2000, a los que igualaron con tres cetros en cinco años.

Al igual que en 2010 y 2012, los monarcas encontraron héroes diferentes cada día. Hunter Pence y Pablo Sandoval acabaron con los Reales en el cuarto partido; Bumgarner fue la figura en el quinto encuentro con su lechada de juego completo; ayer, Michael Morse produjo dos de las tres carreras. Pero el héroe principal, el protagonista de la película fue Bumgarner, el magistral, callado y tranquilo zurdo a quien en el receso de temporada le gusta alimentar a sus animales en su rancho de Carolina del Norte.

“Es el mejor pítcher que jamás ha estado cerca de ganar un Cy Young”, escribió Tom Verducci, de Sports Illustrated. Anoche no dejó duda de que es uno de los mejores lanzadores en las Grandes Ligas y en la historia de los pléiofs. “Sale a lanzar como uno de esos toros que tiene”, dijo Bochy. A los Reales los embistió con una actuación de cinco entradas, dos jits y cuatro ponches que le valió el salvamento. Cuando entró a lanzar en la quinta, el partido se terminó para los de casa. Fueron incapaces de reaccionar y perdieron 3-2, el 16o. encuentro definido por un registro en estos pléiofs, un récord.

Un desempeño histórico de Bumgarner, quien ya está entre los más destacados serpentineros de todos los tiempos en el Clásico de Otoño, en el que está invicto en su carrera con 5-0. Superó lo hecho por Randy Johnson, quien dominó con Arizona como abridor e hizo una aparición como relevista frente a los Yanquis en 2001. Desde que Bumgarner blanqueó en ocho episodios a Texas en el cuarto duelo de 2010 se notaba ya que era alguien especial. Desde eso, sólo ha hecho crecer su leyenda: nunca se ha perdido una apertura, logró la mejor efectividad en gira en una carrera (3.01) entre los lanzadores activos que no se apellidan Kershaw y se mantiene invicto en partidos de pléiofs como visitante como un porcentaje de carreras limpias admitidas microscópico. Es tal vez el “MVP” que más merezca el premio en la historia. El resto del rotación gigante fue un verdadero desastre. Bumgarner fue un auténtico as, durable y efectivo en una postemporada en la que los abridores ni aguantaron mucho ni fueron efectivos en general.

MORSE, CLAVE COMO DESIGNADO

A los Reales la ventaja de abrir y cerrar en casa que les dieron Derek Jeter, Mike Trout y el resto del equipo de la Liga Americana en el Juego de Estrellas sólo les sirvió para tener marca de 2-2 en su estadio. Bumgarner, al dominar en los juegos 1 y 7, fue el principal responsable de evitar que Kansas City le sacara más provecho a su estancia como local. San Francisco se benefició de contar con un bateador designado poderoso y capaz de producir carreras como Michael Morse en el Kauffman Stadium, donde en la serie impulsó en total tres anotaciones, incluidas dos ayer, entre ellas la del gane. En los ataques decisivos, en la segunda y cuarta entrada, Sandoval (se fue de 3-3, con dos anotadas y bateó .429 en la serie) y Pence ( de 4-2; .444), que hubieron disputado al premio al Más Valioso de no ser por Bumgarner, encendieron la mecha. Fueron un dolor de cabeza toda la serie.

Morse y Crawford impulsaron las primeras dos anotaciones con elevados de sacrificio; los Reales respondieron con remolcadas de Alex Gordon y Omar Infante, y Morse definió con un sencillo frente a Kelvin Herrera, uno de los “Nasty Boys” de los campeones de la Americana.

Como se esperaba, fue un duelo de mángers el de ayer; en un partido de vida o muerte tuvieron que manejar diferente a como normalmente lo hacen. Y tanto Bochy como Ned Yost lo hicieron bien, fueron agresivos y movieron bien sus piezas. Bochy metió desde el segundo episodio, en lugar del titubeante Tim Hudson, a uno de sus especialistas contra zurdos, Jeremy Affeldt (1-0), quien fue el ganador al no permitir daño en dos actos y un tercio. Yost puso a Herrera, quien normalmente ingresa en la séptima o sexta, desde la cuarta y un parpadeo suyo fue la diferencia. Los otros “Nasty Boys”, Wade Davis y Greg Holland, dominaron en tres actos, pero de poco sirvió.

Bochy contó con la mejor arma de todas: Bumgarner, quien con sólo dos días de descanso tuvo una actuación para el recuerdo. Sergio Romo, como casi todo el bulpén de San Francisco, fue un espectador ayer. El derecho, con otro sólido desempeño en pléiofs, se lleva su tercer anillo, dos más que cualquier otro mexicano.

LA FÓRMULA DE LOS GIGANTES

¿Cuál es el secreto de estos Gigantes?

Simplemente son un club con una mentalidad a prueba de todo. Su experiencia –y éxito- en partidos decisivos, de gran presión, pudieron más que el ímpetu de Kansas City. Llegaron a estar abajo 1-2 en la serie y perdieron el sexto juego 10-0 y se recuperaron. En la “Serie Mundial del Béisbol Pequeño”, como la bautizó Verducci, les ganaron a los Reales en su propio juego, con pitcheo y defensiva, además de una enorme habilidad para fabricar carreras. Como sus rivales, tienen una fórmula que contrarresta el predominio de los ponches y de las formaciones especiales defensivas en el béisbol actual: contar con bateadores de contacto que usan todo el campo. Hay un dato interesante: en la Serie de Campeonato de la Nacional, los lanzadores de los Cardenales hicieron 200 pitcheos que fueron el segundo straic, pero sólo 27 veces en cinco partidos pudieron lograr el tercer straic. Eso habla de la tenacidad de “Kung Fu Panda” Sandoval, Pence y compañía. El jit decisivo de Morse, contra Herrera, fue con dos autes a una recta de 99 millas por hora. El couch de bateo Hensley Meulens enseña a sus pupilos un swing plano que mantiene la parte fuerte del bate más tiempo en la zona, y eso ha ayudado enormemente al campeón.

El desenlace fue de alarido. Un sencillo con dos autes de Alex Gordon que se fue hasta el fondo del jardín central por un error de Gregor Blanco. En tercera base, ahí se quedó la carrera del empate para Kansas City, a noventa pies del jom. 

Fue el final perfecto para la etapa de Bud Selig como el Comisionado de las Mayores.  Siete juegos en el Clásico y un equipo de mercado pequeño luchando hasta el final. Selig siempre buscó la paridad y el balance competitivo entre los equipos, y en buena medida lo consiguió en los últimos años. Ya es raro ver a una franquicia que no de pelea o que no tenga oportunidad de clasificar a los pléiofs. Y esa paridad precisamente hace que los tres títulos en cinco años de San Francisco sean tan extraordinarios. Se ha convertido en el conjunto dominante de las Grandes Ligas en una época cuando cada vez es más difícil dominar.

BUMGARNER: “ESTOY FUNDIDO”

Momentos después de retirar a Salvador Pérez con un elevado de faul con un corredor en tercera para el último aut, Bumgarner insistía que no estaba cansado. Media hora después, cambió su respuesta. “¿Saben qué? No puedo mentirles más. Estoy fundido”, dijo Bumgarner. Después de llevarse la victoria en el primer partido de la serie ante los Reales con una labor impresionante en siete actos, Bumgarner blanqueó al rival en el quinto encuentro. Y cuando los Reales extendieron el Clásico de Otoño a un duelo decisivo, no había duda de que el chico llamado “MadBum” sería enviado al montículo una vez más.

¿Pero cinco episodios? ¿Quién lo habría imaginado? “’Innings’, no pensaba en ‘innings’ ni en conteo de lanzamientos. Sólo pensaba en sacar autes, y seguir sacando autes hasta que ya no pudiera hacerlo y necesitáramos a alguien más”, dijo Bumgarner. "Afortunadamente logramos sacar algunas entradas rápido y pude mantenerme en el juego”. Bumgarner le sacó más lustre a sus credenciales en la Serie Mundial, dueño de estadísticas superlativas: marca de 5-0, efectividad de 0.25 y tres anillos de campeón. En 36 capítulos, ha permitido apenas una carrera y 14 jits, con 31 ponches y cinco boletos. “Es un muchacho muy humilde”, apuntó Bochy. “Lo exprimimos al máximo. Lo que ha hecho es histórico, realmente asombroso”.

Curt Schilling, abridor de los juegos 1, 4, 7 en la Serie Mundial del 2001, tenía un récord fabuloso de 48.1 episodios lanzados en aquella postemporada con los Cascabeles de Arizona, pero dicha marca quedó en un segundo plano debido la proeza de Bumgarner. En el momento en el que el zurdo sacó el tercer aut del quinto episodio implantó la marca de 48.2 actos trabajados en una misma postemporada.

Por supuesto, ese registro iría en aumento a medida de que siguiera trabajando, porque en las entradas siguientes elevó su registro a 52.2. Con esos 52.2 episodios en la postemporada, sumó la friolera de 270 tramos en 2014, ya que aportó 217.1 a la causa de los campeones de la Liga Nacional a lo largo de la temporada regular. Sencillamente impresionante.

Cortos de la postemporada: Sandoval selló con broche de oro el Clásico de 2014 con la marca de más imparables en la historia de una sola postemporada. Un doblete en la parte alta del octavo capítulo le permitió a Sandoval acumular 26 jits en esta postemporada. El récord anterior de 25 indiscutibles en una sola postemporada era compartido por Marquis Grissom (1995), Darin Erstad (2002) y David Freese, con los Bravos de Atlanta, los Serafines y los Cardenales de San Luis, en ese orden… Joe Maddon está a punto de convertirse en el próximo mánager de los Cachorros, según un informe de Jon Heyman, de CBS Sports. De llegar a un acuerdo con el equipo de Chicago, Maddon remplazaría a Rick Rentería, quien acaba de terminar su primera campaña como timonel del equipo. Rentería está bajo contrato hasta que concluya la temporada del 2016, con opciones del club para el 2017 y el 2018. Maddon, reconocido como uno de los mejores pilotos de la Gran Carpa, decidió salirse de su contrato con las Rayas la semana pasada, luego de que el gerente general Andrew Friedman se marchara de la organización para unirse a los Dodgers de Los Angeles… El pelotero de los Cardenales de San Luis, Oscar Taveras, de 22 años, conducía a “muy alta velocidad” bajo la lluvia al estrellarse contra un árbol en un accidente que le costó la vida a él y a una joven de 18 años que lo acompañaba, según la policía. Al salirse de la carretera, el Chevrolet Camaro que conducía Taveras chocó con un árbol, quedando totalmente destrozado. Al sepelio asistieron miles de personas, incluyendo el mánager de los Cardenales, Mike Matheny… Mike Aldrete fue contratado como el nuevo couch de la banca de los Atléticos, lo que marcará un reencuentro con el piloto Bob Melvin. Aldrete, quien acaba de terminar su tercera campaña como el couch de la banca de los Cardenales, fue couch de Melvin en los Marineros y “D-backs”… Los Bravos anunciaron que Kevin Seitzer será su couch de bateo para la temporada del 2015, mientras que José Castro será su asistente. Seitzer, de 52 años de edad, pasó la campaña del 2014 como couch de bateo de los Azulejos. También fue couch de bateo de los Reales por cuatro temporadas (2009-12) y de los Cascabeles.

LOS DATOS: Bumgarner es apenas el séptimo pelotero que es el Jugador Más Valioso de la Serie de Campeonato y la Serie Mundial en un mismo año, uniéndose a Willie Stargell (1979 con los Piratas de Pittsburgh), Darrell Porter (1982, con los Cardenales de San Luis), Orel Hershiser (1988 con los Dodgers), el cubano Liván Hernández (1997 con los Marlines de Florida), Cole Hamels (2008, con los Filis de Filadelfia) y David Freese (2011, con los Cardenales). Los Gigantes son el primer equipo que gana un séptimo juego de Serie Mundial en gira desde los Piratas en 1979.

 

Bumgarner, el artífice de un título gigante