El ABC del Béisbol

Jugando como un equipo de la Liga Nacional, Kansas City toma la delantera

Los Reales ganaron una vez más la batalla de los bulpéns y están a la mitad del camino del segundo título de su historia.
¿Cómo pudo el equipo de Ned Yost salir avante en un estadio que había sido tan difícil para los equipos de la Liga Americana (0-4 en Serie Mundial y 15-33 en toda la historia)? La respuesta es que Kansas City, campeón de la Liga Americana, es un equipo construido para ganar en la Liga Nacional.
“La casa de los Gigantes es grande, el ‘slugging’ realmente no importa aquí, y hay que jugar defensiva. En ese estilo encajan perfectamente los Reales, que juegan como un equipo de la Nacional y lo demostraron en el tercer partido, en el que su defensiva estuvo espectacular y su pitcheo aún mejor”, señaló Tom Verducci, analista de Sports Illustrated y comentarista de la cadena Fox.
Efectivamente, como dijo Verducci, los Reales son más que aptos para jugar y ganar bajo las reglas del Viejo Circuito y en un parque como el AT&T Park . Es más, en la victoria de 3-2, con la que tomaron ventaja de 2-1 en el Clásico, no extrañaron a su bateador designado Billy Butler, luego de que tanto se habló de que ausencia podría ser un factor. Los cambios en la alineación de Yost fueron efectivos. Lorenzo Cain, quien pasó al jardín derecho, y Jarrod Dyson, el patrullero central y octavo bate, aportaron una enorme seguridad con el guante, y Alex Gordon, quien subió al subió al segundo puesto del orden al bate, produjo la segunda carrera en la sexta entrada. Parece no haber necesidad de que el japonés Aoki vuelva a la titularidad; el equipo de ayer funcionó a las mil maravillas; hay mejor defensiva con Dyson y Cain en los jardines y ofensiva con Gordon de segundo.
El de anoche fue el tipo de encuentro que hemos visto a lo largo de esta postemporada. Bien jugado, emocionante y parejo hasta el último aut. Ya van 15 partidos definidos por una carrera, con el que se amplía el récord de todos los tiempos en unos pléiofs.
Y en este tipo de juegos apretados, como suele ser, el bulpén marca diferencia y el de Kansas City fue otra vez mejor que el de San Francisco. Al no permitir jit ni carrera en cuatro entradas (4 ponches y 2 bases por bolas), el gran trío de Kelvin Herrera, Wade Davis y Greg Holland –que ahora es cuarteto, pues se les unió el novato Brandon Feinnegan al sacar dos autes de oro- sigue su implacable marcha rumbo a convertirse en uno de los mejores bulpéns de todos los tiempos. San Francisco, que caía 3-0, se acercó 3-2 en la sexta, pero una vez que entraron los nuevos “Nasty Boys” se quedaron sin respuestas. Se poncharon cuatro veces y sólo se embasaron con dos bases por bolas, de Herrera. Meter a Finnegan en lugar de Herrera, uno de sus “tres grandes”, en la séptima fue una decisión muy valiente y al final acertada por parte de Yost. Muestra el tipo de confianza que le tiene la joven lanzador, que se convirtió en el primero en la historia en lanzar en la Serie Mundial Colegial y en la Serie Mundial de las Mayores en el mismo año. Los Reales esperan que eventualmente Finnegan sea abridor, pero lo prepararon para ser una gran arma en el bulpén esta campaña y lo está siendo con su recta que alcanza 96 millas y un buen slider y cambio. Al emergente derecho Juan Pérez, a quien el timonel gigante Bruce Bochy mandó para enfrentar al zurdo Finnegan, le rompió el bate y lo obligó a batear un elevado al izquierdo y a Brandon Crawford lo ponchó, todo esto con la carrera del empate en la primera base. Lo que les faltaba a los Gigantes… un efectivo zurdo que apoye al trío que hasta ahora es un obstáculo insuperable para los campeones de la Nacional.

LA FATÍDICA SEXTA ENTRADA
Al igual que en el segundo partido, la sexta entrada fue otra vez caótica para los abridores de ambos equipos. Como escribió Verducci en uno de sus artículos, ese episodio es el más fácil para embasarse en el béisbol moderno, ya que son pocos los abridores los que pueden sortear la aduana de enfrentarse por tercera vez a un orden al bate. Los abridores cada vez lanzan menos y la responsabilidad es mayor para los bulpéns. Al medirse por tercera vez al orden al bate de Kansas City, Tim Hudson explotó. Un sencillo de Alcides Escobar, quien en el primer acto bateó doble y anotó con rola de Cain, y doble Gordon pusieron la pizarra 2-0. Tras dominar a Cain, el zurdo Javier López reemplazó al veterano y sostuvo un tremendo duelo con Eric Hosmer que al final ganó el primera base de los Reales. Un turno al bate de 11 lanzamientos, incluidos seis faules, que Hosmer convirtió en un sencillo remolcador para el 3-0. La habilidad para poner la bola en juego es clave para los Reales; en la temporada regular fueron el equipo más difícil de ponchar y anoche Escobar, convertido en una bujía, Gordon, Hosmer y Cain hicieron buenos contactos o solamente chocaron la pelota para contribuir al triunfo. El turno de Hosmer contra López simboliza el estilo real de tenacidad, paciencia y efectividad en la caja de bateo. Pudo ser el turno que defina la Serie Mundial. Con la ventaja, el buen pitcheo de Kansas City, su impecable fildeo y magnífico bulpén se encargaron del resto. Entre Finnegan, Herrera, Davis y Holland se han combinado para lanzar pelota de un imparable en siete entradas y dos tercios en lo que va del Clásico de Otoño, con 10 ponches y cuatro bases por bolas; son números parecidos a los de los originales “Nasty Boys” de los Rojos de Cincinnati, que en la Serie Mundial de 1990, frente a Oakland, permitieron seis incogibles y cero carreras limpias en ocho y dos tercios. Los Gigantes van de 21-1 contra Herrera, Davis y Holland.
No hay que olvidar a Jeremy Guthrie (1-0), el abridor y ganador. En cinco entradas, espació cuatro jits y permitió dos carreras. Verducci apuntó que se convirtió en el primer lanzador de la historia en abrir y triunfar en un partido de Serie Mundial sin dar base por bolas ni ponchar a nadie.
Un punto positivo para San Francisco fue el desempeño del relevista Sergio Romo, quien en su debut en esta Serie Mundial lanzó un acto y un tercio y ponchó a tres; les sirvió chocolates a Omar Infante, al lanzador Herrera y a Escobar. El único mexicano en participar en más de Clásico y en ganar más de un anillo mejoró los sólidos números de su carrera en postemporada, que hasta antes del duelo de ayer eran 3-1, con efectividad de 2.37 en 19 entradas, con 16 ponches y 2 bases. En Serie Mundial, tiene ahora cinco episodios lanzados, con 2 jits, 9 ponches y ningún pasaporte. No le han hecho carrera.
Como bien señaló Verducci, estos juegos se han convertido en una carrera a la sexta entrada para ver quién tiene la ventaja. A ver quién la gana esta noche.

CONFIANZA EN VOGELSONG
Algunos entendidos estimaban que el zurdo estelar Madison Bumgarner, ganador del primer juego de la Serie Mundial, pudo haber sido considerado por Bruce Bochy para el cuarto choque, pero el dirigente de los Gigantes sigue aferrado al experimentado derecho Ryan Vogelsong en lugar de pisar el botón del pánico al usar a Bumgarner con poco descanso, algo que nunca ha hecho en su carrera. “Le hemos exigido mucho a Madison, ha sido una larga postemporada y ha tenido bastantes aperturas”, diagnosticó Bochy. “Vogelsong ha lanzado a lo grande en pléiofs, tuvo un parpadeo en su apertura reciente, pero todo esto se trata de conservar la confianza en nuestros hombres, incluyendo a ‘Vogey’. Vamos a mantener las cosas en el orden que las tenemos”.

EL DATO: Ned Yost se unió a Ozzie Guillén (2005) como los únicos mánagers que ganaron 10 de sus primeros 11 partidos de postemporada.

PARA HOY
Reales (Vargas, 0-0) Vs. Gigantes (Vogelsong, 0-0)
19 horas
T.V.: Canal 2 local, ESPN y Fox Sports 

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