La informalidad en la economía de Yucatán
La informalidad en la economía de Yucatán
Conceptualmente el Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI) define como informales a aquellas unidades económicas no constituidas en sociedad que operan a partir de los recursos del hogar y que no llevan un registro contable de su actividad, independientemente de las condiciones de trabajo que se tengan. Para determinar que no se lleva un registro contable, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo contempla preguntas sobre si: a) Se contratan los servicios de un contador o b) Se lleva el cuadernillo de ingresos o la registradora que Hacienda demanda de los pequeños contribuyentes. Cuando la respuesta es de tipo elusivo (No sabe), el algoritmo para la clasificación operan en función de que la persona no tenga una oficina o en un establecimiento, situación básica que combinada con ciertas claves de rama de actividad económica, la ubica como parte del sector informal.
Para dimensionar en cifras la magnitud del fenómeno de la informalidad en la península de Yucatán a continuación presentaremos los valores del indicador de la tasa de informalidad laboral, que agrupa al número de personas que laboran en el sector informal (unidades económicas que no llevan registros), en la agricultura de subsistencia o aquellas que aun laborando en unidades económicas registradas o formales no reciben la protección básica de la seguridad social. Del cociente de dividir este conjunto de personas entre el total de personas ocupadas y multiplicarlas por cien resulta la tasa informalidad laboral.
Para el primer trimestre de 2013 en Yucatán la tasa alcanzó el orden del 65%, una de las cifras más altas que se registran en los últimos 7 años, misma que se ha mantenido sobre el 60%; esta cifra contrasta significativamente con lo registrado en el estado vecino de Quintana Roo, donde sus valores oscilan alrededor del 50% Por su parte los valores del estado de Campeche son ligeramente inferiores a Yucatán pero altos también. Al desagregar los datos por sexo, se observa una brecha de género que va de un rango entre 4 a 6 puntos porcentuales en contra de las mujeres, es decir es mucho más probable encontrar a una mujer laborando en condiciones de informalidad que a un varón.
