Merecido homenaje a Luis Arredondo, que va como rayo hacia la inmortalidad
Luis Arredondo se dirige como un rayo al Salón de la Fama.
Antes, tiene una última gran cita con la afición yucateca, a la que deleitó durante más de una década con sus jits, robos de base y pundonor en el diamante.
Una temporada difícil y decepcionante de los Leones terminará con un momento especial, muy significativo para la franquicia: el homenaje mañana sábado en el Parque Kukulcán, durante el último partido de la temporada regular contra los Olmecas de Tabasco, en el cual será retirado el número 2 del “Rayo” de Guaymas, Sonora, quien planea colgar los spaics tras caer el último aut en el presente calendario. Arredondo Tiznado entrará así al círculo de honor de la organización selvática. Su emblemático 2, el mismo que porta desde llegó a la cueva en 1997, será el noveno retirado por el club yucateco, uniéndose al 1 de Juan José Pacho, el 3 de Mercedes Esquer, el 15 de Fernando Villaescusa, el 17 de Carlos Paz, el 18 de Raymundo “Ray” Torres, el 19 de Ricardo Conde, el 29 de Leonel “Coronel” y el 34 de Fernando “Toro” Valenzuela.
El único pelotero en la historia de la Liga Mexicana con al menos 500 robos de base (suma 526, incluyendo los 7 de este año; en segundo lugar está Antonio Briones Luna, con 490) no dirá adiós como hubiera querido: con una aparición en postemporada y la oportunidad de ganar su segundo título con los melenudos. Pero se va a su estilo y jugando a un sólido nivel a los 41 años (cumple 42 el 11 de diciembre).
Al igual que a lo largo de su carrera, esta campaña, en su regreso a Yucatán, luego de tres años de “exilio”, periodo en el que defendió las franelas de Veracruz y Laguna, dio una muestra de profesionalismo al desempeñarse en el rol que el equipo le pidió –bateador emergente y jugador suplente, primer bate o couch de bateo-, de manera callada y sirviendo de ejemplo para los demás. Al “Rayo” no le gusta llamar la atención, pero sus compañeros y rivales del equipo siempre están pendientes de él, de qué hace, de cuál es su método para ser tan consistente. El público lo aclama y le aplaude cada vez que se anuncia su nombre en el sonido local. Su garra y rendimiento ejemplar no serán olvidados por los seguidores yucatecos. En su temporada de despedida, fue autor de dos de los mejores momentos de los Leones: un “grand slam” contra Campeche el 1 de mayo –el único otro cuádruple con la casa llena lo conectó Roberto Saucedo el 11 de junio frente a Laguna-, y su imparable 2,800 en un triunfo 6-4 sobre Reynosa, que lo consolidó en el tercer lugar de lista de todos los tiempos, sólo detrás de Jesús Sommers (3,004) y Nelson Barrera (2,937).
Se pueden mencionar muchísimos números y estadísticas sobresalientes sobre Arredondo, pero el mayor legado que deja en Yucatán es el haber sido parte fundamental del orden al bate selvático de 1997 a 2009; en cada uno de esos años bateó arriba de .300 y con su aporte, los “reyes de la selva” llegaron a ser uno de los conjuntos dominantes del circuito de 2006 a 2008, cuando conquistaron un campeonato, un subcampeonato y clasificaron a tres finales seguidas de la Zona Sur. Su chispa y energía en los senderos convirtieron a los selváticos por un buen tiempo en el equipo que mejor y más se robaba bases. En momentos importantes de la más reciente época de gloria de la organización, apareció “El Rayo”. En 2005, en el juego perfecto de Oscar Rivera en pléiofs contra Oaxaca, conectó el cuadrangular para la única carrera del partido. Un año después, cuando los Leones eliminan contra todo pronóstico a los Diablos en el Foro Sol, una complicada rola suya ante Arturo López produce la carrera del gane, 5-4.
UN TREMENDO ATLETA
Jorge Franco Esquerra, de reydelosdeportes.com, escribió que el sonorense es tal vez el pelotero más subestimado en la historia de la LMB. “Los números no mienten e indican que es uno de los mejores atletas que se han parado en un diamante de Liga Mexicana”.
“Es un jugador cuya principal cualidad es la velocidad en los senderos, una táctica muy poco valorada en los últimos 10-15 años en el béisbol profesional por ser un periodo en que el culto al poder y los batazos largos imperó”.
El periodista destacó la longevidad de la carrera de Arredondo. 23 temporadas y prácticamente todas a un excelente nivel. De 1991, con Jalisco, a 2009, conectó al menos 100 imparables por campaña, dejando atrás la marca de 17 que ostentaba Alonso Téllez. En 1994, logró porcentaje perfecto con el guante al no cometer error.
Esta campaña está acorde con su histórica trayectoria. En sus primeros 58 encuentros, bateó .319 (53 imparables en 166 turnos al bate), con dos jonrones, 14 carreras impulsadas y 24 anotadas. Una lesión en una mano lo relegaron al dógaut un mes en la recta final y su experiencia y bate hicieron falta en la alineación. Realmente, “El Rayo” no se ve como un jugador listo para decir adiós. Cada vez que los melenudos lo requirieron, cumplió con su labor. En 37 partidos como primero en el orden, compiló un porcentaje de bateo de .333, con un porcentaje de embasarse de .370 y un “OPS” (embasarse más slugging) de .819. En abril, bateó .333; en mayo, .340; en junio, .338. Jugando el jardín izquierdo, bateó .341; como emergente fue valioso con 6 inatrapables en 18 turnos. Abriendo una entrada, antes del partido de anoche, bateaba .371 y, como ha hecho a lo largo de su carrera, se especializa en encender la chispa, pues compilaba un grueso .381 (de 105-40) con las bases vacías. En la página de internet del equipo se realizó una encuesta que arrojó que el 72% de los aficionados piden que “El Rayo” no se retire.
Sin duda, se va una leyenda viviente.
2,812 jits (incluyendo su actuación de anoche). 116 triples, sólo detrás de los 132 de Gonzalo Villalobos. 334 dobles. 1,455 carreras anotadas, con las que acaba de empatar a "Chucho" Sommers en el 7o. lugar en la lista histórica (los dos primeros en ese departamento dirigieron a las fieras esta año, Daniel Fernández, 1,837, y Carrillo, 1,535).
Antes de esta campaña, ocupaba el lugar 28 en la lista histórica de bateo, con .323. Entre los activos estaba en la posición 15.
El recinto de los inmortales lo espera.
“Arredondo ha aprovechado su consistencia y velocidad para ubicarse entre los grandes bateadores de todos los tiempos”, comentó el cronista Horacio Ibarra. “A su entusiasmo y dedicación le ha sumado su consistencia y velocidad, convirtiéndose en uno de los mejores elementos de nuestra liga”. En una muestra del cariño que le tiene la afición yucateca a Arredondo, durante la postemporada de 2006, tras salir de un prolongado de un “slump”, le dio una enorme ovación. Mañana, se dará algo similar. Más que merecido para uno de los más destacados y profesionales leones de todos los tiempos.
