El ABC del Béisbol

Romo, estrella mexicana en Nueva York; Davis, figura a seguir en el derby de hoy

Las Grandes Ligas no pudieron llegar de mejor manera a la pausa por el Juego de Estrellas.
El gigante Tim Lincecum lanzó el segundo juego sin jit ni carrera de la temporada (el primero fue del rojo Homer Bailey) el sábado en San Diego, ayer el tigre Justin Verlander coqueteó con otra joya al dominar a Texas y Chris Davis empató a Reggie Jackson con la marca de Liga Americana de jonrones al receso, tras conectar su 37o. en una victoria de 7-4 de Baltimore ante Toronto. Davis produjo 4 registros ayer y suma 93 impulsadas, dos menos que el tigre Miguel Cabrera, líder de todo el béisbol en ese departamento y bateo (.365). Las carreras divisionales prometen grandes emociones. En la Liga Americana, Boston aventaja por dos juegos y medio a Tampa Bay (9-1), el club más embalado, Detroit por uno y medio a Cleveland, y Oakland por dos a Texas. Los comodines serían hoy Rayas y Vigilantes. En la Nacional, Atlanta supera por seis a Washington, San Luis (57-36), el mejor equipo de las Mayores, por uno a Pittsburgo y Arizona por dos y medio a los Dodgers. Los comodines serían Piratas y Rojos. Ayer, CC Sabathia (9-4) fue vapuleado por Minnesota y los Yanquis perdieron 10-4; están a seis juegos de los Medias Rojas. Dodgers (7-3 en sus últimos 10 partidos), San Luis (7-3), Filadelfia (7-3) y Oakland (7-3) llegan en buen momento a la pausa. El campeón San Francisco es penúltimo en su división.
Finalmente sí habrá un mexicano en el clásico de verano mañana. Sergio Romo (21 salvamentos, 2.86), cerrador de San Francisco, fue incluido en el róster de la Nacional de última hora junto con otros peloteros. Romo, Adrián González (produjo ayer su carrera 59 en un revés dodger ante Colorado, 3-1), Jorge de la Rosa, Miguel González y Oliver Pérez son mexicanos con una labor sobresaliente hasta ahora.
Día de cañonazos: En el derby de jonrones de esta noche, la Americana es la favorita en el papel. Prince Fielder y Robinson Canó ya ganaron el evento y Davis llega con un bambinazo en cada uno de sus últimos cuatro encuentros.

EL ORGULLO MEXICANO
A continuación, una entrevista que le hice al flamante astro mexicano, que se publicó en el Diario de Yucatán el 31 de marzo pasado, durante su participación con la selección mexicana en el Clásico Mundial en Arizona:
Sergio Romo entró trotando desde el bulpén y la expectación y entusiasmo se sentían en las tribunas del Salt River Fields de Scottsdale, Arizona. Cuando se anunció su nombre mientras soltaba el brazo, se escuchó una sonora ovación de la afición mexicana, durante un partido del Clásico Mundial.
El taponero de los Gigantes, campeones defensores de la Serie Mundial, es uno de los peloteros sensación en las Grandes Ligas. Ya es uno de los consentidos en México y San Francisco. Durante la plática con el Diario, mostró el carisma y amabilidad que le han hecho ganar tantos seguidores en muy poco tiempo. ¡Sergio! Con su jersey verde número 54, Romo se detuvo a las puertas de la casa club mexicana y, sonriente en todo momento, habló con el reportero.
Mencionó varias veces la palabra “orgullo”, al referirse a lo que sintió al portar los colores del país. “Esperé mucho tiempo para vivir esto, es una de las mejores experiencias de mi vida”, comentó. Cuatro meses antes, tuvo otro de sus momentos más destacados. Calificó como “especial” lo hecho por los Gigantes en la postemporada, cuando en dos ocasiones ganaron tres partidos seguidos para evitar la eliminación, rumbo al campeonato. En ese lapso, el mexicano estuvo intratable desde la loma, “pero uno no piensa en lo personal, lo más importante fue como salimos adelante como equipo. Fue como un sueño”.
Uno de los relevistas contra bateadores derechos más difíciles del béisbol logró en 2011 una de las temporadas más productivas para un bombero en la rica historia de la franquicia y el año anterior reemplazó a Brian Wilson y su famosa barba como uno de los héroes extravagantes del equipo. “Nunca he hecho las cosas según el libro”, dijo en una ocasión.
San Francisco pretende llevarlo con cuidado en su primera campaña como el cerrador de tiempo completo, pues en 2009 y 2011 lidió con problemas en el codo derecho. Romo, quien a simple vista no da la impresión de ser el típico relevista corto que intimida -es delgado y no muy alto-, no tiene dudas de su capacidad y no se guardará nada. “Mi estilo de juego es mexicano, agresivo y de confianza”. Al igual que Buster Posey y Matt Cain, que recibieron millonarias extensiones de contrato, Romo ayudó a los Gigantes a ganar dos de los últimos tres títulos y este año ya se le pagará acorde a sus importantes contribuciones. Ganará 3.5 millones de dólares y en 2015 podrá convertirse en agente libre.
Camino difícil
Antes de convertirse en uno de los ídolos de su equipo, el californiano de 30 años, hijo de mexicanos, pasó por varias experiencias que lo ayudaron a crecer.
No le gustaba seguir las reglas, tuvo roces con el couch de uno de los varios colegios en los que jugó y estuvo a punto de entrar a la Marina, como su papá Francisco o “Frank”, antes de decidir seguir jugando a nivel universitario.
También, sufrió un grave accidente montando bicicleta que en un principio se pensó que lo dejaría paralítico. “Maduró mucho”, indicó Bobby Evans, vicepresidente de operaciones de béisbol del club. Es alguien que siempre ha ido contra la corriente y por eso encaja tan bien con los Gigantes. Scouts no le hacían caso por su estatura y San Francisco lo reclutó en la ronda 28.
Recordó como su papá, que estuvo feliz como el resto de su familia cuando representó a México, lo apoyó en el béisbol desde las ligas infantiles. Frank, quien ama el béisbol como su hijo y casi firma con los Diablos de la Liga Mexicana (tenía que trabajar en el negocio de las granjas), le dio a Romo su primer guante a los 2 años. “Verlo jugar en Mexicali fue un gran ejemplo para mí y le agradezco igual que siempre me inculcó las tradiciones mexicanas. Yo soy mexicano”, expresó.
En Mexicali
Otra de las ocasiones que tuvo contacto con el país fue cuando jugó con las Águilas de Mexicali en 2008. Uno de sus compañeros fue Óscar Rivera, estelar de los Leones de Yucatán. “Fue un placer conocerlo, siempre estaba muy sonriente y fue un muy buen compañero”.
Al hablar sobre lo que necesitaba hacer el Tricolor en el Clásico, señaló algunas de las claves que han hecho a San Francisco un equipo tan exitoso bajo el mando de Bruce Bochy. “No depender tanto de batazos, sino de aplicar bien la bola pequeña. Se trata de jugar juntos, como equipo”. Y una frase que describe a la perfección la buena química que tienen los Gigantes: “Tal vez no tendremos el plantel más talentoso, pero vamos a ser el club que mejor juegue en conjunto”.
Romo disfrutó ampliamente jugar para México y les dedicó tiempo a los aficionados. En una muestra de lo que él significa, el “San Francisco Chronicle” mandó a una de sus mejores periodistas, Ann Killion, sólo para cubrir su participación en el Clásico. A los Gigantes seguramente les gustó que mostró la memoria corta y fuerza mental de los grandes taponeros. Un día después de fallar contra Italia, dominó y cerró la puerta ante Estados Unidos. “De ninguna manera iba a dejar mal a todos de nuevo”, indicó.
Esa es la actitud que espera su club.- Antonio Bargas Cicero

CAMBIOS EN LOS RÓSTERS ESTELARES
El relevista venezolano Edward Mujica fue convocado para el Juego de Estrellas de mañana, luego que Adam Wainwright quedó inhabilitado por tocarle abrir ayer. Segundo en la Liga Nacional con 26 salvamentos, Mujica acudirá a su primer clásico de mitad de temporada.
Fue uno de varios cambios en los rósters debido a lesiones y lanzadores que vieron acción el domingo. El relevista Mark Melancon, por ejemplo, fue seleccionado en reemplazo de un lesionado en el equipo de la Liga Nacional, con lo que los Piratas tendrán a cinco representantes en el clásico por primera vez desde 1972.
Además, el mánager de la Nacional Bruce Bochy convocó a Romo, su cerrador con los Gigantes de San Francisco, y al receptor Brian McCann (Atlanta). Los lanzadores Jeff Locke (Pittsburgo) y Jordan Zimmermann (Washington), seleccionados en la primera nómina, fueron descartados tras sufrir lesiones y no actuarán en el Citi Field. McCann cubrió la baja por lesión de Freddie Freeman, su compañero de equipo y primera base. "Me siento muy afortunado por todo lo que ha pasado en mi carrera", indicó Romo. "Este es un momento que me hace sentir muy orgulloso, nunca me imaginé en un juego de estrellas. Lo más gratificante son las felicitaciones de mis compañeros".
La Americana también realizó cambios. El lanzador Chris Tillman (Baltimore) fue convocado por el piloto Jim Leyland para reemplazar al as de los Tigres, Justin Verlander, quien abrió ayer.
Por el mismo motivo, el cerrador Greg Holland (Kansas City) y el taponero Grant Balfour (Oakland) fueron citados para reemplazar a Hisashi Iwakuma (Seattle) y Bartolo Colón (Oakland). Balfour será el único representante de los Atléticos, dueños de la segunda mejor de su liga.
Según el convenio laboral, los pítchers con aperturas el domingo previo al clásico de verano pueden declinar su participación en el Juego de Estrellas. Verlander fue el abridor y perdedor de la edición del año pasado en Kansas City.
Los otros bucaneros en el róster de la Nacional son el tercera base Pedro Alvarez, el jardinero central Andrew McCutchen y el cerrador Jason Grilli. En 1972, los entonces campeones vigentes de la Serie Mundial tuvieron a Roberto Clemente, Willie Stargell, Steve Blass, Al Oliver y Manny Sanguillén en el choque estelar en Atlanta.
Las adiciones de ayer dejaron en 39 la cifra de debutantes. Se supera por cuatro el récord previo que había sido fijado hace dos años en Arizona.

LA JOYA DE LINCECUM
Tim Lincecum, el dos veces ganador del Cy Young que se ha visto perdido en la loma en las últimas dos temporadas, hizo recordar sus épocas de gloria con el segundo juego sin jit ni carrera de la temporada, una proeza que sólo fue posible gracias a una espectacular jugada del jardinero derecho Hunter Pence, quien se zambulló para atrapar una pelota, en el juego que los Gigantes de San Francisco les ganaron 9-0 a los Padres de San Diego.
Fue el segundo juego sin imparable en 11 días. Lincecum fue el serpentinero derrotado cuando Homer Bailey, de Cincinnati, logró el primero en este año.
Lincecum (5-9) tuvo el control del encuentro desde el comienzo. Ponchó a 13 y efectuó 148 lanzamientos, la mayor cantidad en su carrera. Estuvo lejos del perfecto, pues expidió cuatro pasaportes y golpeó a uno. Para lograr la joya, necesitó algo de ayuda. Pence atrapó el lineazo del venezolano Alexi Amarista para poner fin al octavo capítulo.
“Yo pensé que seguro era un jit”, confesó Lincecum. “Vi a Hunter salir de quién sabe dónde y volar para hacer la atrapada. Fue una jugada impresionantemente buena para nosotros”.
EPablo Sandoval puso también su granito de arena, cuando atrapó una pelota a guante volteado, tras un roletazo de Jesús Guzmán, detrás de la antesala. El tiro del “Kung Fu Panda” retiró a Guzmán para al el tercer aut del séptimo. Lincecum, apodado “The Freak” (El “Fenómeno” no las había tenido todas consigo antes de este encuentro. Perdió sus cuatro decisiones anteriores y no ganaba desde el 4 de junio, cuando se enfrentó a Toronto. No conocía el triunfo de visitante desde el 3 de abril, cuando se impuso a los Dodgers en Los Ángeles.
Aunque la realidad es que recibió sólo 12 carreras de apoyo en sus últimas 10 aperturas.
Lincecum, el peor pítcher estadísticamente en la Liga Nacional la temporada anterior y quien no lanzaba un juego completo desde 2011, batalló casi todo 2012 por una baja en su velocidad y problemas de control. Lo que ha mantenido en esta periodo difícil es su habilidad ponchadora gracias a un repertorio que un scout describe de la siguiente manera: “ataca a los bateadores con una recta de entre 89 y 92 millas por hora que se mueve bien hacia abajo, una gran curva, un sólido slider y un efectivo cambio de velocidad”. El derecho, cuya mecánica estuvo fuera de sintonía toda la campaña pasada, está en su última campaña antes de la agencia libre.
Los Padres siguen siendo el único equipo que jamás ha logrado un juego sin hit.

EL DUELO DE LAS FUTURAS ESTRELLAS
Matt Davidson, de los Cascabeles de Arizona, disparó un jonrón de dos carreras para que Estados Unidos derrotara 4-2 al combinado mundial en el juego de promesas, el duelo que anualmente reúne a los mejores prospectos en las Ligas Menores.
El evento, que dio comienzo a los tres días de actividades por el Juego de Estrellas en el Citi Field, tuvo una importante presencia de los Mets de Nueva York, el equipo anfitrión. Dos de los cotizados lanzadores prospectos del club, el dominicano Rafael Montero y Noah Syndergaard, fueron los abridores y cada uno colgó un cero.
Además, los mánagers de ambos equipos jugaron con los Mets, el venezolano Edgardo Alfonzo con el equipo mundial y Mookie Wilson con el estadounidense.
Christian Yelich (Miami) y Garin Cecchini (Boston) remolcaron sendas carreras con dobles.
El zurdo Jesse Biddle (Filadelfia) se anotó la victoria y el derecho A.J. Cole (Washington) se anotó el salvado.Davidson, consagrado como el más valioso del juego, la desapareció ante el dominicano Michael Ynoa (Oakland), el pitcher que cargó con la derrota.
El segunda base dominicano Arismendy Alcántara (Cachorros) disparó un jonrón por el bosque derecho, ante el derecho Anthony Ranaudo (Boston). Fue la cuarta victoria consecutiva del equipo de Estados Unidos, incluyendo la paliza 17-5 en Kansas City con un plantel en el que figuraban Manny Machado, hoy estrella, Gerrit Cole y Wil Myers. Cole y Myers también están en las Mayores y empezaron bien sus carreras.

 

Romo, estrella mexicana en Nueva York; Davis, figura a seguir en el derby de hoy