A la mitad del camino, batallas muy parejas por los pléiofs en Grandes Ligas
¿Habrá otro desenlace lleno de drama en las Grandes Ligas?
Hace dos años, en el que muy probablemente fue el último día de temporada más emocionante de todos los tiempos, Tampa Bay y San Luis, a la postre el campeón, se colaron a la postemporada de manera milagrosa, ayudados por colapsos históricos de Boston y Atlanta, respectivamente. La campaña anterior, Oakland, completando un regreso memorable, le arrebató a Texas el banderín de la División Oeste de la Liga Americana en el último suspiro del calendario regular.
Actualmente, cuando faltan tres partidos para el receso por el Juego de Estrellas en el mejor béisbol del mundo, cinco de las seis divisiones pintan para definirse hasta la última parte del rol regular, tal vez en los últimos días. En la Liga Americana es donde están las cosas más interesantes. En la siempre peleada División Este, Boston, sublíder en bateo de la liga (.279) y líder de anotadas (492), comenzó la jornada de con tres juegos y medio de ventaja sobre Tampa Bay, que siempre es una amenaza, sumaba ocho victorias en fila y este año trae un club más balanceado (quinto en bateo y quinto en pitcheo). Baltimore, el número uno en el Joven Circuito en bambinazos (125), guiado por el sorprendente y explosivo Chris Davis, estaba a cinco y medio, mientras que los mermados Yanquis (50-42), a quienes su pitcheo (3o. en la liga con 3.76) mantiene en la pelea, aparecían a seis. En la Central, Detroit, cuyo as Justin Verlander no está en su mejor momento, pero cuentan con el mejor bateo del circuito (.281), con Miguel Cabrera, quien busca un histórica segunda Triple Corona en fila, al frente, aventajaba por dos y medio a Cleveland; el veterano piloto de la tribu Terry Francona le está sacando el máximo provecho a un róster reforzado, pero todavía bastante discreto. Por cierto, Cabrera (30-94) se convirtió en el primer pelotero en la historia con al menos 30 bambinazos y 90 remolcadas antes de la pausa; el oriol Chris Davis (34-86) se podría unir a ese ultra selecto club este fin de semana. Y nunca antes había ocurrido. Increíble.
El Oeste luce para ser salvaje de nuevo. Los Atléticos están confirmando que su hazaña de 2012 no fue casualidad. El “Moneyball” resurgió –con adquisiciones atrevidas e inteligentes como las del cañonero cubano Yoenis Céspedes y varios brazos jóvenes-, y Oakland, respaldado por la efectividad número uno de la liga (3.68, apenas arriba de Texas, .3.71) supera por un juego a los Vigilantes, exactamente la misma diferencia con la que ganaron la división la temporada pasada. Con su limitada nómina de siempre, pero con una efectiva mezcla de veteranos –Bartolo Colón (12-3, 2.69) y Grant Balfour (de 24-24 en situaciones de salvamento- y jóvenes como Josh Donaldson (.313, 15HR, 58CP), los pupilos de Bob Melvin y el gerente Billy Beane siguen dando de qué hablar. Increíblemente, ni Balfour ni Donaldson fueron elegidos al Juego de Estrellas del martes. Balfour, al menos, podría ir en lugar de Colón, ya que éste lanzará el domingo y no podrá ver acción en el clásico de verano.
La Nacional no está menos peleada. Atlanta es dueño de la mayor ventaja divisional en todo el béisbol (6 juegos) en la División Este. Sin embargo, Washington tiene el pitcheo para repuntar y su alicaída ofensiva debe mejorar ya con Bryce Harper (13HR) de regreso como tercer bate. En la Central, la competencia es de tres “caballos”: San Luis, Pittsburgo (a un juego) y Cincinnati (a cinco). Cardenales y Rojos poseen planteles un poco más profundos y con mayor experiencia. Los Piratas ahora sí deben ponerle fin a esa terrible racha de 19 campañas perdedoras; su cuerpo de serpentinas domina en el Viejo Circuito (3.09) y es especialmente notable lo hecho por el zurdo dominicano Francisco Liriano (9-3, 2.00), quien parecía estar en declive.
El Oeste, que ha dado más vueltas que una montaña rusa, lo encabeza Arizona, aunque son los Dodgers de Los Angeles los que están jugando el mejor béisbol en este momento en la liga. Con marca de 23-15 desde el inicio de junio y una cadena de cinco victorias (antes del duelo de anoche), el equipo de Don Mattingly se colocó a un juego y medio de la cima y luce como candidato a pelear por el título del circuito. La dupla Clayton Kershaw-Zack Greinke es de primer nivel y la ofensiva ya subió hasta el tercer puesto (.264). El derecho de sangre jalisciense Ricky Nolasco, adquirido recientemente y quien espera ver a toda "la raza" en su estreno en Dodger Stadium, ya demostró lo que puede hacer al dominar a los Cascabeles. Clave para los angelinos es la dinámica que han formado Hanley Ramírez y el novato Yasiel Puig. Antes de Ramírez y Puig, los Dodgers promediaban 3.5 carreras por juego. Desde que Hanley volvió de una lesión, promedian 4.6, 5.2 durante un periodo de ascenso con récord de 16-3. “Cuando tienes a dos muchachos que están haciendo lo que ellos están haciendo, le pone una gran presión al pítcher”, comentó Mattingly. Y no hay que olvidar la labor de Adrián González, líder de los Dodgers en bateo (.302), jonrones (14), producidas (58) y anotadas (37).
El Oeste está para los Dodgers y para cualquiera. Colorado (a 4 y medio), San Francisco (a 6 y medio) y San Diego (a 7 y medio) también se han visto bien en algún momento de la campaña. Los campeones Gigantes son hasta ahora la mayor decepción de la Gran Carpa. Contrario a lo que les ha dado dos de los últimos tres títulos de Serie Mundial, este año están mejor en bateo (.262, 4o. lugar) y mal en pitcheo (4.13).
Los comodines
Los dos puestos de comodín, al igual que el año anterior, harán que la competencia sea aún más interesante en los próximos dos meses y medio. En la Americana, Texas y Tampa Bay disputarían por lo pronto un encuentro de eliminación por el último boleto a pléiofs; Baltimore (a 2 juegos), Yanquis (2 y medio), Cleveland (4 y medio) y los Serafines (7 y medio) están al acecho. Los angelinos, con marca de 35-29 desde mayo, son un posible “caballo negro”. Su artillería puede hacer mucho daño y sin Josh Hamilton sigue despertando y su cuerpo de serpentinas de refuerza, nadie querrá estar en su camino. En la Nacional, Piratas y Rojos –franquicias que brillaron en los noventas y tratan de resurgir- jugarían en este momento el partido de eliminación. Washington aparece a 4 juegos, los Dodgers a cuatro y medio y Filadelfia a 5 y medio.
Este mes también hay que estar pendientes del mercado de cambios. Pítchers como Matt Garza, Cliff Lee, Phil Hughes, Yovani Gallardo y Oliver Pérez (ayer sacó por la vía del ponche tres de sus cinco autes) podrían ser transferidos, al igual que los bateadores Alex Ríos, Asdrúbal Cabrera, entre otros. Yanquis y Gigantes están entre los que buscan apoyo ofensivo y los Mulos se dice que están ofreciendo a Hughes y al relevista Joba Chamberlain. Hay clubes como Filadelfia, que tiene varios veteranos que podrían ser transferibles, que aún no saben si vender o comprar, pues no están tan lejos de la postemporada. El plazo para hacer movimientos vence el día 31.
Reporte de las Mayores
Los tres mejores de la Americana: Boston (57-37), Oakland (54-38) y Texas (53-39).
Los tres mejores de la Nacional: San Luis (56-35), Pittsburgo (54-36) y Atlanta (53-39).
Series a seguir este fin de semana: Cardenales-Cachorros (San Luis ganó el primero hoy, 3-2); Mets-Piratas; Vigilantes-Tigres; Rojos-Bravos; Medias Rojas-Atléticos y Rocas-Dodgers.
