La inesperada explosión de San Luis manda a casa a Kershaw y a los Dodgers
Por David Venn, de LasMayores.com, y 11AM
Durante la temporada regular de 2014, los Cardenales de San Luis dieron la menor cantidad de jonrones en la Liga Nacional, 105. En las Grandes Ligas, sólo los Reales de Kansas City conectaron menos.
Sin embargo, en su Serie Divisional contra los Dodgers, los pupilos de Mike Matheny dependieron del batazo largo para derrotar a un equipo de Los Angeles que llegó a dicha serie como favorito. La fiesta de bambinazos culminó con un dramático cuadrangular de Matt Adams frente al as Clayton Kerhsaw en el séptimo episodio del juego 4 ayer, batazo que convirtió un partido que iba 2-0 a favor de los Dodgers en lo que sería un triunfo por 3-2 de San Luis, que eliminó al equipo azul tres victorias por una.
"Fue una curva que se quedó alta en la zona", explicó Adams, quien saltó de alegría cuando conectó el batazo. "La vi salir de su mano y sabía que iba a ser buena para batear.
"Creo que ni toqué suelo todo el tiempo que di la vuelta por las bases".
En el cuarto choque, el as Kershaw -lanzando con sólo tres días de descanso- llegó al séptimo episodio con blanqueada de un solo jit y nueve ponches. Pero al igual que en el partido uno, cuando ganaba por cuatro carreras y permitió seis carreras en el séptimo capítulo, Kershaw se desmoronó en dicha entrada al permitir sencillos de Matt Holliday y del dominicano Jhonny Peralta, antes de concederle el batazo decisivo a Adams.
"Kershaw, creo que no le gusta ese séptimo inning y eso ha pasado las dos veces que lo hemos enfrentado", dijo Peralta, parte de ambas reacciones contra Kershaw en la serie. "Esos innings de nosotros siempre han sido buenos. En esos séptimos actos, los fanáticos y el dógaut…se siente emocionado".
De su parte, Kershaw no pudo contener su decepción de perder dos juegos de la manera en que lo hizo, con par de colapsos en esas susodichas séptimas entradas.
"Concluyó la temporada y yo soy gran parte del motivo", dijo Kershaw, quien terminó con efectividad de 7.82 y tres cuadrangulares permitidos en sus dos salidas en la serie contra San Luis, que le ha ganado al zurdo ahora en cuatro partidos seguidos en postemporada desde el año pasado. "Dos batazos pasaron de jit, y luego el jonrón. Pasó así de rápido. A veces, pueden pasar los jits. Obviamente, lo de Adams es algo que no puede pasar".
DE REPENTE, UN EQUIPO JONRONERO
Durante toda la temporada regular, los Cardenales tuvieron problemas a la hora de anotar carreras, bajando de 783 hace un año a 619 en el 2014, gracias en parte a la antes mencionada falta de poder. Pero en sus cuatro encuentros contra los Dodgers, los bateadores de San Luis dispararon siete bambinazos, incluyendo tres contra Kershaw, quien venía de una de las campañas regulares más dominantes en la historia.
Además, desde que Matt Holliday dio bambinazo de tres carreras en el séptimo acto del juego uno, cada una de las anotaciones de los Cardenales fue producto de jonrones.
¿Cómo se explica?
"Eso quiero yo saber", dijo Peralta, quien fue líder del club con 21 cuadrangulares en la temporada regular. "No dimos muchos jonrones en la regular, pero ahora algunos de los muchachos dieron unos cuantos jonrones. Es algo diferente, pero es bueno".
"El béisbol es así", agregó el más veterano de los exitosos Cardenales, el receptor boricua Yadier Molina. "No sabes cómo va a surgir el juego".
NO APTO PARA CARDÍACOS
Los Cardenales prevalecieron en esta serie para eliminar a los Dodgers por segundo año consecutivo. Pero nada ha sido fácil para la edición del 2014 de San Luis, que tuvo que luchar hasta el último día para asegurar el título de la División Central de la Liga Nacional y que remontó o tomó ventajas del séptimo capítulo en adelante en cada una de sus victorias sobre Los Angeles, incluyendo una remontada de 6-1 en el primer encuentro.
Y aparte de eso, los salvamentos del cerrador Trevor Rosenthal siempre fueron con dificultad, lo cual agregó más drama a la serie.
"La mentalidad es de nunca darnos por vencidos", apuntó Adams. "Cuando llegamos a los entrenamientos, nos inculcaron que a esta organización le gusta ganar y que sabe que puede ganar. Entonces, eso fue algo grande que asimilé y que llevo conmigo hasta hoy en día".
John Lackey, ganador del partido tres el lunes, ha visto eso mismo desde que llegó al equipo vía cambio con Boston el 31 de julio.
"Hay mucho carácter en este grupo", comentó Lackey, quien ha ganado dos anillos de campeón en su carrera. "Tal vez algunos de esos juegos cerrados hayan desarrollado eso. Cada vez que estamos en juegos cerrados, nos sentimos bastante confiados y las cosas salieron bien para nosotros en esta serie".
SAN LUIS-SAN FRANCISCO, COMO HACE DOS AÑOS
Los Gigantes se colaron apenas a la postemporada por una puerta entreabierta. Pero demostraron que es imposible desdeñarlos en octubre, sobre todo en un año par, señaló la agencia AP. Joe Panik anotó la carrera de la ventaja en la séptima entrada, gracias a un lanzamiento descontrolado de Aaron Barrett con las bases llenas, y San Francisco venció el martes 3-2 a los Nacionales de Washington, para volver a la Serie de Campeonato.
Los Gigantes llegaron a los pléiofs con el boleto de comodín y ganaron el cuarto juego de la serie de división contra el mejor equipo de la Liga Nacional.
"Ha sido un logro increíble", dijo Hunter Pence, quien aportó una estupenda atrapada en el jardín derecho. "No cambiaría esto por nada en el mundo".
San Francisco anotó sus carreras en formas insospechadas, con un boleto cuando la casa estaba repleta, con un rodado de aut y gracias al wild pitch de Barrett.
El dominicano Santiago Casilla permitió que se embasara la potencial carrera del empate en la novena entrada, al expedir un pasaporte a Bryce Harper con dos autes. Luego, retiró al venezolano Wilson Ramos mediante una roleta que puso fin al encuentro.
Los compañeros de Casilla se arremolinaron en torno suyo para celebrar, mientras la pirotecnia estallaba encima de la pizarra electrónica ubicada detrás del jardín central.
San Francisco viaja ahora a San Luis, para disputar el sábado el primer encuentro de la Serie de Campeonato de la Nacional. Será una revancha del duelo registrado en 2012, en estas mismas instancias, cuando los Gigantes remontaron una desventaja de 3-1 y vencieron a los Cardenales, antes de conquistar su segundo título de la Serie Mundial en tres años.
Sí, San Francisco se coronó en 2010 y 2012. ¿Por qué no puede lograrlo en 2014?
Harper sumergió la pelota en la Bahía McCovey, al conectar un jonrón que significó el empate para los Nacionales en el séptimo episodio, pero la campaña de Washington terminó con su tercera derrota por diferencia de una carrera, en una serie que incluyó el maratón sabatino de 18 entradas, cuando San Francisco ganó el segundo encuentro.
Los Nacionales jamás pudieron encontrar poder con el madero. Su bateo de fuerza fue precisamente la cualidad que les ayudó a conquistar el banderín de la División Este del Viejo Circuito y ostentar la mejor marca en la Nacional, con 96-66.
"Es amargo y todo eso. Pero estoy muy orgulloso de todos ellos", dijo el mánager Matt Williams, en su primer año al frente de los Nacionales.
Después de que su lanzamiento errático rompió el empate 2-2, Barrett se dispuso a darle el boleto intencional al venezolano Pablo Sandoval. Pero uno de sus pitcheos se fue por encima de la cabeza de Ramos, quien reaccionó rápido para recuperar la pelota cerca del backstop. Ramos lanzó para Barrett, quien hizo la asistencia en el plato y retiró a Buster Posey durante el intento por robarse el jom.
Esa decisión fue ratificada tras revisar la repetición, un procedimiento que demoró casi dos minutos y que privó a San Francisco de una carrera que le habría dado más tranquilidad.
De cualquier forma, los Gigantes consiguieron el triunfo, en una noche en que "Kung Fu Panda" Sandoval vio cortada una racha de 14 juegos seguidos de postemporada bateando de jit.
UN VISTAZO A LA POSTEMPORADA
-De los seis mexicanos que comenzaron la postemporada, sólo dos quedan con vida: el derecho Miguel Angel González, quien no ha visto acción con Baltimore, y Sergio Romo, relevista de San Francisco. Romo va perfecto en los pléiofs y anoche colgó otra argolla, su tercera de la serie frente a Washington, para su segundo "hold".
-Kershaw sigue en búsqueda del último gran premio que lo ha eludido: la gloria de octubre. "Tal vez se convierta en el más grande lanzador de la historia", señaló un scout rival en un reportaje de Sports Illustrated. Pese a todos sus títulos de efectividad y premios Cy Young, no lo será hasta que mejore en postemporada. Algo pasa con el zurdo texano en los pléiofs, donde sus números son 1-5, con 5.12 en 51 entradas, en las que acumula 58 ponches y 18 bases. Esta vez contra San Luis lanzó seis entradas estupendas en dos ocasiones y en ambas perdió por fallar en la séptima. Tal vez con un relevo más confiable su debacle de ayer se pudo haber evitado, pero el cuerpo técnico angelino lo aguantó de más en la loma, con sólo tres días de descanso, porque no tenía de otra. Es una pena que una de las mejores campañas para un serpentinero en la historia haya acabado de esa forma. Pero Kershaw es fuerte física y mentalmente y volverá igual de dominante en 2015.
-Estos pléiofs continúan siendo los de las grandes sorpresas. Ya quedaron fuera los equipos con los mejores récords en sus respectivas ligas, Serafines y Nacionales, así como el mejor pítcher, Kershaw, y los que son considerados dos de los jugadores más completos, Mike Trout y Andrew McCutchen. También ya están viendo los juegos por televisión grandes figuras como Albert Pujols, los lanzadores Justin Verlander, Max Scherzer y Jon Lester, Miguel Cabrera, entre otros.
-Una de las razones de la eliminación de los Dodgers es que su ofensiva nunca pudo entrar en ritmo y en esto tuvo que ver Adrián González, quien bateó .188, con un jonrón y tres impulsadas en los cuatro desafíos. "El Titán" mexicano dejó escapar oportunidades de producir carreras en los partidos tres y cuatro.
EL DATO: Según el Elías Sports Bureau, los 7 jonrones de los Cardenales en la Serie Divisional fueron la mayor cifra en una serie de postemporada para un equipo que tuvo la menor cantidad de cuadrangulares en su liga durante la temporada regular.
Nota: La crónica del partido Gigantes-Nacionales es de la agencia AP.
