El ABC del Béisbol

Las fieras, opacadas por los Piratas y Venados; Castellanos, a evitar la limpia


Poco después del partido de anoche en el Parque Kukulcán, en el que los Leones ilusionaron a su afición con un regreso que hubiera sido espectacular, antes de sucumbir por segunda noche en fila, un grupo de aficionados observaba un letrero con el calendario de juegos de una temporada que cada vez se acerca más a su final. Con color amarillo estaba remarcado el periodo que abarca la postemporada. Pero por cuarto año consecutivo, los pléiofs es algo en lo que no tendrán que pensar los melenudos ni sus seguidores.

Si había alguna duda de que Yucatán no estará en la gran fiesta del béisbol mexicano, los selváticos se encargaron de despejarla en otra noche aciaga para el club de casa. Para el conjunto que dirige Orlando Sánchez será un enorme reto –uno que es casi imposible- igualar sus 50 triunfos y/o el sexto lugar que ocuparon en 2013 en los 13 partidos que quedan. No solamente fueron opacados por los Piratas en el diamante, sino también por el otro equipo local, su vecino en la Unidad Deportiva Kukulcán, los Venados, que lograron en la Copa MX una victoria sobre el Toluca con repercusión a nivel nacional. El choque de fútbol entre los astados y Diablos Rojos atrajo a 10,207 aficionados al Estadio Olímpico “Carlos Iturralde Rivero”; al parque de la Serpiente Emplumada asistieron 4,821, una entrada más que respetable considerando lo mal que está jugando la franquicia insignia del deporte yucateco.

Los Venados, que suman dos victorias en fila en este comienzo de una nueva era bajo el mando de Juan Carlos “La Pájara” Chávez, buscarán la consistencia que han sido incapaces de tener los Leones en este calendario, pese a los esfuerzos de los dueños por armar un plantel competitivo en su primer año al frente de la organización. Estos melenudos son un conjunto de chispazos (barrieron a los líderes del Norte, Diablos, en esta ciudad; le acaban de ganar una serie a los Pericos en Puebla), nada más. El talento importante con el que cuentan la mayoría de sus jugadores se ha visto nada más a cuentagotas. Un grupo de peloteros importantes que fueron traídos de diferentes lados simplemente nunca engranó como debe ser. El escenario alrededor del Kukulcán –máquinas y material de construcción (para la rehabilitación de la unidad)- parece muy acorde con respecto a la situación actual del equipo: se requerirá bastante trabajo para reconstruir de nuevo y ensamblar un róster que pueda llevar a Yucatán a la postemporada, de la que solía ser un participante frecuente.

El desempeño del derrotado anoche, Jesús Aurelio Rodríguez (4-4), quien no lanzó tan mal (5IP, 5 carreras, 3 limpias), simboliza la inconsistencia de Yucatán: en junio compilo récord de 4-0, con una efectividad extraordinaria de 0.67; este mes terminó con 0-3 y 5.27. Le batearon .327. Los Piratas, que se impusieron 9-4, pegaron al principio, a la mitad del partido y al final, y los de casa los ayudaron con tres pifias. Jordan Brown y Johan Limonta produjeron dos carreras cada uno.

BIEN “EL TORITO”

El encuentro se puso bueno en la cuarta, cuando las fieras, tras estará abajo 5-0, se acercaron a una anotación. Fernando Valenzuela, mostrando su tenacidad característica en la caja de bateo, bateó faules, se mantuvo con vida ante el eventual ganador Rolando Valdez, y conectó un sencillo remolcador de la cuarta anotación. Antes, Ramón Ramírez, aprovechando su oportunidad de jugar por la lesión de Carlos Valencia, disparó un triple de dos circuitos. “El Torito” se fue de 5-3, con su remolcada 46.

Sin embargo, los locales no pudieron hacer nada más que ese ataque; dejaron a ocho en base y batearon de 12-3 con corredores en posición de anotar.

Luego que el partido se apretó, hubo una guerra de porras entre yucatecos y campechanos en las tribunas. Incluso, apareció el cántico al portero que la afición mexicana hizo famoso en la Copa del Mundo de Brasil. Al final, los del vecino estado rieron de último en el más reciente episodio del “clásico peninsular”. De lo poco rescatable para los selváticos fue el show del relevista venezolano Wil Ledezma. El zurdo que lanzó casi una década en las Mayores dominó durante dos episodios con pedradas de hasta 97 millas por hora y envíos rompientes de entre 85 y 87.

La ofensiva yucateca está entre las más flojas del circuito y la ausencia de tres titulares complicada más las cosas. El tercera base Ricardo Serrano quedó fuera de circulación por una lesión por segunda vez esta temporada, mientras que Roberto Saucedo todavía no se recupera completamente de un probable físico y por eso no juega todos los días. Ayer estuvo disponible como emergente. Estas bajas se unen a la del “Chapis”. De todos modos, Serrano y Valencia son dos de los que no han respondido como se esperaba. Hoy, a las 20 horas, Jonhatan Castellanos (9-7) saldrá por su sexta victoria luego de un revés de los melenudos en lo que va del año, en pos de evitar la limpia, frente a Aldo Montes (6-5).

Los Leones (41-56) están a seis juegos de Oaxaca, que dividió honores anoche en Tabasco, el quinto lugar; y sólo medio arriba de los sotaneros Olmecas. En la Zona Norte, la lucha por los pléiofs se apretó más. Laguna vapuleó 15-10 a Reynosa con tres cuadrangulares de Santiago González y escaló el tercer puesto, medio juego arriba de Monclova. Tijuana se impuso otra vez a Saltillo, 4-3, y está a un juego de los Saraperos, en la quinta posición. En la victoria de los Vaqueros de Lino Rivera, Oswaldo Morejón se fue de 4-2, con dos anotadas y una impulsada. En Aguascalientes, Diablos (6-4) y Rieleros (6-5) se repartieron victorias; además, Monterrey 6, Monclova 2; Veracruz (aventaja por tres juegos a los Leones en el sexto sitio) 2, Puebla 0, y Tigres 7, Ciudad del Carmen 1.

PROEZA DE FIROVA

La Liga Mexicana destacó ayer al piloto pirata Dan Firova por convertirse en el sexto piloto con al menos 1,000 victorias en el circuito. En una nota de Gabriel Medina, se señala que el pasado 19 de julio, en el duelo que los Piratas le ganaron 4-3 a los Pericos, en el “Nelson Barrera”, llegó el triunfo mil en la trayectoria de Firova, quien tomó el timón bucanero el pasado 25 de abril, cuando distaba 34 victorias de la cifra mágica. “Agradezco la confianza de los dueños y directivos, de todos los jugadores que han hecho el trabajo para mí, que han jugado para mí”, apuntó el oriundo de Refugio Texas, quien dirigió por primera vez en la LMB en 1993. con los Tecolotes de los Dos Laredos. ¿Su filosofía de juego?: “Buscar la manera de ganar los partidos, los cuales todos son diferentes. Hay que tomar decisiones rápidas y estar preparado a tiempo, incluso hay muchos juegos que no necesitas regir a los muchachos”, comentó. “Lo más importante para mí no es el número de juegos ganados, sino llevar el equipo adelante, a los pléiofs y que llegue a ser campeón, eso es lo máximo”. Firova ostenta tres gallardetes en la LMB, todos como timonel de los Tigres –entonces capitalinos. El texano confía en que esta vez los Piratas trasciendan en los pléiofs. “Creo que la clave siempre es el pitcheo, después defensiva y luego el apoyo de la ofensiva. Los cinco abridores nos están dando seis o siete entradas”. analiza Firova, quien antes de pensar en un posible juego de eliminación directa por el último boleto a la postemporada, se centra en ganar los más juegos posibles de la recta final, con la meta de escalar al tercer o segundo puesto de la Zona Sur.

EL DATO: Frank Díaz, de Reynosa, ya rebasó al perico Angel Berroa en el liderato de carreras producidas de la liga. El venezolano suma 95, una más que el dominicano. El diablo John Lidnsey acumula 91. 

Las fieras, opacadas por los Piratas y Venados; Castellanos, a evitar la limpia