El ABC del Béisbol

Jeter: "Es el momento adecuado para decir adiós"

Todos menos una persona esperaban que fuera un gran show, un anuncio de despedida ante muchas personas para una figura deportiva venerada, que tal vez terminara en lágrimas. Pero esa persona estaba sentada detrás del micrófono, contestando preguntas como si estuviera hablando sólo de otro partido de miércoles en Cleveland o Chicago, escribió David Waldstein, de The New York Times.

Derek Jeter no mostró nada de emociones mientras estuvo sentado en un estrado durante 26 minutos, dando más detalles sobre su anuncio la semana pasada de que planea retirarse al terminar la temporada de 2014. No hubo pausas dramáticas, nada de lágrimas, ni siquiera una señal de que se las estaba aguantando. El capitán de los Yanquis de Nueva York minimizó la conferencia de prensa, al decir que se trataba simplemente de su sesión anual con la prensa al comienzo del campo de entrenamiento, aunque con la intriga de que sería su última rueda de prensa en un campamento primaveral.

También llamó a sus compañeros de equipo, mánager y couches, que asistieron para apoyarlo y mostrar su respeto, como lo hicieron con Mariano Rivera en 2013, a que regresen a trabajar. Después de todo –apuntó en su artículo Waldstein-, Jeter todavía no se retira y hay posibilidades de ganar un anillo más de Serie Mundial. “Tengo sentimientos”, manifestó Jeter. “Creo que fui bastante bueno para esconder mis emociones a través de los años. Trato de tener el mismo comportamiento cada día. Pero es diferente. No es el final de la temporada todavía. Tenemos un largo camino por recorrer”.

Vestido con shorts de entrenamiento, un “top” de calentamiento y una gorra de los Yanquis, Jeter indicó que no quiere enfocarse en el final. Pero otros, incluyendo al dueño principal del equipo, Hal Steinbrenner, al gerente general Brian Cashman y varios compañeros, quedaron sorprendidos por su bien preparado comunicado en su página de Facebook el pasado día 12.

Todos querían saber por qué su temporada 20 sería la última, especialmente si estaba tan bien físicamente como decía.

“Porque siento que el momento es el adecuado”, señaló Jeter. “Hay otras cosas que quiero hacer. Me entusiasma poder hacer otras cosas”.

Dijo que quiere empezar una familia, pero no abundó acerca de su futuro. Agregó que tomó la decisión hace un par de meses y publicó la decisión sólo horas después de que le informó por teléfono a Steinbrenner. Comentó que planeaba decirle a Steinbrenner una noche antes, pero que éste no le regresó la llamada. “No reconocí el código de area”, indicó Steinbrenner. “Mi error. Pero es algo surreal. Es extraño pensar en la alineación de los Yanquis sin Derek en ella”.

El mensaje en Facebook fue el resultado de un trabajo con dedicación, manifestó Jeter, y quedó claro que el resultado lo dejó orgulloso.

“Escribí cada palabra. Estaba sentado en casa y tenía algunas preguntas que quería contestar, así que empecé a hacer notas. Ojalá hubiera podido traer la libreta para mostrárselas, pero eran muchas páginas. Pude haber escrito otras tres o cuatro páginas, pero creo que la gente hubiera perdido interés”.

IMPRESIONANTE LEGADO

Durante la mayoría de las últimas décadas, desde que Jeter ganó el premio al Novato del Año y ayudó a los Mulos a conquistar la Serie Mundial de 1996, ha sido difícil para la gente perder interés en algo que haga el capitán yanqui. Ya ganó cinco Clásicos de Otoño y fue la bujía o el líder en cada uno, lo que lo coloca a la altura de otras estrellas de la franquicia como Babe Ruth, Lou Gehrig, Joe DiMaggio y Mickey Mantle. En 19 temporadas, Jeter logró más jits (3,316) y jugó en más partidos (2,602) que cualquier otro yanqui. Es conocido por su increíble tiro de relevo en la serie divisional de 2001 contra Oakland, por lanzarse de clavado a las tribunas en busca de un batazo de faul contra Boston, por ser “Mr. Noviembre” y “Capitán Clutch”.

Pero más que nada es conocido por ganar. Además de los cinco títulos de Serie Mundial y siete banderines de la Liga Americana, tiene la distinción de jugar en sólo un partido en el que los Bombarderos estaban eliminados de los pléiofs.

Así que cuando se le preguntó sobre su recuerdo favorito en el béisbol, su respuesta no sorprendió a nadie. “Cada vez que ganamos”, respondió, al tiempo que varios de sus compañeros hicieron un gesto de que estaban de acuerdo. “Y no sólo estoy diciendo eso. Uno trabaja todo el año, y la meta principal es ganar. Es todo lo que importa. Cuando ganamos, eso es lo que más recuerdo. He hecho muchas cosas en mi carrera que aprecio y significan mucho. Pero si me preguntas por lo que más recuerdo, es ganar”.

El año pasado, que llamó una pesadilla, Jeter sólo pudo jugar 17 encuentros por una lesión en el tobillo izquierdo, que se fracturó en octubre de 2012 y de nuevo en el entrenamiento de primavera pasado. Ayer, declaró que su tobillo está completamente sano y expresó que con un receso de campaña completo de acondicionamiento está preparado para ver acción todos los días. La lesión, dejó en claro, no es la razón por la que se retira.

“Esto no tiene nada que ver con la forma en que me siento físicamente”.

Jeter dijo que planea jugar tanto como lo hizo en 2012, cuando vio acción en 159 partidos y conectó 216 imparables, la mayor cifra en la liga. El mánager Joe Girardi indicó que espera usar a Jeter tanto como sea posible en su última campaña y le gustó lo que oyó acerca del enfoque del capitán del equipo para la ya cercana temporada. “Fue el típico comportamiento de Derek”, comento Girardi, “donde la concentración debe estar. No está pensando en el retiro. Está pensando en ganar otro campeonato, y nos dijo a todos que regresemos al trabajo”.

Jeter no se pasó mucho tiempo reflexionando sobre su carrera. Aceptó que escondió gran parte de sus sentimientos y vida privada porque “así sentía que podía durar más tiempo en Nueva York”.

Sí habló de la forma en que le gustaría ser recordado –no necesariamente al lado de Ruth, DiMaggio o Mantle, y no como miembro del club de 3,000 imparables.

Fue una frase que podría estar en su placa del Salón de la Fama en 2020.

“Ser un yanqui”, señaló, “es suficiente para mí”.

Por otro lado, también ayer en Tampa, el zurdo mexicano Manny Bañuelos lanzó por primera vez esta pretemporada en la práctica de bateo y, según reportes de prensa, todo salió bien.

Recorrido por los campamentos.- El derecho Homer Bailey no sólo evitó el arbitraje salarial con los Rojos para el 2014, sino que acordó los términos de un contrato de seis años y 105 millones de dólares con Cincinnati. El convenio incluye una opción para una séptima temporada por 25 millones, con una indemnización de 5 millones. El derecho Bailey, de 27 años, lleva marca de 49-45 con efectividad de 4.25 en 143 aperturas desde que debutó en Grandes Ligas en 2007. Bailey también lanzó juegos sin jit ni carrera en cada una de las últimas dos campañas… El derecho dominicano Ubaldo Jiménez y los Orioles de Baltimore formalizaron ayer un contrato por cuatro años, justo en el día en que el club comenzó de manera oficial sus entrenamientos de pretemporada. “Él aportará algo que necesitábamos. No es muy frecuente ver a un lanzador de su edad con buenas temporadas en su currículum y otras buenas en su porvenir”, apuntó el mánager de los Orioles, Buck Showalter. “Tiene la oportunidad de ser un lanzador de calidad para nosotros por un largo periodo. Nos va a dar algunos ‘innings’ de calidad”. El primera base de los Astros, Japhet Amador, no se presentará a los entrenamientos del equipo por ahora, informó el gerente general de Houston, Jeff Luhnow. Según el ejecutivo, Amador atiende una emergencia familiar en México. “No va a estar aquí y tampoco sabemos cuáles serán los próximos pasos”, expresó Luhnow. “Por ahora, necesita pasar un tiempo con su familia”.

El mexicano Amador, quien viene de jugar varias temporadas en la Liga Mexicana de Béisbol con Petroleros, Veracruz y Diablos Rojos, estaba programado para competir por el puesto de primera base de los Astros con el venezolano Jesús Guzmán, Brett Wallace, Jonathan Singleton y Marc Krauss.

EL DATO: A los 37 años y 13 días, Derek Jeter se convirtió en el cuarto jugador más joven en la historia en alcanzar los 3,000 jits. El que lo consiguió más joven fue Ty Cobb (34 años, 244 días).
 

Jeter: "Es el momento adecuado para decir adiós"