"Derek Jeter nunca decepcionó"; tiene méritos para ser considerado el mejor torpedero
Por Tyler Kepner, de The New York Times
El mayor cumplido que le podemos hacer a Derek Jeter, cuando se prepara para dejar el mayor escenario del béisbol, es que nunca nos decepcionó. Miles de veces lo han puesto aut, ha cometido centenas de errores y terminó la mayoría de sus temporadas sin un campeonato. Y, sin embargo, nunca nos decepcionó.
Esto no es un logro pequeño para el atleta moderno, en una época de un sinfín de trampas y tentaciones. Desde engañar hasta burlarse del rival –incluso, actos defendibles como irse a un nuevo equipo en la agencia libre-, el héroe, casi invariablemente, nos rompe el corazón en algún momento. Pero no Jeter.
Creció al lado de un diamante de béisbol en Kalamazoo, Michigan, soñando con jugar como torpedero para los Yanquis, y eso es lo que ha hecho. Nunca ha jugado otra posición, nunca ha sido nada más que el número 2 para los Yanquis. Pero esta temporada, anunció el miércoles, será su última.
“No podía estar más seguro”, señaló en un escrito en el que anunció su retiro. “Me lo dice mi corazón. La campaña 2014 será mi última jugando béisbol profesional”.
Cuando Jeter disputó su primer partido en el viejo Yankee Stadium, el 2 de junio de 1995, la entrada anunciada fue de 16,959. En 2008, cuando clausuró el parque con un discurso a la afición, la entrada promedio superaba los 53,000. Para los Yanquis, Jeter fue el pelotero ideal en el momento ideal, un modelo de estabilidad y la encarnación de sus ideales. Jeter suma 3,316 jits (décimo en la lista histórica de las Grandes Ligas), cinco campeonatos y ya ganó más de 250 millones de dólares en salario. Pero su impacto siempre ha sido más grande que sus números. Cuando el capitán yanqui se unió a la organización, como un pelotero de preparatoria reclutado en el sexto puesto general del draft de 1992, los Mulos atravesaban por su cuarta temporada perdedora consecutiva, y estaban en el caos en buena medida por el dueño principal, George Steinbrenner, quien estaba suspendido en ese entonces. Jeter se convertiría en la pieza central de la reconstrucción yanqui, y el equipo sólo ha tenido récords ganadores desde entonces, construyendo un nuevo estadio y lanzando un lucrativo canal de televisión por cable en el proceso. Jeter ha tenido mucha ayuda, desde estrellas formadas en casa como Bernie Williams y Jorge Posada a importaciones costosas como Mark Teixeira y C.C. Sabathia. Pero Jeter, el capitán, siempre ha estado al frente. Cuando las lesiones lo limitaron a 17 partidos la temporada anterior, los Mulos vieron disminuir la asistencia al estadio y los “ratings” de televisión y cayeron en la tabla de posiciones.
COMO BABE RUTH
“Fui a partidos de los Yanquis y les pregunté a niños afuera del parque, ¿a quién vas a ver?”, dijo Dick Groch, el scout que firmó a Jeter. “Nueve de diez niños dijeron, Derek Jeter”.
“Que jugador tan extraordinario”.
Groch, quien ahora trabaja para los Cerveceros de Milwaukee, continuó: “Recuerden esa palabra: extraordinario. Babe Ruth fue extraordinario. El dinero que Ruth trajo a los Yanquis fue increíble, y Derek Jeter ha hecho lo mismo. Puedes ver muchas estadísticas, pero nunca te mostrarán eso”.
Jeter es tal vez el jugador con más confianza en sí mismo del béisbol, un marcado contraste con respecto a Alex Rodríguez, quien debido a su suspensión por toda esta campaña ya no volverá a ser compañero del torpedero de los Bombarderos.
Groch comentó que notó ese rasgo al observar a Jeter, quien sonreía bajo presión y mostraba las habilidades de liderazgo de un director.
Sus habilidades en el campo también destacaban, desde luego, y el swing de adentro hacia afuera que generaría tantos jits al jardín derecho intrigaba a Groch. A veces, si un bateador conecta demasiadas pelotas a la banda contraria, significa que no puede con la recta. Groch le preguntó al joven Jeter si él o el pítcher estaban dictando esa acción. Jeter respondió que era su decisión. Estaba usando su habilidad para esperar una fracción de segundo más para que pudiera reaccionar a más lanzamientos. Y cuando le lanzaban una recta por el centro, comentó el scout, Jeter podía depositarla detrás de la barda del jardín izquierdo, como lo hizo para un jonrón clave en la Serie Mundial de 2000 frente a los Mets, o para su imparable 3,000 en 2011.
Para entonces, Jeter tenía tantos logros que es fácil olvidar sus problemas al inicio de su carerra, sus 56 errores en Clase A en 1993. Su defensiva, en especial su falta de alcance, fue un punto señalado hasta la parte final de su carrera, con muchos creyendo que estaba vastamente sobrevaluado en el campo. Pero fue suficientemente confiable para mantenerse en las paradas cortas, y en 1994 fue el jugador del año en ligas menoes. Estaba en camino.
En 1996 fue nombrado Novato del Año en la Liga Americana, los Yanquis conquistaron la Serie Mundial, y la atención nunca le molestó. Continúa siendo un soltero que sale con mujeres famosas, pero sus reglas con la prensa han funcionado por su implacable consistencia. Nunca responde preguntas de su vida privada –nunca-, y por eso casi nunca le preguntan.
Ninguna superestrella del deporte es más accesible que Jeter, quien está disponible en los vestidores antes y después de casi cada partido, principalmente para quitarles presión a sus compañeros. No se puede hacer que diga algo que va a perdurar como historia. No eleva su voz, pocas veces se muestra irritado y jamás declara algo fuera de lo que registran las grabadoras.
Jeter frecuentemente es llamado aburrido, pero eso no es correcto. Su reverencia por la historia de los Yanquis, y su lugar en ella, es notable. Insiste en usar una grabación del ya fallecido Bob Sheppard, el locutor cuya carrera comenzó el mismo día que la de Mickey Mantle, antes de cada uno de sus turnos al bate como local. En el viejo estadio, Jeter se vestía al lado del casillero de otro capitán, Thurman Munson, quien falleció en un accidente aéreo en 1979. Cuando Phil Rizutto, quien también fue torpedero yanqui, murió en 2007, el capitán reveló que el autógrafo de Rizzuto era el único en su colección. Jeter pidió sólo un artefacto del original Yankee Stadium: el letrero en el pasillo que conectaba la casa club con el dogaut con la famosa frase de Joe DiMaggio, agradeciendo al Señor por hacerlo un yanqui. En el escrito para anunciar su retiro, comienza diciendo gracias.
Al anunciar su intención, Jeter asegura un tour de despedida con regalos en cada parque en el que se presente, como experimentó Mariano Rivera la campaña pasada.
La semana pasada, Groch le mandó un correo electrónico al agente de Jeter, Casey Close, un ex pelotero de Ligas Menores al que también firmó hace años. Groch le pidió a Close saludar a la familia del pelotero y agregó una petición sobre el retiro del capitán. “No dejes que se vaya jugando en una posición que no sea torpedero. No dejes que se vaya jugando el jardín izquierdo o tercera base. Deja que se vaya como “Mo” (Rivera). Deja que se vaya de la manera en que se lo merece”.
LA MEJOR CARRERA COMO TORPEDERO
Tom Verducci, de Sports Illustrated y a quien en 11AM consideramos el mejor periodista de béisbol en la actualidad, comentó que “Derek Jeter representó todo lo que una superestrella debe ser”. También mencionó que “en lo que consideramos el juego moderno, Jeter ha construido la más destacada carrera en su posición”. Si quieren mantener a Honus Wagner como el mejor parador en corto de la historia, adelante. Los números están ahí. Pero tengan esto en mente: el béisbol hace 100 años, en calidad, velocidad y habilidad, para nada se parece al actual. ¿Alex Rodríguez? Por favor. La fraudulencia de su carrera por si sola lo descalifica, además de que Jeter ha jugado el doble de partidos en las paradas cortas que Rodríguez. ¿Cal Ripken? Cerca, pero Ripken disputó 242 encuentros menos como torpedero, tiene 132 menos jits, un porcentaje de embasarse mucho más bajo (.340-.381) y virtualmente el mismo porcentaje de slugging (.447-.446). ¿Arky Vaughan? Tuvo más de mil jits menos y nunca ganó una Serie Mundial. ¿Ozzie Smith y los 28 jonrones de su carrera? ¿Robin Yount, quien estaba acabado como torpedero a los 28 años, o Ernie Banks, quien dejó esa posición a los 30 años? Ninguno iguala a Jeter cuando se trata de la totalidad de la carrera en las paradas cortas: los números, la longevidad y los campeonatos. Sólo Wagner tiene más imparables, sólo Rodríguez tiene más carreras y, asumiendo que Jeter juegue al menos 40 partidos en las paradas cortas este año, solamente Omar Vizquel habrá disputado más encuentros en esa posición.
LAS FRASES:
-“Tú eres el principal campeón y embajador de las Grandes Ligas. Tu encarnas todo lo bueno de las Grandes Ligas… tú has representando al juego magníficamente a lo largo de tu carrera de Salón de la Fama. Adentro y afuera del campo, eres un hombre de gran integridad, y tienes mi admiración”, El Comisionado Bud Selig en una carta a Jeter el 3 de marzo de 2009.
-“Juzgar el valor de Derek Jeter solamente por los números no le hace justicia. Para una verdadera apreciación uno debe examinar las intangibles, como su tiro de relevo en plena carrera para poner fuera en el plato a Jeremy Giambi contra Oakland durante la serie divisional de la Liga Americana en 2001”, David Sabino en el libro “Los más grandes del béisbol” de Sports Illustrated.
-Cuando se le preguntó qué puede decir de Jeter, Dustin Pedroia, segunda base de los Medias Rojas de Boston, respondió: “Más bien qué no puedes decir. Es el mejor”.
EL NÚMERO: .321 (de 156-50) es el porcentaje de bateo de Jeter en su carrera en Serie Mundial. Sólo lo superan Lou Gehrig (.361), Eddie Collins (.328) y Babe Ruth (.326).
LOS GRANDES RECUERDOS: Los grandes momentos de la carrera del capitán yanqui los encontrará en este link http://mlb.si.com/2014/02/12/derek-jeter-greatest-moments-yankees-retire/
