El ABC del Béisbol

Aceves y México comiezan con el pie derecho la búsqueda del bicampeonato

¿Fuera de ritmo?

Para nada.

Alfredo Aceves, quien no lanzaba en un partido desde principios de enero, se vio en control y fue económico en la loma para guiar a los Naranjeros de Hermosillo a un triunfo 9-4 sobre Villa Clara, anoche en el debut de ambos en la Serie de Caribe. Los campeones de la Liga Mexicana del Pacífico comenzaron con el pie derecho la búsqueda del primer bicampeonato para México y arruinaron el regreso de los cubanos al clásico caribeño, luego de 54 años de ausencia.

El conjunto que dirige Matías Carrillo ya se enfrenta a Puerto Rico en pos de su segundo éxito, en partido que comenzó este medio día, poco después de las 13:30 horas (tiempo de Mérida). El tabasqueño Juan Delgadillo abrió por Hermosillo. Los boricuas se impusieron 7-6, en 10 entradas, a Dominicana, en el primer encuentro del torneo.

A muchos sorprendió que “El Coyote” le diera la pelota al “Patoncito”, pero en realidad no había muchas opciones por la carga de trabajo que traían de la final de la LMP, Delgadillo, Salvador Robles, Nathan Reed y Bryan Evans. Pero Aceves, pese a que sólo lanzó cuatro entradas en el invierno con los Tomateros de Culiacán, se vio en gran forma y sacó a relucir toda la capacidad y repertorio de pitcheo que lo llevaron a las Grandes Ligas. De paso, les mandó un mensaje a los Orioles de Baltimore de que está más que listo para pelear por un lugar en el campo de entrenamiento.

Limitó a una alineación encabezada por los veteranos de la selección cubana, Alfredo Despaigne y Yulieski Gurriel, a cinco jits y tres carreras en siete entradas, en las que dio dos pasaportes y ponchó a tres. Realizó 86 lanzamientos, 55 de ellos en zona buena. El derecho dejó que la defensiva, que es una de las fortalezas del equipo mexicano, hiciera lo suyo: sacó 11 autes en rolatazos y 6 en elevados.

Aceves permitió par de cuádruples, de Despaigne y Yuniet Flores, pero su ofensiva, que disparó 15 imparables, le dio tranquilidad en el montículo. La renovada alineación que utilizó Carrillo –con cinco extranjeros; el torpedero Gil Velázquez es de origen mexicano, nacido en Estados Unidos, y jugó con el Tricolor en el Clásico Mundial-, funcionó tan bien como la de Hermosillo en la campaña de la Mexicana del Pacífico. El orden al bate fue el siguiente: Chris Roberson (jc); Carlos A. Gastélum (2b); Jon Weber (ji); Zelous Wheeler (db); Yunesky Sánchez (3b); Luis Fonseca (jd); Luis Alfonso García (1b); Jonathan Aceves (r) y Velázquez (pc). Daryle Ward y Heber Gómez, titulares con los Naranjeros, se quedaron en la banca. Cada uno de los titulares bateó al menos un incogible, a excepción de Wheeler.

Mezclando “béisbol pequeño” con un gran estacazo lograron sus nueve anotaciones. El ataque comenzó desde temprano, en el primer acto, un sencillo de Chris Roberson, quien fue la bujía en sustitución de Jerry Owens, un toque de bola de “La Chispa” e imparables de Jon Weber (éste combinado con un error) y Yunesky Sánchez, pusieron la pizarra 2-0. En el cuarto, cuando explotó el abridor Freddy Alvarez, quien estuvo con Cuba en el pasado Clásico Mundial, un sencillo de Aceves con toque de bola dejó la casa llena para que Velázquez y Roberson produjeran registros con un elevado de sacrificio y doble, de forma respectiva. Los Naranjeros sentenciaron el encuentro en el quinto: Luis Fonseca bateó un sencillo remolcador (avanzó a segunda con el tiro y luego a tercera por un wildpitch en un ponche a García), Aceves un elevado de sacrificio y Roberson, quien se fue de 5-4, con cuatro impulsadas, un cuadrangular de tres registros por el bosque izquierdo. Los cubanos Sánchez y Fonseca les hicieron daño a sus compatriotas al combinarse para conectar cuatro incogibles y producir dos circuitos. Weber tuvo 2 jits.

Fue el primer éxito de Carrillo como timonel en Serie del Caribe. México no tuvo que emplear a fondo su bulpén, que es otro punto fuerte del equipo. Oscar Félix colgó un cero y Mario Mendoza sacó los últimos tres autes, con una carrera. “El Patoncito” fue la clave. Formando una histórica batería con su hermano Jonathan, les dio a los Naranjeros justo lo que necesitaban: una apertura eficiente y larga para darle un día más de descanso al cuerpo de pitcheo.

LOS NARANJEROS, EQUIPO DE TRADICIÓN EN EL CLÁSICO CARIBEÑO

Después de que los Yaquis de Ciudad Obregón dieran a México dos títulos en Serie del Caribe en los últimos tres años, los Naranjeros llegan a Isla Margarita a defender la corona que se obtuvo en febrero de 2013 en el estreno del Estadio Sonora y donde el pasado miércoles Hermosillo conquistó su título 16 en la Liga Mexicana del Pacífico.

Los Naranjeros están por décimo tercera ocasión en un Clásico Caribeño --máxima cifra para un equipo mexicano-- y repiten por tercera vez en territorio venezolano, y por segunda ocasión consecutiva en Isla Margarita, pues en 2010 también representaron a México, publicó espndeportes.com

En las dos participaciones anteriores en Venezuela, los Naranjeros dejaron mucho que desear, pues hace 20 años en Puerto La Cruz --1994-- terminaron en el sótano al irse con seis derrotas sin triunfo, mientras que en 2010 salieron con 2-4, ganando sus únicos partidos --7-2 y 3-2-- al anfitrión Caracas, que terminó en el sótano con 1-5.

Ahora, bajo el mando de Matías Carrillo, quien hace su debut en una Serie del Caribe como mánager, pero que como jugador reforzó en 1994 a Hermosillo y antes ganó un título de bateo en 1989 con Mexicali, Hermosillo busca la octava corona para un equipo mexicano y segunda en su cuenta, pues por única vez ganaron en 1976. “Naranjeros ya tiene un campeonato de Serie del Caribe, es un equipo grande, tenemos 16 campeonatos y somos la organización deportiva más grande de México y tenemos que poner en alto el nombre de México”, expresó Luis Alfonso García, primera base y bateador designado de los Naranjeros.

Hermosillo conquistó el campeonato de la LMP ante Mayos de Navojoa y ni tiempo tuvo de celebrar con un desfile con su afición, pues 18 horas después de obtener el cetro emprendieron un vuelo charter a Isla Margarita, haciendo escala en Cancún.

CONTRA LA HISTORIA

Los Naranjeros fueron el primer equipo mexicano que apareció en una Serie del Caribe, en 1971 en San Juan, Puerto Rico, y el primero en ganar un título, al hacerlo en 1976 en Santo Domingo, República Dominicana. Sin embargo, después de esas dos proezas, Hermosillo ha salido por la puerta de atrás en Series del Caribe, pues en ocho ocasiones sus números señalan más derrotas que triunfos, en tres más la misma cifra en éxitos que descalabros y sólo en la del campeonato aparecen con números positivos.

En su debut en 1971 arrancó con tres derrotas y sólo pudo ganar dos de los últimos tres partidos, sin hilvanar victorias, para terminar con marca de 2-4 bajo el mando de Maury Wills en la tercera posición.

Cuatro años después regresaron a San Juan, y con Benjamín “Cananea” Reyes como timonel, terminaron con 3-3, al ir de menos a más; al año siguiente se llevaron la corona en Dominicana con “Cananea” Reyes al frente, perdiendo el primer juego y luego ganando cinco al hilo, en la mejor racha de triunfos para un equipo mexicano en una serie. Después vinieron tres series en que las victorias fueron más escasas que las derrotas. En 1980 en Dominicana terminaron con 2-4, al igual que en 1982 en Hermosillo y, en 1990 en Miami, Florida, sufrieron cinco derrotas contra un triunfo. Sus peores actuaciones vendrían en sus tres partipaciones siguientes, pues tras tener marca de 3-3 en Hermosillo 1992, fueron a Puerto La Cruz a terminar con marca de 0-6 en 1994, mientras que un año después en San Juan acabaron con 1-5, imponiendo una marca nada grata de 12 derrotas al hilo, desde el sexto juego de 92 al quinto del 95. En sus últimas tres apariciones en la Pequeña Serie Mundial Latinoamericana sus actuaciones fueron de regulares a males.
 

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