El ABC del Béisbol

Yovani Gallardo, en selecto club de ponchadores mexicanos

Durante el pasado Clásico Mundial, en Arizona, los couches de pitcheo Fernando Valenzuela y Teodoro Higuera vieron desde el dógaut el dominio que ejerció Yovani Gallardo, a base de su gran repertorio, sobre una estelar selección estadounidense, en camino a una victoria de la selección mexicana. Anoche, ese enorme talento y calidad de sus lanzamientos permitió al michoacano unirse a ambas figuras del béisbol mexicano en el selecto club de los 1,000 ponches. Sólo seis lanzadores nacionales han alcanzado al menos esa cifra en las Grandes Ligas: “El Toro” Valenzuela (2,074 en 17 temporadas); Esteban Loaiza (1,382, 14); Oliver Pérez (1,182, 11), uno de dos pítchers surgidos de los Leones de Yucatán en llegar a la Gran Carpa; Ismael Valdez (1,173, 12); Higuera (1,081, 9) y Gallardo (1,000, 7).
En medio de la temporada más difícil de su carrera, Gallardo les colgó ocho argollas a los Marlines, en Miami, su mejor apertura de la campaña, con la que se apuntó su quinta victoria, a cambio de seis reveses. Con uno fuera en la séptima, Yovani ponchó tirándole al novato fenómeno Marcell Ozuna para su anestesia 1,000. En total, sirvió cuatro chocolates, dos de ellos a Ozuna.
“Siempre es especial lograr cosas como esa”, dijo el derecho a mlb.com. “Obtener 1,000 ponches es una cifra importante. Es mucho trabajo y muchos lanzamientos hechos. Es una de las metas y hay que seguir adelante para alcanzar la siguiente”.
Es el tercer cervecero en alcanzar 1,000 ponches y sólo lo superan en la historia de esa franquicia Ben Sheets (1,206) e Higuera. “Es un buen sentimiento. Todos aquí sabían cuántos me hacían falta para lograrlo”, añadió. “Son las pequeñas cosas que consigues en el béisbol las que son especiales. Lo más importante son las metas del equipo, pero uno tiene pequeñas cosas que va logrando con el paso de los años, y ese ponche significa mucho. Pero uno no va a parar ahí. Vamos por más”.
A pesar de un decepcionante porcentaje de efectividad de 4.74 en 14 aperturas, Gallardo es líder de Milaukee con 64 ponches; en cada una de las últimas cuatro temporadas terminó entre los primeros diez de la Liga Nacional en anestesias, sirviendo un promedio de 203.8 chocolates.
Sin embargo, su número de ponches bajó recientemente. Después de ponchar a 9.4 cada nueve entradas de 2009 a 20012, su registro cayó a 7.05. Su marca más baja en un campaña con 17 salidas o más fue 8.2, en su año de novato, en 2007.
Yovani se apuntó su ponche 1,000 una semana antes del sexto aniversario de su primero. Este ocurrió el 18 de junio de 2007, cuando Ryan Klesko se quedó viendo visiones en la primera entrada de una victoria 5-4 frente a los Gigantes, en el Miller Park. Como en su mejor salida de esta campaña, Gallardo recetó anestesia a cuatro en su estreno en las Ligas Mayores.
Pese a sus dificultades en el presente calendario, que comenzaron con un arresto por conducir en estado de ebriedad, no es descabellado pensar que Yovani, de 27 años, pueda superar al “Toro” y convertirse en el máximo ponchador mexicano en el mejor béisbol del mundo. Valenzuela sumó el millar en su sexta temporada; el michoacano en su séptima. En sus últimas salidas, el as cervecero ha podido ser más económico con sus lanzamientos y no es difícil imaginarse que tenga una segunda mitad como la del año anterior, en la que dominó y metió a Milwaukee en la pelea por la postemporada. Es un lanzador con tantos recursos que aún cuando su recta no está tan bien, como hasta ahora en este año, es capaz de limitar al oponente. Yovani acumula cuatro temporadas seguidas con doble dígito en victorias y al menos 200 ponches.
El séptimo en ingresar al club de los 1,000 chocolates podría ser Jorge de la Rosa, de Colorado. El zurdo regio, de 32 años y en su décimo año, lleva 736 y se encamina a una de las mejores actuaciones de su carrera, con marca de 7-3 y porcentaje de carreras limpias admitidas de 3.38, luego de un largo de periodo de inactividad por la operación “Tommy John”. Tiene 48 anestesias y poco a poco recupera su nivel ponchador que lo llevó a conseguir 193 en 2009.

PUIG NO PUEDE EVITAR OTRA DEBACLE ANGELINA
Don Mattingly, mánager de los Dodgers de Los Angeles, movió al fenomenal novato cubano Yasiel Puig de primero a cuarto en el orden, y éste respondió al irse de 4-3, pero el relevista Brandon League echó por la borda una sólida actuación del abridor Clayton Kershaw en siete entradas, al permitir cuatro anotaciones en la novena entrada que dieron Arizona, líder de la División Oeste de la Liga Nacional, una victoria 5-4 en Dodger Stadium.
Puig fue nombrado Jugador de la Semana en la Liga Nacional, tras convertirse en el segundo pelotero desde 1900 (Mike Jacobs, de los Mets, en 2005, es el otro) con cuatro cuadrangulares en sus primeros cinco juegos en las Mayores y empatar una marca de la Gran Carpa con 10 carreras producidas en sus primeros cinco partidos. Pero sus proezas de poco sirven a un atribulado club que no puede salir del sótano y tiene fuera de combate a Hanley Ramírez, Matt Kemp y Carl Crawford, claves en su alineación.
San Luis (41-22) y Boston (40-25), que venció anoche en 14 entradas a Tampa Bay, 10-8, son los equipos con mejor récord en la Nacional y Americana, respectivamente. Otros líderes divisionales son Atlanta, Texas y Detroit. El club más enrachado al comenzar la jornada de hoy es Kansas City, que hiló seis victorias y contó el domingo con una apertura de siete ceros del veracruzano Luis Alonso Mendoza.

NAVARRO: POSIBLE ASCENSO
El mexicano Efrén Navarro se está ganando a pulso un lugar con los Serafines de Los Angeles, que decepcionan con su récord de 27-37. El primera base, cuarto bate del Salt Lake City, de la Liga de la Costa del Pacífico de Triple A, es segundo en bateo en ese circuito al compilar .341, con 31 carreras producidas y 37 anotadas. En imparables está empatado en cuarto sitio, con 74. Si fildeo (.992) es tan sólido como de costumbre. Es una lástima que en el Clásico Mundial el timonel del Tricolor, Rick Rentería, sólo lo haya usado como emergente.
El mochiteco Walter Ibarra está en la antesala de un posible llamado a las Mayores y en la sucursal de Triple A de los Yanquis va de 8-2, con un bambinazo y dos impulsadas en dos encuentros.
Por otra parte, Alfredo Aceves (2-1, 3.52 en Triple A) podría abrir mañana para el equipo grande de Boston, en Tampa Bay, debido a que Franklin Morales, el lanzador programador para ese día, relevó ayer dos episodios. En su anterior salida con los patirrojos, también de emergencia, “El Patoncito” superó a los Filis.


 

Yovani Gallardo, en selecto club de ponchadores mexicanos