El ABC del Béisbol

"Big Papi" y Lester ponen a Boston a un paso del título; ¿habrá otro milagro cardenal?

Esta vez no hubo un final inédito o polémico.

Sólo otra demostración de gran béisbol por parte de los Medias Rojas.

Peleando cada lanzamiento y turno al bate, con David Ortiz y Jon Lester acrecentando su leyenda en octubre y mostrando el espíritu indomable que los caracteriza como equipo, los campeones de la Liga Americana se colocaron anoche a un paso de su tercer título de Serie Mundial desde 2004. La victoria 3-1 de Boston en el quinto partido en el Busch Stadium deja a los Cardenales de San Luis en una muy compleja situación, abajo 3-2 y con la obligación de ganar los últimos dos en el Fenway Park. Los pájaros rojos, sin embargo, saben perfectamente lo que es estar contra la pared; en el Clásico de Otoño de hace dos años estaban en esta misma situación, e incluso dos veces quedaron a un straic de la eliminación, antes de venir de atrás frente a Texas y coronarse en casa. El año anterior, ganaron el partido de comodines en Atlanta, también con una reacción, y en el quinto encuentro de la serie divisional en Washington, de nuevo estuvieron a un straic de quedar fuera, pero una voltereta en la novena entrada les permitió avanzar.

No espere que los monarcas de la Nacional sientan pánico mañana en la noche en Boston. Haber logrado otras hazañas les da confianza, aunque esta misión sí luce muy difícil. Es más factible que los patirrojos concreten la proeza de pasar del sótano al trono de las Grandes Ligas. De un récord de 69-93, a 26 juegos del líder de su división en 2012, a ser campeones mundiales. Están muy cerca de lograrlo y en buena medida se lo deben a Ortiz y Lester.

Lester, el zurdo de 29 años de Tacoma, Washington, uno de los rostros de la debacle de 2012 por los señalamientos de que cuando no le tocaba lanzar se quedaba en la casa club comiendo pollo frito y jugando videojuegos, dio otro sólido paso en su temporada de reivindicación con una nueva joya: espació cuatro jits, entre ellos un cuádruple solitario de Matt Holliday, en siete entradas y dos tercios, en las que ponchó a siete sin dar pasaporte. De sus 91 lanzamientos, 61 fueron straics; su velocidad alcanza las 94 millas, pero es su inteligencia para usar su variado repertorio, colocar los lanzamientos y cambiar velocidades lo que lo hace un pítcher tan bueno. Fue su segundo éxito en este Clásico, en el que compila efectividad de 0.59 en 15 actos y un tercio, con 15 chocolates y apenas un pasaporte. Su marca en su carrera en pléiofs es ahora de 6-4, con 2.11. A pesar de batallar con molestias en la espalda, se impuso de nuevo a otro destacado lanzador en postemporada, Adam Wainwright, quien se convirtió en el primer cardenal con 10 ponches en un juego del Clásico de Otoño desde Bob Gibson en 1968 y en el primero pítcher con esa cantidad de anestesias en una derrota desde Josh Beckett en 2003. El mánager de Boston, John Farrell, tomó una decisión interesante al sacar a Lester en la octava, cuando todavía tenía menos de 100 lanzamientos, y traer al derecho Koji Uehara para enfrentar al zurdo Matt Adams, y le funcionó. El japonés no tuvo problemas para sacar el último aut de ese entrada en camino a su séptimo salvamento, con el que empató la marca en unos pléiofs.

“BIG PAPI”, IMPARABLE

Los Cardenales sabían que para aspirar al título tenían que vencer al menos una vez a Lester y contener a “Big Papi” Ortiz. Han fallado en ambas cosas. El cañonero dominicano está teniendo una actuación descomunal en la final. Al irse de 4-3, batea para .733 (15-11), con un porcentaje de embasarse de .737 (19-14). Entre peloteros con al menos 10 apariciones en el plato en Serie Mundial, sólo Billy Hatcher, de Cincinnati, posee mejores números (.750 de bateo y .800 de embasarse, en 1990). Ortiz aumentó el porcentaje de bateo en su carrera en el Clásico a .476, el mejor entre jugadores con al menos 50 apariciones en el plato. Por si fuera poco, empató al yanqui Joe Gordon (1939-41) y a Hatcher (1990) como los únicos peloteros en embasarse en nueve viajes seguidos al plato en el Clásico, racha que terminó ayer, según el Elías Sports Bureau.

“Este muchacho (Ortiz) simboliza lo que es una superestrella y un buen compañero”, dijo Lester. “Y no creo que se puede pedir alguien más de que lo que él hace dentro y fuera del campo. Tiene un corazón de oro. Sale en cada noche y compite”.

Nada mal para alguien que no hace mucho parecía estar en declive y rodeado de incógnitas. Boston (.226) y San Luis (.213) han pasado serios problemas para batear en estos pléiofs y la diferencia en el Clásico la está marcando “Big Papi”. Los patirrojos hicieron trabajar fuerte a Wainwright desde el primer acto, cuando dobles seguidos de Dustin Pedroia y Ortiz pusieron la pizarra 1-0. Con el encuentro 1-1 en la séptima, el equipo que más lanzamientos vio pasar en la temporada regular, una estrategia de paciencia y buen ojo en el plato que lo ayudó a vencer a Tampa Bay y Detroit, conjuntos con muy buen pitcheo, mostró su tenacidad para hacer que Wainwright superara los 100 lanzamientos y anotar las carreras del gane. Con uno fuera, el novato Xander Bogaerts bateó sencillo y Stephen Drew negoció pasaporte. El cátcher David Ross, otro de los veteranos que colaboraron para cambiarle la fisonomía a Boston, estaba en cuenta de 1-2 cuando pescó una curva de 79 millas para un doble productor pegado a la raya del jardín izquierdo. Sencillo de Jacoby Ellsbury llevó la tercera anotación al plato, donde Yadier Molina enfrió a Ross al intentar lograr el cuarto registro, tras certero tiro del jardinero central Shane Robinson. Bogaerts, de apenas 21 años, comenzó esta temporada como uno de los mejores peloteros jóvenes de las Mayores; fue nombrado el prospecto número uno de la Liga Internacional de Triple A, según Baseball America, y batea casi .300 en la Serie Mundial. Una de las cosas que más le impresionó a su timonel en Triple A, Gary DiSarcina, es su habilidad para ajustarse, en especial en la caja de bateo”. Esta quedó de manifiesto en el Clásico, donde ya es el jugador más joven con al menos 5 imparables desde Andruw Jones (19 años), de Atlanta, en 1996.

En los últimos dos partidos se notó la diferencia entre las bancas de Medias Rojas y San Luis. Los primeros no resintieron la ausencia del jardinero Shane Victorino y ganaron con el aporte de diferentes peloteros, mientras que los pájaros rojos no cuentan con muchas opciones para revertir desventajas. Allen Craig fue el primera base anoche y se fue de 3-0; el timonel Mike Matheny recurrió a Jon Jay y Matt Adams como emergentes y ambos fallaron. El conjunto que fue letal en la campaña con corredores en base se ha cansado de fallar con la majagua; contra Lester fueron pocas oportunidades y se fueron de 4-0 con gente en posición de anotar. Uehera cerró la puerta con un salvamento de cuatro autes, su segundo de la serie, que incluyó dos ponches.

No importa qué equipo gane, la Serie Mundial terminará en el Fenway Park por primera vez desde 1975. “Regresamos a casa”, indicó Farrell. “Ante nuestros aficionados, donde a nuestros muchachos les encantan jugar. Y estamos emocionados por la posición en la que estamos”. ¿Cuándo fue la última vez que los Medias Rojas ganaron una final en casa? 1918. La esperanza de San Luis está en el brazo derecho del fenómeno Michael Wacha, quien buscará hacer más historia en estos pléiofs.

CABRERA, JUGADOR DEL AÑO

Miguel Cabrera, tercera base de los Tigres de Detroit, fue nombrado el Jugador del Año en las Mayores de Sporting News por segunda temporada consecutiva, de acuerdo con una votación de jugadores. El cañonero venezolano dejó muy atrás a Chris Davis (Baltimore), Mike Trout (Serafines) y a otros peloteros. Hoy, Cabrera fue operado con éxito de una rotura en una ingle que limitó su efectividad al final de la temporada regular y en la postemporada. Se espera que esté listo para el entrenamiento de primavera.

El numerito: Entre peloteros con al menos 40 turnos al bate en Serie Mundial, Ortiz tienen el mayor “OPS” (embasarse más slugging) de la historia, 1.370. En segundo lugar están Lou Gehrig y Babe Ruth (1.214 cada uno).

IMPRESIONANTES LOS NARANJEROS DE CARRILLO
Los Naranjeros de Hermosillo, que hoy visitan a Guasave, son los líderes de la Liga Mexicana del Pacífico, con récord de 12-1. Les siguen los Venados de Mazatlán (9-5), con los que juega Oswaldo Morejón y los Algodoneros (8-6), donde están los también yucatecos Manuel Flores y Fernando Villalobos. Los campeones Yaquis son antepenúltimos con 4-10. El conjunto que dirige Matías Carrillo, timonel de los Leones de Yucatán en el verano, es primero en efectividad (2.09) y segundo en bateo (.261). Barry Enright y Juan Oramas suman tres éxitos cada uno.

Tecuala, en tercer lugar: La sucursal de los Leones de Yucatán que participa en la Liga del Noroeste (LBN) comenzó la semana en la tercera posición del standing, al situarse únicamente debajo de los Tabaqueros y Diablos Rojos. La organización informó que los melenudos, comandados por Juan Carlos Canizales, consiguieron muy buenos resultados la semana anterior, la cual cerraron en casa con un triunfo sobre los Coqueros de Tuxpan. En ese juego, las fieras armaron un rally de ocho carreras en la sexta entrada para vencer fácilmente 8-1; Jorge dueñas se apuntó su primer triunfo de la temporada y Erick Ochoa atizó su segundo jonrón.

Indios y Senadores, firmes: La quinta jornada de la Liga Invernal dejó resultados para Indios y Tucanes, ya que ambos ganaros sus respectivas series para mantenerse en los primeros puestos del joven circuito.
Los Tucanes de Komchén le pegaron dos veces a los Pericos en el Parque Kukulcán, al mismo que tiempo que los Indios superaron en dos ocasiones 3-1 a los Langosteros de Timucuy. De esta manera, luego de los primeros diez juegos, los Indios marchan con récord de 9-1 en ganados y perdidos para ocupar la primera posición; pisándoles los talones están los Tucanes, que están con 7-2. El zurdo Marco Castro, de los Indios, es el líder de efectividad con su impresionante 0.35. El tucán Fernando Alejos (.351) marcha al frente en bateo. Raúl Sánchez (Pericos) bateó jonrón y es el líder de producidas (13).
En la Liga Meridana, cuando los Senadores de la Morelos (6-1) se disponían a completarle la limpia en la doble cartelera a los Zorros de Pacabtún, la lluvia apareció y obligó a la suspensión del segundo encuentro, por lo que los líderes sólo sumaron un triunfo en la maratónica cuarta jornada. En el campo de la Morelos, el venezolano Ronald Martínez tuvo otra labor importante sobre la loma y lanzó joya de tres imparables en toda la ruta, aunque no pudo seguir su racha de entradas sin permitir carrera, luego de que en la sexta permitió el único registro en su trabajo. Dejó su cadena en 20 episodios sin permitir carrera.
Los Diablos de la colonia Bojórquez y los Constructores de Cordemex se dieron la mano: los sublíderes luciferes (5-3) se agenciaron el primer duelo, 10-4, y luego a los Constructores (4-3), que ocupan el tercer puesto, les tocó desquitarse, 9-4.


 

"Big Papi" y Lester ponen a Boston a un paso del título; ¿habrá otro milagro cardenal?