El ABC del Béisbol

Nada de sorpresas: Las series de campeonato de las Mayores entre "pesos completos"

Por Tom Verducci, de Sports Illustrated

A “Cenicienta” no la invitaron a la fiesta. Después de todo lo que se habló sobre la paridad y equipos con nóminas pequeñas dándoles pelea a los muchachos grandes, terminamos con dos series de campeonato en las que ninguno de los participantes puede ser considerado como una sorpresa. Los cuatro equipos con vida están entre los 11 primeros en cuanto a nóminas en las Grandes Ligas: Dodgers (2), Medias Rojas (4), Tigres (5) y Cardenales (11).
Tan exitosos son los historiales de los conjuntos en las finales de liga que a ninguno se le debe permitir usar esa conocida frase de “nadie pensó que estaríamos aquí”. Desde 2003, el cuarteto se combinó ara hacer 18 apariciones en las series de campeonato. El club que tenía más tiempo sin llegar a esas instancias era Boston, con cuatro años.
¿Uniformes? ¿Tradición? Tampoco hay sorpresas. Medias Rojas y Tigres son equipos originales de la Liga Americana, mientras que los Dodgers han estado jugando béisbol desde 1884 (con un nombre y otro) y los Cardenales desde 1882. Los cuatro equipos usan uniformes clásicos que no han cambiado mucho con el paso de los años. Se trata de clubes de “sangre azul”.
Dos tendencias que resaltan ayudaron a crear estos dos duelos de “pesos completes”. La primera es la confirmación de que la experiencia continúa devaluándose como un requisito para dirigir. Tres de los cuatro pilotos nunca manejaron a un equipo de béisbol a ningún nivel antes de su primer trabajo en las Mayores: Don Mattingly, de los Dodgers, Mike Matheny, de los Cardenales, y John Farrell, de los Medias Rojas. Por eso no sorprende escuchar que se hable de Bryan Price, Barry Larkin, Paul O'Neill, Brad Ausmus y Cal Ripken como candidatos a ser mánagers.
La experiencia para dirigir juegos cada vez vale menos al tiempo que las franquicias ponen más énfasis en habilidades de comunicación y los gerentes generales quieren timoneles que implementen “sistemas” y culturas.
La más evidente tendencia es que en una época en la que los ponches han alcanzado una cifra récord durante seis años en fila, el pitcheo de poder gana en octubre. Ya sea Justin Verlander, Clayton Kershaw, Adam Wainwright, Max Scherzer, Michael Wacha, Zack Greinke, Jon Lester o Clay Buchholz, sin mencionar un brazo tras otro que entra de los bulpéns para lanzar a más de 90 millas, el pitcheo de poder continuará dominando en los pléiofs.
“Si eres un gerente general y no ves que ahora la manera de avanzar en los pléiofs es con pitcheo de poder, debes ser tonto”, dijo Pedro Martínez, mi colega en las transmisiones de TBS de la postemporada.
No son sólo nóminas; los cuatro equipos con vida se ubicaron entre los seis primeros en su liga en ponches por nueve entradas. Los Dodgers y Tigres encabezaron sus ligas; los Cardenales quedaron quintos, y los patirrojos, sextos. Detroit estableció una marca de las Grandes Ligas en chocolates en la temporada regular, y en la serie divisional hizo lo mismo. Detroit, Boston, Los Angeles y San Luis se combinaron para 172 anestesias en 158 entradas y dos tercios en las series divisionales, una taza de ponches (9.76 por nueve entradas) que fue 28% más alta que el promedio de temporada regular en la Gran Carpa. Si quieren poderío ofensivo, tienen también eso. Patirrojos, bengalíes y pájaros rojos se clasificaron 1-2-3 en las Mayores en carreras por juego. Los Dodgers terminaron en el sitio 16.
Ambas series enfrentan a conjuntos tan fuertes que no deben sorprenderse si tenemos dos séptimos juegos por primera vez desde 2004. También podemos esperar lo siguiente:

SERIE DE CAMPEONATO DE LA LIGA NACIONAL: DODGERS VS. CARDENALES
Serie de temporada regular: Los Dodgers se impusieron 4-3, aunque no se ven las caras desde el 8 de agosto.
Panorama: Los Angeles tiene a Greinke y Kershaw alineados para los primeros dos partidos, mientras que Wainwright no estará disponible sino hasta el tercer encuentro. Ventaja, Dodgers. Pero la rotación angelina se viene abajo después de sus dos ases. Hyun-Jin Ryu, viéndose cansado, no puede terminar sus lanzamientos, y Ricky Nolasco ha estado lo suficientemente mal como para obligar a los Dodgers a poner a Kershaw con tres días de descanso por primera vez en su carrera –y para un partido que no era de eliminación-, en la serie divisional. Ventaja, Cardenales. En general, San Luis cuenta con más brazos de poder en su rotación y el bulpén que Los Angeles.
Jugadores clave: Hanley Ramírez (Dodgers) y Michael Wacha (Cardenales).
Ramírez, protegido por Adrián González, es un bateador de impacto a su mejor nivel. Los Cardenales tendrán que tener cuidado con él y arriesgarse con González, un bateador muy bueno con dos straics, y Yasiel Puuig, la bujía de Los Angeles. Wacha viene de casi lanzar dos juegos sin jit y tendrá un duelo con Kershaw en el segundo desafío. La única forma de vencer a Kershaw es superarlo en la loma. Los equipos que lo derrotaron este año recibieron una efectividad de 1.92 de sus abridores en esos partidos. Si Wacha le gana a Kershaw, la serie se pondrá a favor de San Luis.
Duelo clave: Matt Carpenter contra Greinke.
Los Cardenales necesitan que su primer bate despierte. Carpenter se fue de 19-1 en la serie divisional, en la que los pítchers de Pittsburgh constantemente lo superaron con rectas. Carpenter va de 7-3 en su carrera frente a Greinke. El primer partido establecerá la tónica. Es importante para San Luis recibir producción de un pelotero que fue primero en la liga en dobles, tercero en bases recorridas y cuarto en veces embasándose.
Factor X: Yasiel Puig.
Se embasó en la mitad de sus apariciones en el plato en la serie divisional y anotó en cinco de las nueve veces que estuvo en los senderos. Es la bujía y su energía a la defensiva, con el bate y en las bases impulsa a Los Angeles. Puig bateó .400/.526/.600 en cuatro partidos contra los Cardenales esta campaña. Más vale que revisen el reporte de scout que tienen sobre él.

SERIE DE CAMPEONATO DE LA LIGA AMERICANA: TIGRES VS MEDIAS ROJAS
Serie de temporada regular: Los Tigres se impusieron 4-3.
Panorama: El más grande “staff” de pitcheo ponchador en la historia se enfrenta a la ofensiva que anotó más carreras y que ve más lanzamientos que cualquier otra en el béisbol. La serie se definirá por la capacidad de los Tigres de atacar a los bateadores de Boston en la zona de straic y no preocuparse de que estén peleando cada turno.
Los Medias Rojas le batean a buen pitcheo. Por ejemplo, los pítchers de Tampa Bay compilaron el segundo menor porcentaje de embasarse en contra en la Americana (.305), pero los patirrojos los desgastaron en la serie divisional. Los Medias Rojas lograron un porcentaje de embasarse de .390 en los cuatro juegos.
Jugadores clave: Prince Fielder (Tigres) y Jacoby Ellsbury (Medias Rojas).
Fielder no tiene la misma agresividad en el plato que lo convirtió en un gran productor de carreras. No produce carrera o conecta una extra base desde el 22 de septiembre. Desde eso, batea .206. Ya le tocar hacer algo de daño. Ellsbury se embasó 10 veces contra Tampa Bay en cuatro juegos y es el mejor robabor de bases en el béisbol. Detroit permitió el porcentaje más alto de éxito en intentos de robo en la liga (82%) y el tercer mayor número de estafas (128).
Duelo clave: Craig Breslow contra Fielder y Víctor Martínez.
Breslow se ha convertido en la pieza más valiosa en un bulpén en esta época del año: un relevista que domina tanto a zurdos como a derechos y que tira straics. Farrell puede colocar al zurdo en cualquier momento problemático y no tener que preocuparse de sacarlo cuando venga un derecho. Su efectividad es 0.31 desde el 22 de julio, incluyendo postemporada (una carrera limpia en 29 entradas y un tercio). Es más probable que Farrell lo use cuando batee Fielder, aunque lo puede utilizar por más de un bateador. Fielder va de 4-1 contra Breslow y Víctor Martínez, de 9-2.
Factor X: Miguel Cabrera.
El gran muchacho se vio simplemente como un bateador de sencillos a la banda contraria durante un mes, mientras lidiaba con problemas físicos. Pero parece estar mejorando con los días de descanso en la pretemporada. Al comenzar mañana la Serie de Campeonato de la Americana, Cabrera habrá tenido nueve días libres en los anteriores 14. El swing que hizo para conectar un cuadrangular de dos carreras en la cuarta entrada del quinto partido de la serie divisional ante el atlético Sonny Gray fue bastante sorpresivo por su ferocidad. Los Atléticos atacaron a un disminuido Cabrera toda la serie con rectas, sabiendo que sólo podía batear bien los lanzamientos rompientes y las bolas rápidas que sí podía conectar no viajaban muy lejos. Cuando Cabrera lanzó una recta en cuenta de 1-0 a Cabrera, fue el envío 58 que Oakland le hizo a Cabrera en la serie; 51 de esos 58 fueron rectas. Uno no puede poner fuera a un gran bateador de la misma manera todo el tiempo, pero Oaklando lo pudo hacer durante gran parte de la serie lanzando rectas el 88% del tiempo. Un swing cambió el reporte de scouteo de Boston. Cabrera demostró que está suficientemente sano para prender una recta de 94 millas y hacer daño. No daba un extrabase desde el 17 de septiembre. El cuádruple fue el primero que jala hacia el jardín izquierdo desde el 25 de agosto. Los Tigres son un equipo diferente si Cabrera es una amenaza de jonrón.

 

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