Primera polémica de los pléiofs, en revés dodger; ganan Pittsburgo, Boston y Detroit
Las herramientas de Craig Kimbrel, Andrelton Simmons y Max Scherzer fueron claves para que Bravos y Tigres sobrevivan en un viernes maratónico de pléiofs en las Grandes Ligas, en el que en Atlanta y Oakland se vivieron auténticos partidos de postemporada.
Drama hasta el último aut.
En Atlanta, la ofensiva de los Dodgers de Los Angeles fue esporádica –uno de los problemas del equipo que dirige Don Mattingly, como escribió Tom Verducci al referirse que anotaron tres carreras o menos en más de la mitad de sus partidos, 85, más que cualquier otro conjunto en los pléiofs-, y eso lo aprovecharon los Bravos para empatar su serie divisional con un triunfo 4-3. En la novena entrada, los Dodgers pudieron empatar, pero una aparente mala decisión del ompáyer Bill Miller le quitó impulso a un intento de rebelión. Con un aut, A.J. Ellis negoció transferencia ante Kimbrel, nombrado el mejor cerrador de la Liga Nacional en la encuesta anual que realiza “Baseball America” entre los mánagers para definir las mejores herramientas en el béisbol. Sabiendo perfectamente lo dominante que suele ser el derecho, Mattingly mandó a correr de emergente al veloz Dee Gordon para buscar a toda costa poner la carrera del empate en posición de anotar. Una jugada agresiva y correcta de “Donnie Baseball” porque no te puedes quedar esperando un batazo grande frente a un pítcher que casi no permite que nadie se embase. Gordon se fue a la conquista de la intermedia, su brincó fue muy bueno y de acuerdo con varias repeticiones y opiniones de especialistas, llegó quieto; da la impresión de que alcanza primero la base y luego es tocado por el torpedero Simmons, quien al parecer no toca en una pierna al corredor y lo hace en un pie, cuando éste ya estaba en la base. Una acción muy apretada que frenó lo que quizá pudo ser algo grande para los Dodgers, ya que luego el emergente Andre Ethier Martínez recibió base; Carl Crawford se ponchó para el último aut.
Aquí está el vídeo del intento de robo: http://wapc.mlb.com/play?content_id=31086843. Juzgue usted: ¿aut o safe? A partir de la próxima temporada, con la ampliación de la repetición instantánea, ese tipo de decisiones ya se pondrán retar. Si se hubiera podido hacer ahora, Mattingly y los Dodgers muy probablemente hubieran logrado que se revirtiera la marcación.
Pero Los Angeles no perdió por eso. Perdió porque desaprovechó una apertura de calidad de Zack Greinke y 10 imparables, cuatro más que Atlanta, al dejar a siete en los senderos. En el polémico aut en segunda, Atlanta hizo lo suyo: el cátcher Gerald Laird se deshizo rápido de la pelota y Simmons atrapó bien un tiro que fue bajo y complicado. Simmons, oriundo de Curazao y el tercer mejor parador corto defensivo en su liga, detrás de Troy Tulowitzki e Ian Desmond, de acuerdo con la encuesta de “Baseball America”, participó en las tres dobles matanzas que concretaron anoche los Bravos. Kimbrel, dueño del mejor slider de la Nacional, por arriba de Sergio Romo y Matt Harvey, sacó cuatro autes y demostró por qué se le considera uno de los mejores taponeros de la actualidad. También, Mattingly fue cuestionado duramente por su decisión de darle la base intencional a Reed Johnson para que el zurdo Paco Rodríguez le lanzara al zurdo Jason Heyward, quien conectó un sencillo de dos anotaciones que a la postre fue decisivo. Heyward es mucho más peligroso que Reed, pero el timonel se fue por el duelo zurdo contra zurdo y lo pagó caro. "Los Angeles Times" señaló que esa fue la principal razón de la derrota en un encuentro que los angelinos debieron haber ganado y recordó que Mattingly ha fallado otras veces en sus cambios de pítcher en las últimas entradas.
En Oakland, Max Scherzer dio un recital sobre la loma y dejó en claro por qué sobresalió tanto este año. Los mánagers lo escogieron como el lanzador número uno de la Americana, por encima de Félix Hernández y Matt Moore, y opinaron que cuenta con la más poderosa recta, dejando a atrás a su compañero de equipo, Justin Verlander, y a Kelvin Herrera. En cuanto al slider, sólo lo supera otro estelar, Chris Sale. El máximo ganador del Joven Circuito se apoyó en esas armas para contener a los Atléticos en tres jits y dos carreras en siete episodios, en los que ponchó a 11. Hizo que la ventaja que tomó Detroit de 3-0 en el primer acto se mantuviera.
A continuación, un repaso a lo que pasó el viernes en los pléiofs de la Gran Carpa y lo que viene para hoy y mañana:
MINOR FRENA A LOS DODGERS
ATLANTA.- Mike Minor golpeó el guante con un puño después de escapar de una amenaza con un ponche. El venezolano Luis Avilán festejó con el brazo a lo alto después de escapar de otro ataque con una doble matanza grandiosa.
Los Bravos estuvieron encendidos en este juego, y por buenas razones.
Atlanta obtuvo la victoria que necesitaba antes de viajar a Los Angeles.
Minor lanzó seis entradas sólidas, Jason Heyward bateó un sencillo productor de dos carreras y los Bravos de Atlanta contuvieron un ataque tardío para vencer 4-3 a los Dodgers de Los Angele.
“Definitivamente no queríamos perder dos juegos frente a nuestra multitud de casa”, dijo Chris Johnson.
En una postemporada ya marcada por errores defensivos en todo lugar, incluidas algunas jugadas titubeantes por parte de los Bravos en el primer juego, la defensiva de Atlanta registró tres dobles matanzas, aunque ninguna tan importante como la que inició Avilán en el séptimo episodio, cuando detuvo un rodado de Carl Crawford al montículo para escapar del episodio con una ventaja de 2-1 intacta.
En la parte baja de ese episodio, Heyward conectó su sencillo productor. Y ese batazo también fue crucial para los Bravos.
El dominicano Hanley Ramírez produjo todas las carreras de los Dodgers con un doblete en la primera entrada y un cuadrangular de dos anotaciones en la octava, que envió la pelota apenas por encima de la cerca contra David Carpenter.
Sin correr más riesgos, los Bravos acudieron a Kimbrel para que consiguiera un raro salvamento de cuatro autes.
El tercer juego de cinco posibles se realizará mañana domingo en el Dodger Stadium, a las 19 horas (ESPN2). Abrirán dos de los novatos más destacados en la temporada regular, el bravo Julio Teherán y Hyun-Jin Ryu. El coreano es considerado un recluta en las Ligas Mayores, pero tiene amplia experiencia internacional y en la liga de su país. De ser necesario un quinto juego decisivo, éste se realizaría en Atlanta el miércoles.
“Nos vamos con la serie dividida”, dijo el toletero mexicano Adrián González, quien se fue de 4-1. “Trataremos de terminarla en casa”. También el mánager de los Dodgers, Don Mattingly, se mostró contento por llevar a casa la serie empatada. “Nos sentimos bien”, afirmó. “Comprendemos que estamos en una serie con un buen club”.
LOS MEDIAS ROJAS, CON AUTORIDAD
BOSTON.- Un elevado de David Ortiz a lo profundo del jardín derecho parecía de puro trámite para Wil Myers. Pero el jardinero de las Rayas se despistó y dejó que la pelota picara. Las consecuencias fueron nefastas para las Rayas de Tampa Bay.
El doble por regla de “Big Papi” abrió las puertas para un racimo de cinco carreras en la cuarta entrada que permitió a los Medias Rojas voltear la pizarra y encaminarse a una victoria por 12-2 en el primer juego de su serie de primera ronda en los pléiofs de la Liga Americana.
Un par de jonrones solitarios, de Sean Rodríguez y Ben Zobrist, pusieron en ventaja 2-0 a las Rayas, cuyo abridor Matt Moore no permitió jit en los tres primeros episodios.
Pero un rosario de descuidos de las Rayas, un equipo que goza de la reputación de ser uno de los mejores en cuanto a defensa en las Grandes Ligas, saboteó la apertura del zurdo Moore.
Diez patirrojos fueron a batear en un infame cuarto episodio de las Rayas, en el que un doble productor de dos carreras de Mike Napoli niveló 2-2 el juego.
Aparte del batazo que Myers dejó caer, el jardinero izquierdo Rodríguez midió mal una línea de Will Middlebrooks que se estrelló contra el “Monstruo Verde”, permitiendo que Stephen Drew anote desde la primera. En la jugada previa, Drew se embasó con un roletazo por la inicial, al tardarse Moore para recibir el tiro de James Loney, lo que facilitó que Gomes anotara desde la intermedia. Más tarde, Jacoby Ellsbury se ponchó abanicándole, pero un pásbol del receptor venezolano José Lobatón anuló el que hubiese sido el tercer aut, y un posterior sencillo al derecho de Shane Victorino remolcó a Drew.
Lo llamativo de todo fue que ninguna de esas jugadas fue anotada como un error.
A todo esto, Myers --un candidato a Novato del Año-- vivió un verdadero suplicio al escuchar cómo su apellido era coreado sarcásticamente por los fanáticos de los Medias Rojas.
Tal vez, las Rayas acusaron los efectos de su incesante trajín desde que salieron de Tampa Bay la noche de 23 de septiembre. El Fenway Park de Boston era el quinto parque distinto que las Rayas visitaban en las últimas dos semanas, período en el que primero debieron ganar un juego de desempate en Texas y luego el duelo de comodines en Cleveland.
Boston no tuvo piedad y acabó de despegarse con tres carreras más en el quinto, dos mediante un doblete de Jarrod Saltalamacchia y un sencillo de Ellsbury.
Moore no pudo pasar del quinto al permitir siete imparables y ocho carreras --siete limpias-- con cuatro ponches y dos boletos.
Jon Lester se asentó con la amplia diferencia al cubrir siete capítulos y dos tercios, con pelota de tres incogibles y dos carreras. Recetó siete anestesias y concedió dos boletos, retirando a 11 bateadores en forma consecutiva entre el cuarto y séptimo episodios.
El segundo juego será hoy sábado a las 16:30 horas (Fox Sports 2) y Boston buscará ponerse 2-0 arriba con John Lackey en el montículo frente a David Price, el as de las Rayas que el lunes pasado cubrió la ruta completa en el desempate ante los Vigilantes.
SCHERZER, INTRATABLE
OAKLAND, California.- Max Scherzer dominó a los bates de los Atléticos de Oakland con su dominante bola rápida, luego los confundió con sus lanzamientos de menor velocidad.
Scherzer ponchó a 11 a lo largo de siete entradas, el venezolano Miguel Cabrera ayudó a Detroit a tomar una temprana ventaja antes de abandonar el partido en la octava, y los Tigres resistieron para vencer 3-2 en el primer partido de su serie divisional por la Liga Americana.
El único que pudo hacerle daño a Scherzer fue el cubano Yoenis Céspedes, insuficiente ante el probable ganador del Premio Cy Young.
“Hoy (por ayer) notamos que mi bola rápida lució bastante bien y mi cambio de velocidad también se vio muy bien. Creo que logré entrar en ritmo y lanzar durante tantas entradas debido a esos dos lanzamientos”, dijo Scherzer. “Creo que hice buen trabajo atacando la zona y logrando straics en primeros lanzamientos, de lo que me enorgullezco”.
Cabrera, impedido por un esguince de ingle al final de una campaña llena de lesiones para el último ganador de la Triple Corona, no tuvo necesidad de esforzarse de más a la defensiva gracias a la gema de 118 lanzamientos de Scherzer. Sin embargo, se le vio incómodo al perseguir una rola en la octava entrada. “Pienso que trató de esforzarse de más y al parecer se resintió”, indicó el mánager Jim Leyland. “Yo no me sentía muy cómodo de sacarlo de un partido de una carrera de diferencia, pero hay más en riesgo”.
Cabrera y Alex Avila pegaron sencillos productores en el primer acto contra el abridor dominicano Bartolo Colón, cuya racha sin victorias ante los Tigres se extiende a 10 años y medio. El derecho de 40 años permitió 10 jits y tres carreras en seis episodios. Ponchó a cuatro.
Scherzer, por su parte, retiró a 16 de los primeros 18 bateadores que enfrentó y lució casi intocable antes de que Céspedes conectara el bambinazo de dos carreras en la séptima entrada, el primero en pléiofs de la carrera del cubano. Los 11 ponches representan la mayor cantidad que propina Scherzer en siete aperturas de postemporada.
Céspedes se ponchó en la novena ante el taponero dominicano Joaquín Benoit, quien retiró los últimos cuatro bates de Oakland para apuntarse el salvamento. Benoit ponchó a tres en labor de una entrada y un tercio.
El venezolano Omar Infante agregó un par de sencillos para un equipo de los Tigres decidido a llevar su racha de postemporada un paso más adelante después de ser barridos por los Gigantes de San Francisco en la Serie Mundial de 2012.
Céspedes regresó al jardín izquierdo luego de perderse los últimos dos duelos de temporada regular en Seattle con una lesión de hombro derecho.
Hoy, a las 20 horas, Justin Verlander (13-12, 3.46), quien sería el primer abridor para cualquier otro equipo de las Mayores, buscará mandar la serie a Detroit 2-0; Sonny Gray (5-3, 2.67) será su contrapelo.
RECCIONAN LOS PIRATAS
SAN LUIS.- El dominicano Pedro Álvarez conectó un jonrón de dos carreras, y los Piratas de Pittsbrugo derrotaron 7-1 a los Cardenales de San Luis para igualar a un triunfo por bando su serie divisional. El novato Gerrit Cole lanzó pelota de dos incogibles en seis entradas de labor sobresaliente, además de remolcar una carrera, por Pittsburgo.
“Es simplemente lo que hemos visto todo el año”, comentó el mánager de los Piratas, Clint Hurdle, en referencia a su pítcher. “Vimos a un hombre concentrado y listo para lanzar”. Cole fue la primera selección general en el draft de 2011 y se le considera el prototipo de lanzador de poder, con una recta de 100 millas por hora y un devastador slider. Es uno de varios jóvenes brazos que le auguran un gran futuro a los bucaneros.
Fue como si los papeles se hubieran invertido, un día después de que San Luis recibió gran ayuda de su lanzador y aprovechó varios errores para ganar 9-1. Ahora, los Piratas mostraron talento y se llevaron su primer triunfo en gira en postemporada desde 1992, mientras que los Cardenales lucieron erráticos.
Luego de aprovechar varias pifias de los Cardenales para apuntarse un triunfo convincente, los Piratas se dirigen a casa para disputar el tercer juego en el PNC Park, donde los aficionados han celebrado ruidosamente el regreso de Pittsburgo a la postemporada. El dominicano Francisco Liriano (16-8, 3.02), ganador del encuentro de comodines, se enfrenta mañana domingo a las 15:30 horas (Fox Sports 2) al derecho de los Cardenales, Joe Kelly (10-5, 2.69).
Cole enfrentó a los Cardenales por vez primera y los dejó meneando la cabeza, en señal de decepción. Ponchó a cinco y dio un solo boleto. Luego de permitir un doblete del puertorriqueño Carlos Beltrán, con un aut en la primera entada, Cole, de 22 años, retiró a 11 en fila antes de que el boricua Yadier Molina abriera el quinto acto con su tercer jonrón de por vida en postemporada.
Con base en una recta que alcanzó incluso 99 millas por hora, Cole maniató a los toleteros, pese a que en el Busch Stadium no se proyectaron las sombras que beneficiaron a los lanzadores en los albores del primer juego.
“Sólo confié en mí mismo y traté de hacer las cosas fáciles”, dijo Cole. “Simplemente traté de despejar la mente después de cada lanzamiento”.
Cuando se metió en algunos problemas, Cole no se dejó amedrentar por el coro del público que llenó por segunda vez seguida el Busch.
“Hay que respirar hondo”, agregó. “Hay que arrancarle el espejo retrovisor al auto”.
El abridor de los Cardenales, Lance Lynn, sigue sin destacar en octubre. No ha sobrevivido los episodios suficientes para poderse acreditar un triunfo en ninguna de sus tres aperturas de por vida en la postemporada. Permitió cinco carreras y siete imparables en cuatro entradas y un tercio. “Fue un mal juego”, reconoció. “Hice cuatro lanzamientos malos para cuatro extrabases. Cuando cometí el error con la recta, ellos estuvieron listos para batearla”.
Nota: Información de la agencia AP se usó en este texto.
