El ABC del Béisbol

Nueva era en la cueva: ¿habrá estabilidad y continuidad?

Los Leones ya tienen la primera pieza del “rompecabezas” para 2014: Luis Arredondo.

La decisión del “Rayo” de aplazar su retiro por una temporada más le dará de nuevo al equipo una opción más que sólida como bateador emergente, bateador designado, jardinero o incluso como primer bate, cuando haga falta. ¿Qué sigue para una franquicia que por tercer año consecutivo no cumplió con las expectativas de avanzar a la postemporada?

En las próximas semanas se debe hacer oficial la venta del club a los hermanos Arellano Hernández –según una fuente del club, en septiembre próximo se realizará la Asamblea de la Liga Mexicana en la capital yucateca, “y ahí al parecer se hará oficial”-, y con esto seguramente se vendrán más cambios en una organización donde el pan de cada día en la recién concluida temporada fueron los constantes movimientos y la turbulencia. Juan José y Erik Ernesto Arellano, empresarios mazatlecos que ya desde esta campaña aportaron ideas y habrían contribuido a las mejoras del Parque Kukulcán, vieron a los melenudos tener varios momentos memorables en este 2013. El retiro de los números de Fernando Valenzuela y “El Rayo”. Los triunfos en partidos seguidos en junio ante Monclova y Laguna con sendos racimos de seis carreras en la novena entrada. El cuadrangular 300 de Roberto Saucedo, quien suma ahora 308 y está a tres de Ray Torres, a quien debe alcanzar al principio de la próxima campaña. El segundo ciclo en la historia del club, logrado por Angel Berroa en Monterrey. La designación de Luis Borges como el Jugador Más Valioso del Juego de Estrellas en Oaxaca, donde condujo al mánager Matías Carrillo y a la Zona Sur a un triunfo que les dará a Guerreros, Delfines, Tigres o Aguila la ventaja de abrir en casa la Serie del Rey. Tristemente, las seis derrotas seguidas en casa, cuando Yucatán estaba cerca de la zona de clasificación, también serán difíciles de olvidar. Las fieras se ahogaron en la orilla.

Eso no debió ocurrirle a un conjunto que se armó bien en el receso invernal y que parecía tener los recursos necesarios para estar en pléiofs, al menos al principio y la mitad del rol regular.

De acuerdo con el “porcentaje ganador pitagórico”, una fórmula desarrollada por el analista Bill James en base a las carreras que anotó y permitió un equipo (Yucatán tuvo 569 a favor y 570 en contra), el récord de los selváticos debió ser 55-56 (en realidad fue 51-60), lo que los hubiera colocado en el quinto puesto de la Zona Sur, arriba de Tabasco (anotó 515 carreras y permitió 558; su récord fue 54-56, cuando debió ser 51-59, según el estimado de James), y en el partido de eliminación. ¿Qué pasó? Esto es todo lo que necesita saber: las fieras tenían marca de 17-17 el 1 de mayo, mucho que mejor que lo que estaban en 2012 a esas alturas, cuando, sin mayores explicaciones, la directiva cesa al timonel Daniel Fernández. En el resto del camino, que incluyó otros tres mánagers –muy difícil aspirar a ser consistentes con esa cantidad-, y el tercer movimiento en la gerencia deportiva –Juan José Pacho dejó la oficina para ser couch y llegó Eduardo Valenzuela-, al reemplazar Gabriel Lozano a Valenzuela, el récord de los rugidores fue 33-44. Inconsistencias, desafortunadas y precipitadas decisiones, inestabilidad, falta de liderazgo, todo eso contribuyó a la caída. Según parece, los Arellano son promotores y grandes aficionados de la pelota y ojalá que inyecten pasión y energía desde el puesto más alto de la organización, de lo que adolecen los Leones desde el fallecimiento de Gustavo Ricalde Durán (q.e.p.d.). ¿Qué tan negativas han sido las últimas tres temporadas en la cueva? El último mes completo con marca ganadora fue mayo de 2011 (13-10). Lino Rivera era el mánager, Oswaldo Morejón estaba en la segunda base y José Vargas era el cerrador; ese mes, el dominicano sufrió una lesión de la que no se recuperó y la fortuna de los melenudos empezó a cambiar para mal.

Planes para el próximo año

La declaración del presidente del equipo, Mario Ceballos, de que “todos los peloteros están transferibles” fue más producto de la frustración por lo que él llamó mala actitud de éstos, que de la realidad. Pero de que habrá movimientos, los habrá. La fuente del equipo señaló que entre los planes “está conseguir un extranjero de poder, un jardinero central, también extranjero, además de que estamos en busca de pitcheo abridor mexicano y algún otro bateador mexicano”.

Lo primordial a corto plazo es que haya mayor estabilidad y continuidad en la organización. Hay que evitar movimientos como traer por unas semanas a Marco Antonio Guzmán, quien no ha sido muy exitoso en su carrera de mánager y quien utilizó numerosas alineaciones sin poder hacer funcionar al equipo. Matías Carrillo y Lozano –de acuerdo con el informante están confirmados para 2014- son una buena apuesta para tratar de consolidar el proyecto que se inició este año. Hay algunas dudas sobre “El Coyote” por la manera como lo dejaron ir los Tigres, pero como Fernández, es un ganador –campeón como jugador y mánager-, con amplia experiencia en el béisbol, que debe aportar mucho al equipo. Será interesante verlo dirigir a Hermosillo en el invierno. Lozano sabe perfectamente armar plantes competitivos. También está en los planes el regreso de Juan Carlos Canizales como couch de bateo. El que no volverá es el couch de pitcheo Adolfo Navarro, quien podría trabajar con prospectos del club en la Academia.

Para la fuente de los Leones, “la lesión de nuestro mejor bateador (Roberto Saucedo) tuvo mucho que ver” en la debacle de la recta final, además de que consideró que se trata de un “equipo relativamente nuevo, la gran mayoría de los jugadores no estaba aquí anteriormente”, lo que complicó las cosas.

Entre lo positivo está que hubo cierta mejoría en producción ofensiva y pitcheo. Se trajo a algunos buenos extranjeros, se reforzó la base mexicana. El siguiente paso es seguir construyendo en base a eso. A continuación, un vistazo a lo que hicieron los Leones y a algunas de sus opciones a futuro en los tres principales departamentos del juego:

BATEO: ¿Qué hubiera pasado con Amaury Cazaña y Roberto Saucedo en el orden al bate león? Esa tal vez es la pregunta clave de la temporada. El cubano Cazaña estaba contemplado en el equipo, entrenó unos días con el club y fue transferido a Reynosa porque supuestamente se necesitaba un primer bate. Con los Broncos y luego con el Aguila, conectó 27 cuadrangulares e impulsó 100 carreras (ningún melenudo produce al menos 100 desde Willie Romero en 2007). Su “OPS” (embasarse más slugging) fue .963; ningún selvático tuvo si siquiera .900 en este departamento. Cazaña y Saucedo hubieran podido formar una poderosa dupla como otras de la Zona Sur como la de Bárbaro Cañizares-Wes Bankston en Oaxaca o Jorge Cantú-Karim García con los Tigres. Los melenudos mejoraron sus totales de carreras (569 por 473) y jonrones (71 por 60) de 2012, pero en jits (1,067) sólo superaron a tres equipos, en porcentaje de embasarse fueron antepenúltimos (.348) y en “OPS”, últimos (.747). Dejar al plantel sin un couch de bateo de tiempo completo como “El Canelo”, despedido junto con Fernández, y luego recontratado con 12 partidos por jugar, en una decisión rarísima, no ayudó. Para ganar en el Kukulcán se requiere embasarse y robarse bases, los Leones dejaron que desear en los senderos con sólo 55 hurtos. Este equipo tiene que volver a ser como en 2009, cuando encabezó la liga en porcentaje de embasarse y estafas. Anotó 5.13 carreras por juego, en el lugar 11 de 16. En carreras producidas ocuparon el puesto 12 (510). El regreso del veterano cátcher Héctor Páez ayudó a la ofensiva.

Opciones a futuro: Encontrar un primer bate. Chris Walker bateó .260 en 25 juegos y su fortaleza, la velocidad, no pesó tanto, pues concretó siete de 11 intentos de robo, aunque conectó 3 triples. Angel Berroa, pese a ser líder de anotadas (88) y segundo en cuádruples (12), también podría no regresar. Es un bateador de rachas y compiló. 274 tras el Juego de Estrellas, con un “OPS” de .763. A la defensiva tampoco dio mucha seguridad, pues cometió 12 pecados en la intermedia. De los extranjeros, me quedaría con Joe Thurston, quien puede ser el primer bate por su paciencia y habilidad para tener turnos al bate de calidad, una de las grandes necesidades en la cueva. Además, es versátil, sabe correr y es bueno con el guante. José Orozco mostró por momentos un gran potencial y parece que se consolidará como el jardinero derecho, pero necesita mejorar su porcentaje de embasarse de .298.

PITCHEO: Hubo una ligera mejoría en el porcentaje de efectividad, 4.53, el cuarto mejor de la liga, con respecto al año anterior (4.66), pero este equipo tuvo menos ponches (679, contra 708), lo que no fue muy bueno para una defensiva errática. El gran problema fue el porcentaje de carreras limpias admitidas de 5.85 el mes pasado, cuando Yucatán compiló marca de 9-17 y perdió su boleto a pléiofs. Francisco Félix, Rafael Cruz y Jesús Aurelio Rodríguez, adquiridos para apuntalar el cuerpo de serpentinas, se combinaron para 7 aperturas de calidad (al menos 6 entradas con 3 carreras limpias o menos) en 29 oportunidades. Oscar Rivera cerró bien, pero no lanzó como un as. Yadel Martí fue el único con buenos números de los abridores. Luis Vizcaíno brilló como cerrador y la adquisición de Héctor “Choco” Navarro (2-2, 2.70, 23.1IP con Yucatán) como el preparador fue un acierto. Carlos Medina (2.84, 19IP), Jhair Pérez (2.55, 17.2IP), René Coss (1.1, 3.62 en 10 partidos en casa) y Jorge Quiñones, un zurdo que terminó destacando en la Liga Norte de México, mostraron que tienen con qué sobresalir en los próximos años. De Iván Zavala se esperaba la consolidación, pero fue inestable, aunque sumó 11 “holds”, la mayor cifra en el equipo, empatado con el zurdo Jorge Flores. Yucatán habría perdido a un talentoso brazo en Línder Castro, quien al parecer ya es de Saltillo, pero esto no ha sido confirmado por la directiva.

Opciones a futuro: Hacer lo posible por traer de vuelta a Ken Ray, quien al irse a Japón era candidato a la Triple Corona de pitcheo. En la liga japonesa sólo ha participado en un juego. Sería ideal contar con Ray, Martí y Vizcaíno.

DEFENSIVA: Por segunda vez en tres años, los melenudos quedaron entre los últimos en fildeo. En 2011, fueron penúltimos con porcentaje de .973. Esta campaña, tuvieron la tercera mayor cantidad de errores, con 115. Hasta peloteros normalmente confiables como Borges (13 pifias) y Fernando Valenzuela (13) se vieron titubeantes por momentos. Francisco Lugo, quien en unos años podría formar parte de un jardín 100% mexicano de los Leones, empató con Amaury Cazaña en el liderato de dobles matanzas entre los guardabosques, con 4.

Opciones a futuro: Buscar un tercera o segunda base mexicano. Miguel Torrero se perdió varios juegos y podría ser reemplazado por Jon del Campo en la “esquina caliente”. Jóvenes cátchers como Francisco Duarte, Carlos Mendívil y Vidal Castillo podrían pelear por un lugar.

El dato: Yucatán logró seis blanqueadas combinadas (sólo detrás de las 7 de Monterrey), pero la última fue el 6 de junio.


 

Nueva era en la cueva: ¿habrá estabilidad y continuidad?